(Espacio exclusivo para empresas colaboradoras)

  Hacer pág. de inicio Pág. Principal

   ARÉVACOS - Nº 25   
..

 

UN BURGENSE ILUSTRE EN LA CUBA COLONIAL
PRIMO CALVO LOPE, ARZOBISPO DE SANTIAGO

por Carmelo Dueñas Jiménez         

 

Durante mis primeras vacaciones en Cuba visité la ciudad de Santiago, al sureste de la isla. En el casco antiguo de la vieja capital hay una hermosa plaza colonial llamada por los santiagueros Parque Céspedes, centró neurálgico de la ciudad. En uno de sus flancos destaca la gran catedral de Santa Ifigenia, sede de la diócesis arzobispal. Es una iglesia enorme construida, en su mayor parte en el siglo XX sobre la vieja seo de 1528 muy deteriorada por los terremotos, el abandono y el tiempo.

Aparentemente, para un castellano familiarizado con el gótico de las grandes catedrales de Castilla la Vieja, carecía de interés. No obstante, quizá por haber nacido en un pueblo con obispo se me ocurrió visitarla. Tras recorrer las distintas capillas, salí por una puerta lateral desde la que se accedía a un pequeño museo eclesiástico, al que inmediatamente entré. Después de una rápida ojeada no vi nada destacable salvo una colección bastante curiosa de retratos de obispos y arzobispos diocesanos.

Uno de ellos tenía al pie una leyenda relativamente extensa que dice así: 

El Ilmo. Sr. Dr. Dn. Juan de Santo Mathias Saenz de Mañosca y Murillo Septimo de este nombre Natural de Mexico fué Obispo de Cuba el año 1661 tomó posesion Junio 25 de 1663 entró en esta Ciudad en el 64 á quien se le pareció el Ilmo. Sr. Palafox y le predijo que tendría tres mitras fué promovido á Guatemala en donde obtubo el honroso cargo de Presidente Govr. [Gobernador] y Cap. [Capitán] Gral. [General] de aquella Audiencia cual falleció en ella á la edad de 61 años. Fue una grata sorpresa comprobar que un personaje tan relacionado con El Burgo, Juan de Palafox y Mendoza, aparecíera en aquel lugar. Cosa comprensible dada la procedencia del obispo, mejicano de nacimiento, y que Palafox había sido obispo Puebla de los Ángeles, arzobispo de Méjico, virrey y capitán general de Nueva España.

Retrato del obispo Juan de San Matías


Continué la visita y cuando me disponía a salir del museo el rostro de uno de los prelados retratados me resultó familiar, le había visto en alguna parte. Me acerqué a la pintura y comprobé que se trataba de Primo Calvo Lope. Recordé entonces que un retrato parecido, casi igual, estaba colgado en la Sala de Plenos del Ayuntamiento burgense y que una de nuestras calles lleva su nombre.

Abordé a un sacerdote que por allí andaba solicitándole información del personaje. Amablemente me acompañó a la catedral, me mostró la tumba del obispo y de vuelta al museo me facilitó los pocos datos de los que disponía. El clérigo me proporcionó un folleto, editado por el arzobispado de Santiago de Cuba con motivo de la celebración del bicentenario de la archidiócesis, que hacía referencia a nuestro paisano y juntos hojeamos una copia mecanografiada de un episcopologio de 1932, escrita por el canónigo chantre. 

Un amigo santiaguero copió la larga inscripción de la lápida sepulcral, redactada en latín con sus correspondientes abreviaturas, en la que, asegura del arzobispo que fue: Miembro de la Academia Católica Romana; Gran Cruz de la Orden Americana de Isabel la Católica; Senador y Consejero del Reino, etc., etc., etc. Conspicuo por su ciencia; preclaro por su bondad; rico en obras de caridad. En vida fue muy querido por todos y adornado de méritos y buenas obras falleció en Madrid el 24 de septiembre de 1868 a la edad de 60 años, siendo el séptimo arzobispo de Santiago de Cuba. Correspondiendo al amor de los suyos quiso descansar con ellos y por eso, a sus expensas, fue trasladado hasta aquí en donde fue sepultado el 25 de enero de 1869. Toda la grey cubana, privada de pastor tan eminente, los pobres sintiéndose huérfanos y todos desconsolados suplican a Dios fervorosamente le dé el descanso. Sus queridos hermanos dedican este perpetuo monumento a su memoria.

Utilizando las fuentes citadas pasaré a dar unas breves notas biográficas de la trayectoria vital de nuestro paisano.

Vicente Núñez Marqués, en su conocida Guía de la Catedral, señala que en el libro VI de bautizados de la parroquia de El Burgo, al folio 244 vuelto, se lee: domingo doze de Junio del año 1808 el párroco de la Santa Iglesia de Osma, suplidas ceremonias del Santo Bautismo, puso los nombres de Primo Feliciano a un niño que nació a las onze de la noche del día nueve de dicho mes, el que por necesidad fué Bautizado por Baltasara García, Comadre de esta dicha villa. Hijo legítimo de Juan Manuel Calbo natural de Medinaceli y Rosa Lope de Atienza. Le tuvo en las ceremonias su tío político el Doc. Domingo Fuentenebro.

Primo Calvo Lope, en la Catedral de Cuba

Frías Balsa documenta que consiguió el grado de bachiller en Artes el 28 de octubre de 1823 en la Universidad de Santa Catalina de la que fue uno de los alumnos destacados que contribuyeron en la defensa de los principios que salvaguardaron los derechos de los indios, defendieron sus libertades y les impulsaron hacia el progreso. Durante los años 1824-1831 estudió, en el Seminario Diocesano, siete años de Sagrada Teología. El expediente de puritate se le había hecho el 22 de enero de 1827.

Fue elegido arzobispo de Santiago de Cuba por el Papa Pío IX el 23 de diciembre de 1861. Recibió la consagración episcopal el 6 de abril de 1862, en la Capilla Real de Madrid, de manos de monseñor Lorenzo Barilli, arzobispo titular de Tiana, nuncio apostólico en España, asistido por monseñor Tomás Iglesias y Barcones, patriarca de las Indias Occidentales (1851-1874), y por monseñor Antonio María Claret y Clará, arzobispo titular de Trajanópolis, antiguo arzobispo de Santiago de Cuba (1850-1860) y apadrinado por el duque de Bailén en nombre de los reyes.

El 10 de Mayo de 1862 se embarcó para Cuba. El día 8 de Junio entró con toda la solemnidad en la ciudad de Santiago de Cuba, llegando a la iglesia de Santo Tomás donde revestido de los ornamentos pontificales salió procesionalmente hasta la catedral. Al pasar frente al santuario archidiocesano de Nuestra Señora del Carmen situado en las calles de Santo Tomás y Callejón del Carmen, se detuvo, entró a la iglesia y cantó a capella la Salve Gregoriana. Esta ceremonia no estaba programada, pero hubo de realizarse por voluntad expresa del nuevo arzobispo que era devotísimo de la Virgen del Carmen y que así manifestó su inmensa satisfacción al encontrar dentro de su ilustre archidiócesis existiera un santuario dedicado a esta antigua advocación mariana.

Llegado a la Santa Iglesia Catedral, leída la bula de su Santidad el Papa y cumplidos todos los ritos mandados por la Santa Madre Iglesia para la toma de posesión de un obispo de su catedral y diócesis, cantó una solemne misa pontifical a la cual concurrieron todas las autoridades tanto eclesiásticas, como civiles y militares, así como el pueblo en general.

Durante su gobierno eclesiástico se reconstruyeron varios templos, entre ellos la parroquia de Santa Catalina de Rici en Guantánamo (hoy catedral) y la parroquial mayor de Camegüey (también hoy catedral).

La legislatura 1867-1868 fue senador por derecho propio, aprobándose su ingreso en el Senado en sesión pública de 11 de diciembre de 1867 y haciendo el juramento preceptivo el 17 de enero del año siguiente. Por motivos administrativos de la archidiócesis tuvo que viajar a Madrid, donde le sorprendió la muerte el 24 de septiembre de 1868, a los 60 años de edad. Por voluntad póstuma, expresada en su testamento, su cadáver, debidamente embalsamado, fue llevado a Santiago de Cuba y sepultado, el 25 de  enero de 1869, en la catedral metropolitana frente al altar del Santísimo Sacramento, donde hoy se muestra el altar de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre.

Lápida sepulcral del arzobispo Primo Calvo

Es interesante resaltar que elevó a secretario de Cámara a Ciriaco Sancha y Hervás, natural de Quintana del Pidio (Burgos), en aquella época obispado de Osma, que fue catedrático de la Universidad de Santa Catalina y del Colegio Seminario de El Burgo de Osma. Núñez Marqués señala que a los 27 años obtuvo la penitenciaria de la catedral de Santiago de Cuba, quedando encargado del gobierno de esa diócesis durante la ausencia de Primo Calvo y después de la muerte de éste, en sede vacante, junto al vicario capitular. Posteriormente fue preconizado obispo pasando por varias diócesis: Toledo, Ávila, Madrid, Valencia, vistiendo la púrpura cardenalicia como arzobispo de Toledo. Sancha y Hervás, estando vacante la sede arzobispal de Santiago, protagonizó un altercado con el nuevo prelado, nombrado por el gobierno del rey Amadeo de Saboya y no ratificado por la Santa Sede, hasta el punto de ser encarcelado en el castillo del Morro (fortaleza de San Pedro de la Roca). La prisión duró hasta la destitución y excomunión del nuevo obispo.

Iglesia de Santo Tomás. Santiago de Cuba.
Desde esta iglesia salió en procesión Primo Calvo el día de su toma de posesión.

Poco más conozco de la vida de nuestro paisano. Espero que pronto los especialistas nos den noticias de otros aspectos de su vida. ¿Qué obras realizó en Santiago de Cuba y cómo fue su relación con los santiagueros y las autoridades civiles de la Isla? ¿Cuál fue su actitud ante la esclavitud que afectaba a gran parte de la población negra sometida por hacendados criollos, propietarios de plantaciones de caña? ¿Fue tolerante con los movimientos independentistas cubanos, muy vivos en aquellos años anteriores a la primera guerra de independencia de Cuba de 1868?

Parece claro que, a pesar del breve tiempo que vivió en Santiago de Cuba -gobernó su arzobispado de 1862 a 1868-, se convirtió en un cubano más y pidió ser enterrado en la isla.

Primo Calvo en el Ayuntamiento Burgense

Por nuestra parte nos limitaremos a señalar la similitud de los retratos, más joven en el del Ayuntamiento -pintado por Carlos Luis de Ribera-, pero la misma postura y actitud. Sería interesante saber quién pintó el de Cuba y si hay alguna relación entre ambos.

Para acabar sólo me queda recordar los fuertes lazos que nos unen a la isla y mi alegría al encontrar noticias y rastros de burgenses ilustres en Cuba, un gran país al que quiero y respeto profundamente y en el que, como Primo Calvo Lope, me siento como en casa.

 

* * * * *


FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA
ALONSO ROMERO, J.: Patrimonio Artístico Municipal, Soria, 2001.
BRANSOM, Charles N.: Las ordenaciones episcopales de los Obispos de Cuba, 1514- 1999. Versión electrónica del manuscrito inédito, 2000. 
FRÍAS BALSA, J.V.: “Edad Moderna y contemporánea”, Historia de El Burgo de Osma, 2001. 
HERRERA Y CAMPOS. M.: Episcopologio, Museo Eclesiástico Catedral de Santiago de Cuba, inédito de 1932. 
LÓPEZ DE QUERALTA MARCILLO, A.: “Breve Episcopologio”. Iglesia en Marcha, Arzobispado de Santiago de Cuba, año XIV, Nº 116, 2004. 
MIRANDA, S.: Episcopologio de la Iglesia Católica en Cuba, página Wed de la Biblioteca Universitaria Internacional de Florida. http://www.fiu.edu
NÚÑEZ MARQUÉS, V.: Guía de la Catedral del Burgo de Osma y breve historia del Obispado de Osma, 1959. 


 

 

 

Volver

 

 

- Webs optimizadas para Int. Explorer 6.0 / 7.0 / 8.0 - 800x600 y 1024x768 -

Aprodebur - El Burgo de Osma 2005 - 2010
© Designed by Islabahia.com - Spain