(Espacio exclusivo para empresas colaboradoras)

  Hacer pág. de inicio Pág. Principal

   ARÉVACOS - Nº 39   
..

 


Rutas por el Románico de la comarca:
LAS GALERÍAS PORTICADAS

por Carmelo León Gómez        

   

El arte Románico es nuestro arte por excelencia; el arte de la repoblación después de la dominación árabe, que inundó de edificaciones románicas todos nuestros pueblos y aldeas desde finales del siglo XI hasta mediados del siglo XIII. 

Valdenebro En todas nuestras poblaciones persisten, mejor o peor conservados, los rastros de aquellas edificaciones, en algunos casos intactos y, en otros, arruinados o absorbidos por reformas posteriores. Estas iglesias y ermitas conforman un conjunto de hermosas figuras que siluetean nuestro paisaje al estar emplazadas en lugares destacados. 

Casi todas estas edificaciones, salvo algunas excepciones, son sencillas iglesias o ermitas propias del denominado románico rural o de repoblación. 

Sus características son muy similares: están orientadas con la cabecera hacia el este y se componen de una nave rectangular, una cabecera compuesta por un ábside semicircular y un tramo recto presbiterial y, como campanario, una espadaña a los pies sobre el hastial oeste o una torre adosada a alguno de los muros. La portada se abre en el muro sur y suele ser el elemento más decorado del templo. En el interior, para cubrir los templos, se utilizaron techumbres de madera en la nave y bóvedas de medio cañón y de horno, respectivamente, para el presbiterio y el ábside. La unión de la nave con la cabecera se hace mediante un monumental arco triunfal. 

Otro elemento característico de algunas de estas iglesias es la galería porticada que podemos admirar en muchas de ellas. Nuestro patrimonio románico es tan extenso que no podemos abordarlo en su conjunto, es por ello que proponemos recorrerlo mediante una serie de rutas monotemáticas que nos llevarán a conocerlo con más detalle. Iniciamos estas rutas con las galerías porticadas. No en vano estos pórticos, o galerías porticadas como se las conoce en el argot románico, son una de las características más importantes del Románico de nuestra comarca y la zona donde, según muchos investigadores, nació este espacio arquitectónico. Concretamente se considera que la iglesia de San Miguel, en San Esteban de Gormaz, es la cuna del románico porticado español e internacional. En su alero existe un canecillo con un monje que sostiene entre sus manos un libro con la que podría ser la fecha de su construcción, año 1081. 

Desde aquí, a lo largo de siglo y medio, esta estructura se extendió fundamentalmente por las provincias de Soria y Segovia, y las limítrofes de Burgos y Guadalajara. Estructuralmente consisten en un pórtico techado adosado a un muro, soportado por una arquería de medio punto que se apoya a su vez en columnas con capiteles, sobre un podio corrido que cierra el recinto. 

San Miguel, San Esteban de Gormaz El prototipo, aunque hay muchas variantes, estaría adosado al muro sur, donde generalmente se abre la portada principal del templo, con un número impar de los típicos arcos románicos de medio punto, siete o nueve habitualmente, el central más amplio para el acceso. Según la topografía del terreno donde están emplazadas, pueden tener arcadas laterales hacia el este o el oeste con acceso también a través de ellas. Tanto los capiteles, como los canecillos que soportan el alero, suelen estar ilustrados con unas composiciones de temática muy variada: geométricas, vegetales o figuradas, con temas religiosos o profanos. El conjunto, con su serie de arcos, columnas y capiteles decorados, ofrece, desde cualquier ángulo que se la observe, una figura de gran espectacularidad. 

En estas galerías, ad portas ecclesiae, protegidas de las inclemencias del tiempo por su estructura y orientación, se celebraban todo tipo de acontecimientos, tanto religiosos como sociales y políticos. La galería porticada fue, y sigue siendo en la actualidad, un espacio que propicia el encuentro. Allí se celebraban las reuniones del concejo para tratar asuntos de interés común y se administraba justicia. Allí se convivía y conversaba a la entrada y salida de los actos religiosos. Allí se jugaba (es muy frecuente encontrar juegos de mesa populares grabados en los podios: alquerque, tres en raya, etc.). Allí se reunían los jóvenes y establecían sus relaciones (ahora lo siguen haciendo, aunque sea para hacer botellón). Allí se encendía el cirio pascual, se bautizaba a los recién nacidos (en algunas todavía se conserva la pila bautismal) y se enterraba a personas relevantes de la localidad. Allí se reunían los artesanos y labriegos para hablar de sus asuntos. Allí los ancianos se refugiaban y refugian del calor, del frío y de la lluvia, mientras comentan los avatares de su vida. 

En fin, que estas edificaciones han constituido y constituyen un espacio ideal para la convivencia de los pobladores de estos pueblos y aldeas. Se puede insistir en que estos pórticos, sin olvidar su carácter religioso, eran el foro de reunión de los concejos, reunión de hombres libres que regían las Comunidades de Villa y Tierra. Para fomentar la repoblación de la extremadura cristiana, los reyes castellanos otorgaron a sus pobladores unos fueros que les conferían un grado de libertad sin precedentes en el mundo medieval. 

Tenían poder para establecer las condiciones de los nuevos repobladores, mediante la entrega de tierras a gentes libres con la obligación de cultivarlas y defenderlas cuando fuera necesario. También elegían el señor que debía proteger y defender a la comunidad, en régimen de vasallaje y no de servidumbre como estaba establecido en las zonas del norte del Duero dominadas por los nobles o los abades de los monasterios. 

El lugar de reunión del concejo se mantuvo a lo largo del tiempo. En la iglesia de San Miguel de Fuentidueña (Segovia) se conserva un documento del siglo XV que lo confirma, así como la forma de convocar esas reuniones: a campana repicada. Los órganos de gobierno que representan a don Pedro de Luna, consistentes en un corregidor, alcalde mayor, alguacil y dos grupos de regidores, se reunieron con los caballeros, oficiales y hombres buenos de la villa y su tierra en la galería de la iglesia de San Miguel, a campana repicada como lo tenían por uso y costumbre, el 19 de febrero de 1452. 

Con el paso del tiempo, los usos y costumbres de los habitantes de estas tierras fueron cambiando y, en paralelo, estas edificaciones han ido adaptándose a las necesidades de cada momento. El uso civil fue disminuyendo y muchas de ellas fueron incorporadas a la iglesia. En ese proceso, unas fueron cegadas y otras integraron su espacio con el del templo. Algunas se utilizaron como sacristía, almacén u otras dependencias. 

En la actualidad conservamos en la comarca abundantes y magníficos ejemplos de esta arquitectura. Sería injusto no mencionar aquí la ingente labor de restauración de este patrimonio llevada a cabo en las últimas décadas por las autoridades eclesiásticas, civiles e instituciones privadas. Labor que continúa en la actualidad y que nos permite, una vez recuperadas, poder admirar sus inconfundibles figuras. Vamos a hacer un recorrido por las mejor conservadas, sin extendernos demasiado en sus características pues hay suficientes publicaciones que las explican con todo detalle.

 

Iglesia de San Martín (Aguilera) Iglesia de San Martín (Aguilera).– La galería de la iglesia de Aguilera se adosa en el muro sur del templo. Está formada por una puerta de acceso flanqueada por tres arcos en la parte oriental y dos más en la occidental. En la parte suroeste (ya que este lado es oblicuo) se abre una doble arcada y otra pequeña puerta de acceso ahora inaccesible. Los arcos se apoyan en cuatro recias columnas con sus correspondientes capiteles. Los tres del lado sur están adornados con hojas de acanto mientras que el del lado suroeste es figurado, con una iconografía un tanto heterogénea: cabezas, un personaje vestido con mandil que levanta ¿una gran botella?, otro que levanta las manos, un báculo, etc. A destacar el magnífico paisaje que se observa desde el interior mirando hacia el oeste, con el castillo de Gormaz al fondo.

 

Iglesia de San Miguel Arcángel (Andaluz) Iglesia de San Miguel Arcángel (Andaluz).– La parroquial de Andaluz disponía de una galería que envolvía la iglesia por los lados sur, oeste y parte del norte. En la actualidad podemos contemplar el ala del lado sur, compuesta por un gran arco de acceso flanqueado por seis arcos en la parte occidental y dos más en la oriental, y dos arcadas por el lado oeste. El resto fue destruido y cegado. Esa zona acoge ahora un mini museo de piezas románicas que pretende simular la galería original. Los arcos están sustentados por cortas y gruesas columnas que alternan los fustes simples con los cuádruples. Los capiteles son enormes y se decoran con trazos geométricos y originales motivos vegetales. El del lado oeste muestra dos toscas figuras humanas que agarran los pies de dos animales, formando un corro. La ubicación de esta galería, en un llano de la parte alta del pueblo, y su aspecto rudo y primitivo hacen de ella una de las más impresionantes de la comarca.

 

Iglesia de San Martín (Berzosa)

Iglesia de San Martín (Berzosa).– La galería de la iglesia de Berzosa tiene la típica estructura de siete arcos con acceso por el central un poco más amplio. 

Los fustes de las columnas son cuádruples, excepto en los extremos que son dobles. Los capiteles, muy similares, se adornan con motivos vegetales y algunas parejas de leones con una singular cola envolvente.

 

 

 

Iglesia de San Pedro (Caracena) Iglesia de San Pedro (Caracena).– La galería de la iglesia de San Pedro, en Caracena, está adosada al muro sur del templo. Consta en la actualidad de siete arcos, que fueron nueve en su origen con acceso desde el central, y una puerta de acceso supletoria por el este. La arquería sur se apoya en columnas de fuste doble excepto las del arco de entrada que son cuádruples, una de ellas torsionada. Los capiteles presentan una iconografía muy diversa y de buena talla, encontramos escenas de caza, combates entre caballeros, entrelazos, animales fantásticos, adornos vegetales, escenas bíblicas, etc. También es interesante la colección de canecillos de su alero. Por la longitud de sus fustes y la estrechez de sus arcos nos encontramos ante la galería más esbelta de la comarca.

 

Ermita de San Miguel (Gormaz)Ermita de San Miguel (Gormaz).–
La recientemente restaurada ermita de San Miguel de Gormaz también dispone de un rústico pórtico (como “mezquina galería porticada” la definió Gaya Nuño). 

Está fabricada en mampostería y tiene tres entradas: la principal en el muro sur, una lateral por el este y otra, abierta en el proceso de restauración, en el extremo occidental del muro sur. Dispone también de tres toscos ventanales a los lados de la portada principal. Tanto los arcos de estas ventanas como los de las puertas, que algunos autores consideraban de herradura, parecen ser de arco de medio punto, aunque muy deformados por la deficiente fábrica con que fueron realizados.

 

Iglesia de San Martín (Miño de San Esteban)

Iglesia de San Martín (Miño de San Esteban). La galería de Miño de San Esteban consta de un gran arco central de acceso flanqueado por gruesos contrafuertes y cuatro arcos a cada uno de sus lados. 

Los fustes son dobles y están coronados por capiteles decorados con esquemáticas figuras vegetales, rostros humanos y animales fantásticos.

 

 

 

Iglesia de San Martín (Rejas de San Esteban) Iglesia de San Martín (Rejas de San Esteban). La iglesia de San Martín, de Rejas, conserva íntegramente su estructura original y reproduce exactamente el prototipo de templo románico rural que hemos descrito al principio: una nave, cabecera hacia el este con presbiterio recto y ábside semicircular, y como campanario una espadaña sobre el hastial oeste. Al sur, protegiendo la portada principal, se adosa la galería, que en este caso es el elemento más singular al estar fabricado en sillería, en contraste con el mampuesto del resto de la iglesia. La galería está formada por siete arcos en el frente sur, con acceso por el central, más otro arco de acceso en el lado este. Los arcos descansan sobre columnas dobles y cuádruples con sencillos capiteles adornados con motivos vegetales.

 

Iglesia de San Ginés (Rejas de San Esteban) Iglesia de San Ginés (Rejas de San Esteban). La otra iglesia de Rejas, la de San Ginés, al contrario que la anterior, está muy reformada. Mantiene su galería pero transformada por la construcción de una gran puerta de entrada que destruyó varias de las arcadas originales, perdiendo su armonía. Restan cinco arcos, tres en la parte oriental y dos más en la occidental. Los arcos se apoyan en columnas dobles coronadas por capiteles de rústica labra, la mayoría figurados. Su temática es variada y compleja: aves, cuadrúpedos, tres personajes en una barca, una escena de martirio en una parrilla, lobos atacando a un animal, etc.

 

Iglesia de San Miguel (San Esteban de Gormaz) Iglesia de San Miguel (San Esteban de Gormaz).– La galería porticada de la iglesia de San Miguel, de San Esteban de Gormaz, es una de las joyas del románico comarcal. No sólo por estar considerada como el origen de este espacio arquitectónico sino por su estructura e iconografía. Orientada hacia el sur, consta de siete arcos en el frente, con acceso desde el central al que se accede por una escalinata. También tiene acceso por una doble arcada en el este y se completa con otra arcada simple al oeste. Los arcos, de medio punto, se apoyan en columnas con gruesos fustes, muy cortos en comparación al tamaño de sus basas y capiteles, lo que le dan un aspecto achaparrado. Pero lo más singular, sin duda, son sus capiteles esculpidos con gran detalle y volumen. Sus artífices, impregnados de las culturas orientales provenientes de Al Andalus, plasmaron en imágenes un repertorio iconográfico muy rico y variado donde predominan escenas de la vida de la época: cuadrúpedos que luchan entre ellos, cuadrúpedo en lucha con una serpiente, fortalezas protegidas por soldados, animales fantásticos, músicos, jinetes, un pavo, personajes ataviados con indumentaria musulmana, etc. El mismo tipo de iconografía encontramos en los canecillos de la cornisa, que están mejor conservados.

 

Iglesia de Nuestra Señora del Rivero (San Esteban de Gormaz)Iglesia de Nuestra Señora del Rivero (San Esteban de Gormaz).– La galería porticada de la iglesia del Rivero abre nueve arcos hacia el sur (con vistas hacia la vega del Duero) y dos más en el este. De los nueve arcos del frente son originales los seis que se encuentran en el lado oriental, los tres occidentales son de época posterior. Esta galería repite la estructura e iconografia que hemos visto en la de San Miguel por lo que se considera cercana en el tiempo, aunque algo posterior. En la temática de sus capiteles y canecillos volvemos a encontrar escenas similares a las vistas en San Miguel: personajes morunos, sirenas, guerreros a caballo, serpientes, felinos devorando a sus presas, soldados, etc. 

 

Ermita de Santa María (Tiermes) Ermita de Santa María (Tiermes).– La estructura de la galería de la ermita de Tiermes difiere del resto puesto que los arcos que la componen no están enlazados sino que son independientes, separados por anchos pilares. Consta de seis arcos, cinco en la fachada sur y uno más en el lado este. Las columnas son dobles y están adosadas al muro, lo mismo que los capiteles, que parecen reutilizados de algún edificio anterior al tener algunos un lado mutilado para poder adaptarlos a la estructura actual. Los capiteles se ilustran con escenas de temática y calidad parecidas a las de la iglesia de San Pedro de Caracena: animales fantásticos, combate entre caballeros, caza del jabalí, entrelazos, escenas bíblicas, etc. En el interior de la galería hay una hornacina con tres estatuas decapitadas, vestidas con túnicas plegadas, que portan unas cartelas en las que se lee el nombre del autor: Doménicus Martín, el año de su construcción: 1182 y la frase: Dad y os será dado.

 

glesia de San Pedro Apóstol (Zayas de Báscones) Iglesia de San Pedro Apóstol (Zayas de Báscones).– Todas las galerías que hemos ido viendo hasta ahora, excepto la de Gormaz, son de buena fábrica de sillería, en muchos casos adosadas a iglesias de construcción más pobre. La construcción de edificaciones de ese tipo era muy costosa y no todos los pueblos o aldeas podían abordarlas. Es por ello que, en muchos casos, el pórtico se construyó con materiales más humildes, a base de madera. La mayoría de estas galerías de madera no pudieron resistir el paso del tiempo y han desaparecido, pero en la iglesia de Zayas de Báscones se conserva una de gran antigüedad, que puede ilustrarnos como eran aquellas humildes galerías de madera. Esta galería está formada por un arco central de acceso flanqueado por cuatro arcadas en la parte oriental y dos y media más en la occidental. Las columnas son gruesos fustes de madera de enebro que se apoyan en un podio de mampostería, excepto las de acceso que apoyan en un zócalo que sobresale del podio cerca del suelo. La sensación de arco se consigue mediante grandes zapatas sobre los fustes que cubren todo el vano. Una viga corrida cierra el conjunto por la parte superior. Elegante y magnífica solución ante la falta de otros materiales más nobles. 

Al poco tiempo de hacer la fotografía que muestra esta galería, en el año 2006, la nave de la iglesia de Zayas de Báscones se derrumbó. Desconozco la situación actual en que se encuentra y el futuro que le espera. Sirva este recuerdo para alertar a quien corresponda que debe poner remedio a la desaparición definitiva de esta sencilla pero encantadora obra.

 

Con la humilde galería porticada, de la humilde aldea de Zayas de Báscones, ponemos fin a este recorrido por las galerías porticadas de la comarca. Hay más, unas cegadas: Arganza o Alcozar (ahora en restauración), otras que conservan una parte: Modamio, Madruédano o Montejo de Tiermes y otras con indicios: Alaló o Fresno de Caracena. 

La Asociación Amigos del Románico está preparando actualmente una candidatura para que el conjunto de las 22 galerías porticadas de Soria, junto con las de Segovia y Guadalajara, sean declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. También se pretende instalar en la iglesia de San Miguel, en San Estaban de Gormaz, un centro de interpretación de las galerías porticadas. 

Porque estas galerías son un regalo que nos han legado aquellos maestros constructores del medievo que hay que proteger y promocionar. Cualquiera de ellas merece una visita, pausada y sin prisas; para admirar el paisaje soriano enmarcado por las arcadas románicas; para deleitarse con la armonía de sus formas; para sobrecogerse con la iconografía de sus capiteles y canecillos; para trasportarnos a aquel mundo rural y de repoblación y para, en silencio, escuchar a estos testigos privilegiados, narrarnos la historia y avatares de los abnegados y sufridos pobladores de estas tierras a lo largo de los últimos ocho siglos.

 

* * * * *

 

 

 

 

 

Volver

 

 

- Webs optimizadas para Int. Explorer 6.0 / 7.0 / 8.0 - 800x600 y 1024x768 -

Aprodebur - El Burgo de Osma 2005 - 2010
© Designed by Islabahia.com - Spain