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ERMITAS DE LA COMARCA
por Isabel Goig y Leonor
Lahoz
Continuamos, en este número, con el trabajo iniciado sobre las ermitas
de la comarca de El Burgo de Osma. En esta ocasión nos ocuparemos de
las situadas en Torralba del Burgo, Barcebalejo y Valdenarros.
LA VIRGEN DE LA ESPERANZA, EN TORRALBA DEL BURGO
Siguiendo
la carretera N-122, a escasos kilómetros de El Burgo de Osma se asienta
la localidad de Torralba del Burgo, en cuyas inmediaciones debieron
alzarse ventas y, más recientemente, una posada, aunque de unas y otra
sólo queda el recuerdo. La Iglesia parroquial está puesta bajo la
advocación de San Juan Bautista, en su construcción entran elementos góticos
y, al menos aparentemente, se encuentra bien conservada.

Ermita de la
virgen de la Esperanza
Saliendo
del pueblo por el norte, y dejando a la izquierda el frontón, un camino
en bastante buen estado, el del cementerio, nos conduce a la ermita de
la Virgen de la Esperanza, en el recinto del camposanto, rodeado de
olmos y chopos.
La
ermita no tiene un estilo arquitectónico determinado. Son tres sus
cuerpos escalonados y aunque no pudimos verla bien por dentro (sí nos
asomamos por una ventanilla) suponemos que el más espacioso, del que
alcanzamos a ver su cubierta de madera, se utilizaría para las
reuniones de los fieles o cofradía que en su día tuviera la ermita; el
cuerpo central sería el lugar dedicado para el culto; el tercer cuerpo
corresponde al ábside cuadrado. En la construcción del edificio se
mezcla mampostería, refuerzos con ladrillo y en jambas y dinteles
grandes piedras de sillar. En su mayor parte está enfoscado. La jamba
de una ventanilla está datada en el año 1863. La puerta de entrada al
cementerio es de medio punto, las piedras están encaladas y el frontón
partido. En general el estado de la ermita amenaza ruina. El padre
claretiano Damián Janáriz Ibáñez no dice nada sobre este edificio ni
de su imagen en su estudio sobre las Ermitas de la Diócesis de Osma.

Detalle de
la ermita
La imagen, para evitar robos tan frecuentes en el mundo rural, es custodiada en la parroquia, donde le celebra fiesta el 18 de diciembre, no de forma tan lucida como años atrás, cuando la bajaban en procesión hasta la iglesia en mayo y la dejaban allí durante un mes.
LA VIRGEN DE LOS VALLES, EN BARCEBALEJO
Siguiendo la carretera que desde el Burgo de Osma se dirige a San Leonardo, encontramos
Barcebalejo, entre el río Ucero y el arroyo de la Verguilla. A pocos metros del caserío, cerca de la carretera, se asienta la ermita de la Virgen de los Valles, la cual debe su nombre, según los habitantes del lugar, a que la Virgen se apareció en la confluencia de dos valles, el mismo lugar donde le levantaron el pequeño templo. El padre Janáriz dice que esta ermita (no se sabe si hubo otra anterior) se levantó en el año 1700, a expensas de Diego Benito Pardona, racionero de la Catedral de Granada. Se debió proveer también de ermitaño que vivía con las limosnas recibidas de los fieles.

Ermita de Barcebalejo
Las cubiertas son de teja a dos aguas en la sacristía y a cuatro en la nave central. Está edificada con mampostería enfoscada y esquinas de
sillar. La entrada principal es de medio punto con dovelas, y la puerta, de madera, muestra cierta
antigüedad, sobre ella, en la espadaña de doble vano desde donde dos campanas llaman a oración, hay un óculo a modo de rosetón. En el interior el ábside está cerrado con cúpula y un pequeño altar dorado, alberga la imagen de la Virgen.
Dos vecinos de Barcebalejo nos informaron que el San Benito del altar de la derecha se trasladó desde una ermita privada que había en el colmenar, en un monte particular de la familia De La Rica que fue comprado por el pueblo. En esa finca, nos dijeron, una pequeña ermita o capilla se alojaba en la casa del guarda, junto a la cual había una fuente con dos hermosos caños de bronce, desaparecidos años ha. Consultado el mapa 1:50.000, comprobamos que existe un paraje llamado Colmenar de Valdepuerco, bajo el Alto de Valdeláguila, puede ser éste el colmenar al que hacían referencia nuestros informantes,
quienes, por cierto, comentaron la falta de limpieza del entorno y el mal estado del tejado de la ermita.
La imagen, según Janáriz Ibáñez, es de vestir; con la cara dirigida ligeramente a lo alto y las manos inclinadas al suelo con las palmas hacia arriba. Es de hermosa presencia y mide un metro de altura.
Le celebran fiesta el 24 de septiembre, con procesión por la
era. Ese día es tradición que los fieles de El Burgo de Osma guarden fiesta para acercarse hasta Barcebalejo y oír misa en la ermita de la Virgen de los Valles. Procesionan a la imagen, con subasta de banzos hasta tres veces al salir y otras tantas al regresar al templo, además de todas aquellas veces que los fieles reclaman el
portar los banzos durante el recorrido, sin más protocolo que lanzar monedas a la imagen. Robaron la corona, hace más o menos 15 años, y compraron otra que guardan en los domicilios
particulares.
En el periódico Soria Hogar y Pueblo, de fecha 7 de octubre de 1950, encontramos una
reseña de la festividad de la Virgen de los Valles, por la que sabemos que ese año el sermón corrió a cargo de Leónides Martínez Aguado, beneficiado de la Catedral. También se dice que la Virgen lucía por primera vez un manto obsequio de fray Ignacio Frías (religioso residente en California) y de sus hermanos Don Urbano Martínez, maestro y director de las Escuelas Graduadas de Berlanga de Duero, y de Dolores Frías; el manto fue bordado en el Hospicio provincial de El Burgo de Osma. Precisamente el matrimonio Martínez Frías fueron los padres del catedrático de Arte, José María, autor de El Gótico en Soria, su tesis doctoral.

Grupo de burgenses en la ermita de San Roque
DOS ERMITAS
TUVO VALDENARROS
Seguimos la ruta en busca de las dos ermitas que, según Pascual Madoz, se asentaron en la localidad de Valdenarros, pero, sorpresivamente, de ellas apenas quedaba algo más que el recuerdo del nombre. Nos dijeron que las fueron desmontando los propios habitantes, al parecer inducidos.
La de San Roque estaba en una buena pradera, con grandes sabinas que también fueron taladas, con una fuente de muy buenas aguas, pero también las aguas se han puesto de acuerdo con las sabinas y la ermita y ya no manan. A ese paraje acudían a comer y merendar la gente
de El Burgo y, en especial, los seminaristas. La ermita de San Roque fue derruida en la década de los setenta. Todavía se celebra alrededor de ella, el 10 de julio, San Cristóbal.
La otra ermita estaba dedicada a Santa Juliana, algo alejada de la población, rectangular, edificada con mampostería, alguno de cuyos muros todavía pueden verse en pie. Llegó a tener santero. Se iba en romería el martes antes de la
Ascensión.
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