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   ARÉVACOS - Nº 24   
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SAN PEDRO DE CARACENA,
¿UN PÓRTICO DE SIETE ARCOS? 

por F. Morales Hernández y Mª Jesús Borobio Soto         

 

-¡Qué me dices! ¡No me lo puedo creer! 

-Sí, sí, mutilado. En algún momento le quitaron dos arcos en el lado izquierdo. ¡Imagínatelo completo! 

Muchos ponen cara de póquer cuando delante del pórtico de San Pedro de Caracena les explicas que originariamente tuvo dos arcos más. 

-Pero..., bueno, todavía está muy bien. Aunque claro, con los nueve arcos... Y, ¿cómo lo supisteis? 

-En 1986 se realizaron trabajos de restauración en la iglesia de San Pedro que contemplaban la posibilidad de realizar excavaciones arqueológicas con el fin de recoger toda la información posible que este conjunto pudiera aportarnos. Dado que en 1980 se habían realizado sondeos en el interior de la iglesia, en esta segunda fase de restauración la excavación arqueológica se enfocó hacia otros objetivos, uno de los cuales era constatar la existencia de restos constructivos que indicasen las distintas reformas efectuadas en el edificio y, en concreto, corroborar la continuidad del pórtico románico en su lado oeste, así como localizar restos de cimentación del muro que cierra la nave, lo que permitiría una reconstrucción hipotética aproximada de la planta de la galería primitiva.

 

Reconstrucción del pórtico de San Pedro con sus nueve arcos.

Caracena se encuentra situada al suroeste de la provincia de Soria en la comarca denominada páramos del suroeste, caracterizada por amplias parameras inhóspitas surcadas en ocasiones por largos y profundos cañones por los que corren estrechos riachuelos. Su situación geográfica y accidentada topografía hacen que durante la prehistoria reciente se registren los primeros asentamientos humanos, y que se reocupe posteriormente en época tardorromana. 

Durante la etapa medieval se menciona Caracena en documentos del siglo XII. Del esplendor de la villa en ésta y otras épocas son testimonio el castillo, el hospital, la cárcel y la picota, así como las dos iglesias románicas de Santa María y de San Pedro, esta última objeto de nuestra atención. La iglesia de San Pedro se encuentra situada en la parte más elevada de la villa. Es de una sola nave y sólo se conservan de la primitiva iglesia el ábside semicircular con canecillos de cuidada labra, el arco de triunfo que descansa sobre triples columnas y capiteles decorados con temas vegetales, y la galería porticada, orientada al sur, con siete arcos de los cuales el tercero es la puerta, descentrada y de mayor tamaño. En su lado Este se abre una segunda puerta bajo arco de medio punto que descansa sobre dos capiteles bellamente decorados, como los del resto de la galería, mostrando motivos de temática tanto religiosa como profana, tan frecuente en el románico castellano. En cuanto a su cronología hemos de pensar que la parte románica es obra de la primera mitad del siglo XII.

 

Pórtico de San Pedro de Caracena 

El resto del edificio ha sufrido remodelaciones posteriores levantando una torre de mampostería entre el presbiterio y la nave, sustituyendo sus muros y cambiando la puerta de acceso a la nave por otra renacentista, lo que indica que esta reforma se realizó muy posiblemente en el siglo XVIII. 

Don Blas Taracena Aguirre, que ya en 1933 se ocupó de ella, la incluye en un grupo tardío de iglesias, junto a las de Tiermes y Campisabalos. Gaya Nuño, en su gran obra sobre el románico de la provincia de Soria, la describe como de siete arcos en el frente meridional, de los cuales el tercero es la puerta, rompiendo así la estructura consagrada en la región de la puerta central pero la considera esbelta y alada de proporciones como ninguna, afinada y cobrando más elegancia que nunca, elogios que repite Izquierdo Bertiz cuando afirma que el tipo más frecuente es el de siete arcos, que alcanza en San Pedro de Caracena el mejor equilibrio de proporciones. Posteriormente, Enríquez de Salamanca dice que su galería porticada, una de las mejores de la provincia, se articula en siete arquerías, de las cuales la tercera, en vez de la cuarta como es habitual, corresponde al arco de ingreso. Lafora, en su caminar por el románico soriano, la cita como con siete arcos, incluido el de acceso, descentrado y de mayor diámetro, es una de las galerías más equilibradas y armoniosas de la comarca del Duero. 

A comienzos de los años noventa dos publicaciones nuestras dan cuenta de los resultados de las excavaciones, entre otros el hallazgo de la cimentación del pórtico demostrando que la iglesia de San Pedro tuvo una galería de nueve arcos. A pesar de estos resultados Lojendio y Rodríguez insisten en considerarla una galería de siete arcos: es ortodoxa en cuanto al número de arcos, que son los siete clásicos de las iglesias del Apocalipsis. Con un arco central un poco más alto, que no está en el centro de la galería... y es Almazán de Gracia quien haga alusión a nuestros resultados: tiene una de las galerías porticadas más hermosas de Soria, aunque originariamente tuvo dos arcadas más... Recientemente Rodríguez Montañés, en un exhaustivo estudio, reconoce una mayor longitud original de la estructura hacia el oeste, extremo confirmado por las excavaciones de 1986. En su estructura primitiva, dice, el frente sur constaba -tras confirmarse la existencia de dos arcos más hacia el oeste- de cuatro arcos a cada lado de la portada, distribución similar a la de la galería de Villasayas. 

Aunque en la mayoría de las publicaciones se ha venido afirmando que la galería conservaba su estado original, en un examen detallado del pórtico se pudo constatar que existían indicios de que podía haber sufrido alteraciones; así, se aprecia claramente en el lado izquierdo el arranque de un octavo arco; el capitel se encuentra cortado; la línea de imposta que recorre el interior del pórtico se interrumpe bruscamente en este lado izquierdo; finalmente, se aprecian algunos sillares mal ajustados e incluso el propio dovelaje de los arcos muestra signos de haber sido removidos, señales inequívocas todas ellas de haber sufrido alteraciones, y por que no, quizá su desmantelamiento y nuevo montaje.

 

Planta de la iglesia (en rayado las partes románicas)

Para confirmar esta hipótesis planificamos un sondeo en el exterior de la iglesia cuyo objetivo principal era documentar la existencia de restos de la cimentación del muro que cerraba el pórtico por su lado Oeste, ya que sospechábamos que le habían quitado dos arcos y quizá también un lienzo de pared en su parte izquierda como contrapunto del lado derecho. 

En la excavación se detectaron los siguientes niveles arqueológicos: Un nivel de relleno completamente alterado compuesto por tierra suelta con piedras, tejas, fragmentos de cerámica negra a mano y huesos humanos sueltos. Debajo encontramos un nivel intacto con un enterramiento en fosa en el que descansaba un esqueleto en posición decúbito supino con las manos cruzadas sobre la cadera, guardando en una de ellas una moneda de Enrique IV (1454- 1474). También quedó al descubierto la cimentación de los muros sur y oeste del mutilado pórtico románico. Había sido construida con sillarejo de caliza y arenisca cogido con argamasa de cal y arena; tiene de este a oeste una longitud de 328 cms y una anchura de 87 cms, mientras que de norte a sur la longitud descubierta es de 140 cms y la anchura de 53 cms. Apoyado directamente sobre la roca natural, todavía conserva una altura de 75 cms.

 

Capitel cortado e inicio del octavo arco

La excavación realizada en el exterior de la iglesia de San Pedro de Caracena ha permitido documentar los restos del muro de cimentación de la galería porticada, de 328 cms de longitud, lo que hace posible plantear una hipotética reconstrucción de la misma, añadiendo los dos arcos y un lienzo de sillares que se le habían amputado en alguna remodelación, posiblemente la misma que afectó a la nave, acortándola y añadiéndole la puerta renacentista actual, con lo que nos encontraríamos ante un pórtico de nueve arcos, cuatro a cada lado del arco mayor de acceso, y no de siete como se le ha venido considerando. 

Por ultimo, en cuanto al rito de enterramiento hay que destacar la aparición de una moneda en las manos del esqueleto, fenómeno ya constatado en otros yacimientos y que se puede poner en relación con la creencia pagana del Óbolo de Caronte. El enterramiento en el que se ha detectado este rito data del siglo XV, lo que indica unas perduraciones muy tardías de estas prácticas paganas. En este sentido, recientes estudios han apuntado la teoría de que la orientación de la cabecera de las tumbas hacia el sol poniente obedece a una identificación con el mundo de los muertos de la mitología pagana. 

Si esto fuera así, nos encontraríamos a fines de la Edad Media ante una sociedad rural con fuertes pervivencias del mundo romano conviviendo con un cristianismo que lleva actuando varios siglos pero que no ha podido desplazar estos ritos ancestrales.

 

 

BIBLIOGRAFÍA ALMAZÁN DE GRACIA, A.: Por tierras de Soria, La Rioja y Guadalajara. Rutas de Almanzor, Mío Cid, Jalón, Duguesclín, Alvargonzález y Río Lobos. Soria, 1997, págs. 138-139. 

ENRIQUEZ DE SALAMANCA, C.: Rutas del románico en la provincia de Soria. Madrid, 1986, pág. 105. GAYA NUÑO, J.A.: El románico en la provincia de Soria. Madrid, 1946, págs. 83 y ss. 

IZQUIERDO, J.M.: Arte Románico, en Historia de Soria. C.E.S. (CSIC), tomo I, Soria, 1985, pág. 274. 

LAFORA, C.R.: Por los caminos del románico porticado. Madrid, 1988, págs. 54 y ss. 12 

LOJENDIO, L. y RODRIGUEZ, A.: Rutas románicas en Castilla y León/1. Madrid, 1996, pág. 53. 

MORALES HERNÁNDEZ, F. y BOROBIO SOTO, Mª J.: Resultados de las excavaciones en San Pedro de Caracena (Soria). Junio de 1986. (Una aportación de la Arqueología a la Historia del Arte). Celtiberia, 81-82, Centro de Estudios Sorianos, Soria, 1991. 

MORALES HERNÁNDEZ, F. y BOROBIO SOTO, Mª J.: Excavaciones arqueológicas en la iglesia de S. Pedro de Caracena (Soria). Actas del IIº Symposium de Arqueología Soriana. Publicaciones de la Excma. Diputación Provincial de Soria. Colección Temas Sorianos, nº 20, Soria, 1992.

RODRÍGUEZ MONTAÑÉS, J. M.: Caracena. Iglesia de San Pedro. En Enciclopedia del Románico en Castilla y León: Soria. Vol. I, págs. 334-342.

TARACENA AGUIRRE, B.: Notas de arquitectura románica. “Las galerías porticadas”. Boletín de la Biblioteca Menéndez y Pelayo. Santander, 1933, pág. 10 y ss. 


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