La Web de ALFONSO ESTUDILLO
  • ARTÍCULOS DE OPINIÓN
    Año 2003

    Y LLEGAMOS AL Nº 100

  • Llegar al nº 100 de una publicación mensual, mis queridos lectores, supone un largo y arduo camino de ocho años y medio. Claro que, esto -dirán los más puestos en la cosa-, si de lo que hablamos es de una revista dedicada a contarnos cómo y cuándo se rasca el chichi la Maripuri, los desvíos sexuales de tantas pendonas y pendejos vivos y muertos, o las virgerías dentro y fuera del campo del último fichaje del Madrid, ni la centenaria cifra ni los varios tacos de almanaque tendrían la menor importancia.

    Naturalmente. Pero, si de lo que hablamos es de una revista literaria, lo más probable es que hasta el más comedido de los oyentes dijera "¿Cien números? ¡Usted está loco!"

    No le falta razón. Pero, entre sueños y utopías, entre esperanzas y molinos de vientos, entre palmaditas en la espalda y trancazos que te secan los tuétanos, la revista literaria Arena y Cal ha llegado a su número 100.

    Siete años -hasta el número 83- viendo la luz cada mes en unos miles de ejemplares impresa en papel -al tiempo que en Internet-. Sin ningún tipo de ayuda o subvención oficial ni oficiosa y dándose gratuitamente a los lectores. Toda una odisea llena de connotaciones positivas: reportando la satisfacción de ver sus trabajos publicados -por simple altruismo- a escritores de reconocida e indiscutible valía; abriéndole puertas y convirtiendo en realidad los sueños de tantos autores noveles que encontraron en sus páginas su gran -y única- oportunidad; llevando unos momentos gratos, unas ideas nuevas o un poco de luz a los varios miles de lectores que la acogieron -y siguen acogiendo- cada mes con gran cariño e interés. Y por último, la mayor de las satisfacciones para su editor, al cual, digamos que, a cambio o como contrapartida a una notable ruina económica -previsible y consecuente por demás-, le ha proporcionado la suerte de conocer y contar con muchos buenos amigos, tanto entre los autores y colaboradores como en los lectores de la revista.

    Sería en exceso prolijo -aunque no menos justo- nombrar aquí a cada uno de los muchos y excelentes autores que firmaron y aún firman sus páginas. También lo sería mencionar a los -también, afortunadamente- muchos jóvenes (y menos jóvenes) que encontraron en las tertulias del Grupo Río Arillo de Artes y Letras y en las páginas de Arena y Cal la oportunidad de comenzar a mostrar al gran público las excelentes e ingénitas cualidades literarias que llevaban dentro y que, ahora, indefectiblemente, les definen como escritores hechos y derechos.

    Y a la que sería esa larga lista aún habrían de sumarse los nombres de los que, desde el principio o a través del tiempo, aportaron alientos y ayuda económica para la continuidad de la revista. Desgraciadamente, estos nunca fueron muchos (sus nombres se publicaban cada mes en la edición papel de la revista) y, actualmente, se pueden contar con los dedos de una mano y sobran dedos.

    Unos y otros hicieron o han hecho posible estos cien números de Arena y Cal. Han sido y son sus protagonistas. Por ello, modestamente, como editor y director, junto con mi admiración y respeto, vaya mi más sincero y profundo agradecimiento para todos ellos.







volver      |      arriba

contador

BIOGRAFÍAS    |    CULTURALIA    |    CITAS CÉLEBRES    |    ARENA Y CAL


Islabahia.com
Enviar E-mail  |  Aviso legal  |  Privacidad  | Condiciones del servicio