(Espacio exclusivo para empresas colaboradoras)

  Hacer pág. de inicio Pág. Principal

   ARÉVACOS - Nº 27   
..

 

PLEITO, EN 1897, ENTRE EL CABILDO DE LA CATEDRAL
Y EL AYUNTAMIENTO DE EL BURGO DE OSMA

por Tomás de Las Heras Hernández        

 

El día 8 de junio de 1786, ante el escribano público Pedro Alcubilla, se constituyó un censo por el que el Ayuntamiento de El Burgo de Osma recibía la cantidad de 60.000 reales, con un interés del 2’5%, procedentes del Cabildo de la Catedral. Este capital formaba parte de unas Memorias de Misas que habían sido fundadas, en el siglo XVI, por el obispo Francisco Tello Sandoval y el racionero Alejandro Santibáñez. A cambio de recibir tal cantidad, y para asegurar el capital prestado, se constituyó un derecho real hipotecario a favor del prestamista, el Cabildo. Esta garantía consistía en todos los bienes de Propios y Comunes que entonces tenía la villa burgense y se hacía mención, de forma explícita, en la escritura, a la finca de El Caño.

Francisco Tello SandovalLa constitución del mencionado censo sirvió para financiar la construcción de dos fuentes: una de ellas la actual Fuente del Cubo, tan abandonada en este momento, y la otra era la primera fuente que se construyó en la recién inaugurada, en aquel momento, Plaza Mayor.

Hasta el año 1868, el Ayuntamiento pagó religiosamente los intereses de la cantidad mencionada. Pero a partir de este año el Consistorio hizo dejación de sus obligaciones como deudor, por lo que el Cabildo le reclamó, en varias ocasiones, que hiciera frente al pago acordado un siglo antes. Incluso el propio obispo, Victoriano Guisasola y Menéndez, a petición del Cabildo, envió misiva al alcalde, con fecha de 12 de julio de 1895, para reclamar las cantidades pendientes por percibir.

En diciembre de ese mismo año de 1895, el Ayuntamiento decidió nombrar una comisión para estudiar el caso. Estaba formada por el alcalde, Santiago López, el primer teniente, Andrés Ballestero, y por el concejal Manuel Madrazo, acompañados del letrado Luis Ayuso Peña. Este último preparó un informe por el que se reconocía el derecho del Cabildo de reclamar la deuda, ya que ni capital ni intereses habían prescrito. De todas formas, el letrado tampoco estaba seguro de su conclusión, por lo que recomendaba, en el informe, que se pidiese opinión a otro jurista.

Así, el Ayuntamiento consultó al también letrado y registrador de la propiedad, Antonio Rus. Éste aportó en su informe un amplio repertorio de jurisprudencia y legislativo y aconsejó a la Corporación no pagar y a invitar al Cabildo a que ejerciera la correspondiente acción real sobre la finca especialmente hipotecada.

Ante la diversidad de los criterios de los dos técnicos en Derecho consultados, el alcalde y el concejal Segundo Sainz decidieron hacer un viaje a Madrid para hablar con algún jurisconsulto de prestigio. Viaje que se autorizó, por el pleno del Ayuntamiento, en sesión celebrada el 5 de marzo de 1896.

Fuente de El CuboEl prestigioso jurista que los dos emisarios del Ayuntamiento deberían consultar resultó ser Francisco Silvela. Éste había sido ya ministro de dos gobiernos en la Restauración y, con posterioridad, llegaría a la presidencia del Gobierno, en 1899 y en 1902. Silvela estudió a fondo el caso y, tras presentar un amplísimo jurisprudencial y legislativo, que ocupaba más de diez folios, llegó a la misma conclusión a la que había llegado antes Antonio Rus, por lo que recomendaba al Ayuntamiento a no pagar, dejando al Cabildo ejerciera la acción real. Ante este último dictamen, y tras una amplia discusión entre los miembros de la Corporación Municipal, el Ayuntamiento acordó, por mayoría absoluta, negar el reconocimiento del censo y de sus pensiones, en sesión extraordinaria del pleno celebrada el 18 de mayo de 1896.

Tras esta decisión del poder municipal, el Cabildo, tras reunirse en capítulo, decidió ejercer acción civil contra el Ayuntamiento, presentando demanda ante el Juzgado de Primera Instancia de El Burgo de Osma. Como abogado defensor de la parte demandante actuó el citado Luis Ayuso Peña y como procurador Gumersindo Vicente Ramos. Por su parte, y como demandada, el Ayuntamiento decidió nombrar abogado a Antonio Rus y como procurador a Eusebio Lucas Delgado. Como juez ejerció Vicente de la Puyeta González y como actuario escribano (el actual secretario judicial) actuó Juan Romero Navazo.

El texto literal de la sentencia emitida por el juez es el siguiente: Fallo que debo condenar y condeno al Ayuntamiento, en representación de su vecindario, a satisfacer al Cabildo de la Santa Iglesia Catedral de El Burgo de Osma, la cantidad de 10.875 pesetas a que ascienden las 29 pensiones vencidas hasta la interposición de la demanda, debiendo el Ayuntamiento reconocer el Censo constituido en su momento.

Escudo del obispo José María García EscuderoLa Corporación, en sesión ordinaria de 10 de junio de 1897, acordó no presentar recurso de apelación ante la citada sentencia, con el solo voto en contra del Sr. Madrazo, el cual había pasado a ser concejal, dimitiendo como alcalde del municipio tras conocerse la sentencia. El nuevo alcalde de la Villa era Andrés Ballestero. Tras conocer la citada sentencia, el Cabildo decidió perdonar al erario municipal la cantidad de 5.250 pesetas, que era la mitad de las pensiones devengadas hasta el momento, consintiendo, además, el pago del principal, es decir 15.000 pesetas (los 60.000 reales), en seis plazos. Ello gracias a la mediación efectuada por el obispo José María García Escudero. De esta forma, y tras conocerse la acción de gracia del Cabildo, el Ayuntamiento, en sesión celebrada el 27 de junio de 1897, decidió pagar las citadas cantidades. Votaron a favor Andrés Ballestero, alcalde, y los concejales Pedro Llorente, Dionisio Ridruejo, Manuel Ponce, Ignacio Delgado, Cándido Ridruejo, Juan Romero, Álvaro Gainza y Diego Ágreda. Por su parte, votaron en contra los concejales Manuel Madrazo y Lucas Navajas. Así, el municipio tuvo que hacer frente al pago de 10.700’08 pesetas. Aparte de las citadas 5.635 pesetas correspondientes a las pensiones, el Ayuntamiento tuvo que pagar, en concepto de gastos del pleito, las restantes 5.065’08 pesetas, correspondientes a: 125 pesetas por el informe del Sr. Rus; 200 pesetas por el informe del Sr. Silvela; 330 pesetas por el viaje a Madrid de la delegación municipal; 641’08 pesetas en concepto de costas del pleito; 2.000 pesetas al abogado defensor; 1.087 pesetas al procurador y 682 pesetas al escribano.

 

 

* * * * *

 

 

 

 

Volver

 

 

- Webs optimizadas para Int. Explorer 6.0 / 7.0 / 8.0 - 800x600 y 1024x768 -

Aprodebur - El Burgo de Osma 2005 - 2010
© Designed by Islabahia.com - Spain