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  • Anabel Sáiz RipollLITERATURA


    EL CUENTO MARAVILLOSO O DE HADAS


    por Anabel Sáiz Ripoll


TEORÍA Y PRÁCTICA. “LA CENICIENTA”, DE LOS HERMANOS GRIMM I.
EL CUENTO INFANTIL: INTRODUCCIÓN Y CLASIFICACIÓN

El cuento es un género literario de extraordinaria importancia, tanta que rebasa los límites de la literatura infantil y llega a la literatura adulta dejando, a veces, de ser patrimonio exclusivo de los niños, a los que tampoco iba destinado en un principio. El motivo parece claro: el cuento no nació como género infantil, sino como entretenimiento general; es, en otras palabras, un claro antepasado de la literatura. Además, gracias a los cuentos, se conservan antiguas costumbres de los pueblos y sus relaciones entre sí. El cuento, en definitiva, también es objeto de la investigación folklórica.

Con ello entramos en el carácter oral del cuento y, como tal, en su tradición transmitida de boca en boca, de generación en generación. No olvidemos que “cuento” viene de “contar”, de hablar, en fin. La literatura nació como algo oral, de ahí la importancia que tiene para nosotros el folklore de los pueblos primitivos, porque es la única forma de conocer su cultura, sus creencias y pensamientos.

Todos los cuentos considerados infantiles tienen una construcción similar. Presentan un principio y un final estereotipados y sus personajes muestran cualidades simples y muy marcadas. La descripción del espacio es escasa y las coordenadas temporales no son precisas. Cada personaje personifica un rol: o son muy buenos o muy malos, o muy bellas o muy feas, o muy listos o muy tontos, o muy pobres o muy ricos, o príncipes o mendigos. Todo esto responde a la psicología infantil, ya que en la mente del niño domina la polarización, porque no sabe ver, aún, que todos, en realidad, podemos ser buenos y malos a la vez.

Los cuentos surgen de una sociedad campesino-feudal, aunque la raíz última de los cuentos es antiquísima y se remonta a viejos mitos y leyendas. Es en la sociedad agraria estamental donde se han fraguado las formas actuales de los cuentos de encantamiento. Sus contenidos responden a esa estructura piramidal de la sociedad de príncipes, princesas, caballeros y vasallos o sirvientes.

El cuento tiene una misión concreta, que es preparar para el aprendizaje, iniciar en los ritos de socialización, ya que proporciona distintas claves sobre el futuro comportamiento que se espera del niño.

Los cuentos se habrían perdido en una maraña de versiones sí no se hubiesen preocupado de ello los recopiladores. Sin ellos, los estudios que se siguen realizando sobre el cuento no tendrían objetivo. Al cambiar la forma de vida, los pueblos habrían olvidado el hábito de narrar, y con él, habría desaparecido el último cuento.

A los hermanos Grimm debemos la recopilación de cuentos alemanes en el S. XIX y el inicio de este tipo de trabajos. Ellos realizaron prospecciones en la memoria del pueblo y utilizaron como fuente de información a amigos, a familiares, a dueños de viejas recopilaciones o archivos y, en fin, a todo aquel que, como su vieja sirvienta María, pudieran recordar alguno de esos relatos antiguos.

En España destacan Aurelio M. Espinosa, padre e hijo, que iniciaron su labor de recopilación hacia 1920, y que fue truncada por la Guerra Civil. Ha seguido trabajando en ello Antonio Rodríguez Almodóvar.

La clasificación que proponemos es sencilla, pero didáctica y fácil de comprender:

CUENTOS DE ANIMALES: muchos y variados son los textos que tienen al animal como protagonista, aunque el planteamiento puede seguir distintos procedimientos:

-continuar la fabulística. La característica es la moraleja.
-animales humanizados que actúan como el hombre.
-animales semihumanizados, de inteligencia limitada.
-animal zoológico, que actúa como tal.
-animal con poderes mágicos que puede resolver algún conflicto o servir de mediador en cuentos maravillosos.

CUENTOS MARAVILLOSOS: son los típicos cuentos de hadas o de magia.
CUENTOS FANTÁSTICOS: aparecen elementos extranaturales que crean inquietud en el lector.
CUENTOS DISPARATADOS (NONSENSE): relatos en que lo incoherente, absurdo o desatinado preside las actitudes y las acciones.
CUENTOS DE SUSPENSE (MISTERIO O INTRIGA): relatos policiacos, de ciencia ficción, de detectives, etc.
CUENTOS DE LA VIDA REAL: historias del hogar, escuela y sociedad, con las que el niño puede identificarse con facilidad.
CUENTOS RELIGIOSOS: hoy son poco abundantes, lo fueron en la posguerra española.
CUENTOS HUMORÍSTICOS: formados por escenas divertidas, chascarrillos que hacen reír al niño.

 
II. EL CUENTO MARAVILLOSO

El cuento maravilloso, mágico o de hadas, es el que ha sido más cultivado y el que ha merecido más estudios por parte de psicólogos y de pedagogos.

A veces se ha visto en los cuentos maravillosos o de hadas un perjuicio para los niños y se han sustituido por narraciones más morales o didácticas, aunque, así, se amputa una parte importante de la sensibilidad del niño. Hoy en día parece que estamos de acuerdo en los valores formativos que el cuento puede aportar en el desarrollo del niño. El componente maravilloso hace que estos relatos penetren en el subconsciente del niño y lo liberen de sus miedos y frustraciones. Por eso cada niño tiene su cuento favorito, que no se cansa de leer o de escuchar. Es el cuento que le permite calmar sus temores, aliviar sus angustias, encontrar nuevas salidas a las incógnitas que se plantea.

El niño, gracias a los cuentos de hadas, se orientará en el mundo e irá entendiendo mejor qué es lo que se espera de él porque esas historias hacen referencia a los problemas humanos universales -a los que más desasosiegan al niño- y estimulan al niño a tomar sus propias decisiones, a la vez que le permiten templar el ánimo y superar estadios edípicos, narcisistas o rivalidades fraternas. Los cuentos de hadas llevan un mensaje implícito que los niños captan muy bien: la vida trae complicaciones y adversidades; pero hay que enfrentarse a ellas, por muy injustas y dolorosas que sean, para superarlas y obtener la victoria.

 
III. MORFOLOGÍA DEL CUENTO MARAVILLOSO

Vladimir Propp, un formalista ruso, se ha dedicado a investigar las coincidencias de los cuentos a través de una morfología del cuento maravilloso. En su «Morfología del cuento» (1928), Propp, fundamenta el análisis histórico de los cuentos relacionando materiales etnológicos de África, América, del mundo clásico europeo, del Antiguo Oriente y de la cuentística popular rusa, y llega a la conclusión de que los cuentos son reflejo, históricamente localizable, de concepciones místicas anteriores.

En su investigación, Propp, formula 31 funciones que equivalen a una relación sistematizada de las acciones que podemos encontrar en las narraciones de transmisión oral, tanto las que derivan de una tradición popular, como las que vienen de una tradición culta.

Propp extrae de sus estudios tres principios básicos:

1. Los elementos constantes y estables del cuento, son las funciones de los personajes, con independencia de quien las ejecute o de su forma de ejecución.
2. El número de funciones (o acciones) que se suceden en el cuento, es limitado.
3. La sucesión de funciones es siempre idéntica.

A continuación, veremos las 31 funciones de Propp que, a su vez, se pueden agrupar dentro del esquema básico de la estructura narrativa:

1. Planteamiento (I-VI)
2. Nudo y desarrollo (VIII-XVIII)
3. Desenlace (XIX-XXXI)

Estas son las 31 funciones de Propp:

I. Alejamiento: uno de los miembros de la familia se aleja de la casa.
II. Prohibición: sobre el protagonista recae una prohibición.
III. Transgresión: se transgrede la prohibición.
IV. Interrogatorio: el agresor intenta obtener noticias.
V. Información: el agresor recibe información sobre la víctima.
VI. Engaño: el agresor intenta engañar a su víctima para apoderarse de ella o de sus bienes.
VII. Complicidad: la víctima se deja engañar y ayuda así a su enemigo, a su pesar.
VIII. Fechoría: el agresor daña a uno de los miembros de la familia o le causa perjuicios.
VIII. La Carencia: algo le falta a uno de los miembros de la familia uno de los miembros de la familia tiene ganas de poseer algo.
IX. Mediación, momento de transición: se divulga la noticia de la fechoría o de la carencia, se dirigen al héroe con una pregunta o una orden, se le llama o se le hace partir.
X. Principio de la acción contraria: el héroe-buscador acepta o decide actuar.
XI. Partida: el héroe se va de su casa.
XII. Primera función del donante: el héroe sufre una prueba, un cuestionario, un ataque, etc, que le preparan para la recepción de un objeto o de un auxiliar mágico.
XIII. Reacción del héroe: el héroe reacciona ante las acciones del futuro donante.
XIV. Recepción del objeto mágico: el objeto mágico pasa a disposición del héroe.
XV. Desplazamiento: el héroe es transportado, conducido o llevado cerca del lugar donde se halla el objeto de su búsqueda.
XVI. Combate: el héroe y su agresor se enfrentan en un combate.
XVII. Marca: el héroe recibe una marca.
XVIII. Victoria: el agresor es vencido.
XIX. Reparación: la fechoría inicial es reparada o la carencia colmada.
XX. La vuelta: el héroe regresa.
XXI. Persecución: el héroe es perseguido.
XXII. Socorro: el héroe es auxiliado.
XXIII. Llegada de incógnito: el héroe llega de incógnito a su casa o a otra comarca.
XXIV. Pretensiones engañosas: un falso héroe reivindica, para sí, pretensiones engañosas.
XXV. Tarea difícil: se propone al héroe una tarea difícil.
XXVI. Tarea cumplida: la tarea es realizada.
XXVII. Reconocimiento: el héroe es reconocido.
XXVIII. Descubrimiento: el falso héroe o el agresor, el malvado, queda desenmascarado.
XXIX. Transfiguración: el héroe recibe una nueva apariencia.
XXX. Castigo: el falso héroe o el agresor es castigado.
XXXI. Matrimonio: el héroe se casa y asciende al trono.

Propp, posteriormente, estudió los personajes, ya que las funciones se sustentan por unos ejes (actantes) que realizan estas funciones, que siempre se repiten. Así definió el cuento maravilloso como el compuesto por estos siete protagonistas o personajes (actantes):

1. Antagonista o agresor
2. Donante
3. Auxiliar (objeto mágico)
4. Princesa
5. Mandatario
6. Héroe
7. Falso héroe.

Greimas, a quien seguiremos aquí, habla de 6 actantes:

1. Sujeto (S): personaje que realiza o protagoniza la acción.
2. Objeto (O): objetivo que mueve al protagonista tanto por deseo como por rechazo. Puede ser persona, objeto, cosa o idea.
3. Emisor (E): es el que impulsa al sujeto a actuar. Puede ser una situación, una idea, un objeto o una persona.
4. Oponente (Op): es el que interfiere en la acción del sujeto. Es el obstáculo, que puede ser persona, situación o cosa.
5. Destinatario (D): es el que recibe directa o indirectamente el beneficio o perjuicio del sujeto: una persona o una situación
6. Ayudante (A): es el que favorece la acción del sujeto: persona o situación.


IV. APLICACIÓN EJEMPLIFICADA CON “LA CENICIENTA”

A. LA CENICIENTA, CUENTO MARAVILLOSO

“La Cenicienta” es uno de los cuentos de hadas más conocidos por niños y niñas de todas las nacionalidades. Es un relato muy antiguo del que tenemos ya una primera versión en China en el Siglo IX d.C. De “La Cenicienta” se han hecho todo tipo de adaptaciones, en dibujos animados, en películas y recreaciones actuales. De ahí que nos interese su estudio.

Como ya sabemos, “La Cenicienta” nos habla de una pobre niña que sufre los malos tratos de su madrastra y de sus dos hermanastras que la hacen trabajar constantemente y que le niegan cualquier motivo de felicidad. Como ocurre en todos los cuentos de hadas, “la Cenicienta” no se sitúa ni en un espacio ni en un tiempo precisos. La fórmula de entrada “Había un hombre rico” no pretende acercarnos a la historia, al contrario, pretende situarla en una época lo más alejada de nosotros para que exista distancia entre el receptor y la historia, para que sea atemporal y pueda servir en cualquier tiempo.


 B. MORFOLOGÍA DE LA CENICIENTA

“La Cenicienta”, en versión de los hermanos Grimm, sigue una serie de funciones que podemos enumerar de este modo:

I. Carencia inicial (la heroína no tiene madre y es maltratada por la madrastra y las dos hermanastras. Su padre no parece prestarle demasiada atención).
II. Alejamiento (el padre se aleja de casa y les trae regalos. Cenicienta pidió, únicamente, una ramita de avellano).
III. Recepción del objeto mágico (la niña planta la ramita en la tumba de su madre y, de tanto llorar, nace un árbol que crece y será su aliado futuro).
IV. Momento de transición (se divulga la noticia de un baile organizado por el príncipe).
V. Principio de la acción (Cenicienta decide asistir al baile).
VI. Prueba (las hermanastras le hacen recoger lentejas que ellas mismas han tirado en una fuente de ceniza).
VII. Socorro (las avecillas la ayudan).
VIII. Fechoría (le siguen prohibiendo que asista a la fiesta).
VI. bis
VII. bis.
VIII. bis.
IX. Reacción de la heroína (va a pedir ayuda al árbol).
X. Socorro (obtiene ayuda del objeto mágico y puede ir al baile).
XI. Llegada de incógnito (asiste al baile con éxito).
XII. Huida (escapa a través de un palomar)
IX. bis.
X. bis.
XI. bis.
XII. bis (escapa a través de un peral).
IX. bis.
X. bis
XIII. Marca (el príncipe hace untar con pez las escaleras).
XII. bis.
XIV. Búsqueda (el príncipe con la zapatilla busca a la heroína).
XV. Reconocimiento (la reconoce tras las oportunas pruebas).
XVI. Descubrimiento (el agresor queda descubierto. Las hermanastras se han autoamputado partes del pie sin ningún resultado).
XVII. Castigo a los agresores (las hermanastras son castigadas duramente con la pérdida de los ojos).
XVIII. Recompensa final (matrimonio entre Cenicienta y el príncipe).

En cuanto a los actantes que mueven el relato, podríamos establecer lo siguiente:

Sujeto: Cenicienta.
Objeto: conseguir la felicidad, la estima de los demás.
Emisor: la carencia de afecto, de amor, la falta de una madre.
Receptor: Cenicienta.
Ayudante: los pajarillos y el árbol (objeto mágico).
Oponente: la madrastra y las dos hermanastras.

Observamos que en “La Cenicienta” no falta ninguno de los elementos típicos del cuento maravilloso:

- una heroína se enfrenta a un agresor.
- interviene un objeto mágico.
- aparecen fórmulas mágicas (cancioncillas de las aves o petición de ayuda por parte de Cenicienta).
- repetición de funciones en forma cíclica.
- aparición de números simbólicos (el 3).
- recompensa final.
- castigo ejemplar a los agresores.


C. DISTINTAS VERSIONES

“La Cenicienta” nos ha llegado en dos versiones diferentes: la de los hermanos Grimm, que es la que estamos analizando, y la de Ch. Perrault, que es la más popularizada. Ambas versiones son muy diferentes entre sí.

Perrault ha escrito un cuento mucho más irreal y de ambiente más selecto y refinado. Prueba de ello es el detalle de las zapatillas de cristal de Cenicienta. Evita escenas poco gratas para ser expuestas en la corte -que es donde se leían sus cuentos- como, por ejemplo, que las hermanastras se corten el dedo gordo del pie y el talón para calzarse la zapatilla, que sí citan los Grimm. La Cenicienta de Perrault es una joven bondadosa en extremo, con poca voluntad; incluso es ella quien elige dormir entre cenizas, mientras que la de Grimm es obligada a hacerlo. Como ya hemos señalado, la versión de Perrault es la que más se ha popularizado entre nosotros, tal vez por esa carga de elegancia y dulzura que atenúa la crudeza del relato original. Walt Disney, por ejemplo, se basó en ella para realizar su versión cinematográfica en dibujos animados.

Las hermanastras de los Grimm son perversas y malvadas, como su madre; en cambio, en Perrault no son tan crueles, son poco amables, eso sí; pero se limitan a ignorar a Cenicienta, no a hacerle humillaciones tan drásticas como las de los Grimm.

En Perrault aparece un hada madrina que es la que mueve a la chica a actuar; ella, por sí sola, no lo hubiese intentado jamás. En cambio, en los Grimm, es Cenicienta quien se acerca al árbol -que personifica a su madre muerta- y le pide vestidos y accesorios para poder ir al baile.

Perrault lo hace todo más mágico con la utilización de la calabaza como carroza, los ratones convertidos en lacayos y los harapos en preciosos vestidos.

En el cuento de los Grimm, a Cenicienta, nadie le advierte que debe llegar a una hora determinada, en Perrault, en cambio, el hada madrina le aconseja muy seria que si vuelve más tarde de las 12, el hechizo se desvanecerá y Cenicienta será de nuevo Cenicienta.

El príncipe de los Grimm es también ingenioso y astuto y decide untar de pez la escalera para seguir la pista de la muchacha. Es él quien va en persona buscándola y es él quien la acepta como una chica normal. En cambio, en Perrault el príncipe manda a un criado y, al descubrirse el hecho, aparece el hada madrina y viste de nuevo a la chica con bellos trajes, con lo que se sigue manteniendo engañado al príncipe.

El final es también diferente. En Perrault, Cenicienta que ha sufrido a causa de sus hermanastras, las acepta y se preocupa por ellas, lo cual resulta poco verosímil. La versión de los Grimm es más realista, pero también muy cruel.

En el cuento de Grimm la niña no pierde del todo el contacto con su madre muerta, ya que, a través de sus lágrimas, hace que nazca un árbol en su tumba y es allí donde va para pedir favores.

Perrault nos narra un cuento cortés en que la boda es pomposa y solemne y colma todos los pesares de la joven.









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