NAVIDADES
BLANCAS
Este año
parece quela nieve ha entrado con fuerza y ya nos dejó un manto claro
estos días atrás. El invierno se anticipa con temperaturas muy bajas,
y el aire seco corta la respiración. Pero, en cualquier caso, estando
en Soria no podemos pretender ni querer otra cosa, así que hay que
estar ya preparados para pasar a la lumbre este largo periplo que se
inicia hasta la próxima primavera.
Esta
primera nevada que impidió que llegasen los músicos de Soria a el
Burgo, por lo que el Concierto previsto para el día de santa Lucía
tuvo que cancelarse, lamentablemente. Pero no ha sido una anulación,
sino un aplazamiento. La primavera del 2009 será la ocasión de un
segundo y, esperemos, último intento para celebrarlo, Dios
mediante.
Tenemos
un calendario bien repleto de actividades lúdicas este año, pudiendo
dónde elegir y de la manera más apropiada entre teatro, baile, música
y demás. Una variada oferta para todos los paladares. Arévacos se une
a esta Fiesta grande la Navidad para desear a todos sus socios y al
resto de la humanidad burgense, lo mejor en estos tiempos de crisis y un
“buen salto” como dicen los alemanes, para el próximo año 2009 que
entra.
Todos
hacemos intenciones nuevas y buenas cuando acaba un año. Es la hora de
pedir cosas, de justificar otras, de hacer promesas, de intentar
cumplirlas, de poner buena cara al mal tiempo, de dar al tiempo lo mejor
de sí…
Todo esto
y mucho más es simplemente lo que vamos a pedir a Santa Claus, o al
niño Jesús, o a los Tres Reyes Magos… o a los políticos, o a los
Dioses… Cada cual es libre. La mala noticia es que no podremos oir las
12 campanadas de nuestra esbelta torre de la Catedral del Burgo porque
no están, y de veras que las vamos a echar de menos.
En fin,
dejemos que la nostalgia inunde nuestros hogares, olvidemos los malos
humores y pensemos en lo tradicional navideño: el pavo, el turrón, los
villancicos, los aguinaldos, el champán, el lote, las uvas, el pesebre,
la alegría de los niños, el Mesías de Haendel, y tantas y tantas
cosas que ya se han ido y que, como las golondrinas de Becquer, no
volverán.
Pero que
lo que se quede, lo que permanece, eso lo disfrutemos al cien por cien.
No resta más que felicitaros desde la redacción de Arevacos para que
paséis unas muy buenas fiestas en compañía de quien uno se sienta
mejor, y que el salto al 2009 sea liviano, con fuerza y con nuevos
proyectos.
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