DIEZ AÑOS DE FELICIDADES
De nuevo estamos ya en épocas navideñas. El invierno
tardó en llegar, se hizo de rogar, pero ha venido con fuerza y bajas temperaturas, las primeras nieves y el termómetro con signos
negativos, las luces de neón invaden ya la calle y la Plaza Mayor y parece que todo está dispuesto para preparar la llegada
de Nuestro Señor.
Cerramos este año 2009 en un momento en que Arévacos,
hace justo diez años, lo abría, y lo celebraba con un número 0 que auguraba un futuro editorial que ha llegado a su primera década.
En siguientes números hablaremos de este décimo aniversario que en cierta manera, para los burgenses y los colaboradores de
Aprodebur particularmente, nos llena de cierta alegría. Muchos son los que empiezan, pero la continuidad en el tiempo es algo que
depende del tesón, constancia y labor continuada de unos pocos.
Acabamos este 2009 con noticias tristes y alegres en este
año de crisis que va a transformar la vida laboral de nuestra Villa. Desde la incertidumbre de la empresa Ficosa y la HUF, hasta
esos campos verdes de Nufrisa, donde antaño aterrizaban aviones de guerra y ahora lo hacen las manzanas. Y la gozosa visión de
ver por fin ya en vías de término el proyecto hotelero de Santa Catalina, que indudablemente reactivará la vida turística del Burgo.
Otras cosas no entendemos, como que el Consistorio decidiera
anular la festividad del 2 de agosto de san Pedro de Osma, personaje sin el cual no existiríamos, probablemente, como Villa
Episcopal, o, en cualquier caso, precursor y artífice de la propia ciudad y de su monumento más insigne: la Catedral. No comprendemos
por qué ese rechazo y olvido a este hombre, a este santo varón que nos parió y al cual ahora pagamos con la ingratitud
del olvido.
En fin, un año 2009 que muchos queremos ya olvidar, o
pasar rápido, o mirar de reojo por lo mal que nos lo ha hecho pasar la dichosa crisis, y enfrentarnos con alegría y mucho humor al próximo
año 2010, número par más elegante y bonito que el anterior.
Desde las páginas de esta revista, ahora ya decana, queremos
felicitar a todos los burgenses para que sintamos de verdad el auténtico espíritu de estas fiestas, y, sin olvidarnos de hacerlo
con buenas palabras e intenciones. Felicidades también a la Banda Municipal de Música en este año que vamos a tener de
celebraciones de su centenario. Por todo lo dicho, ¡Feliz Navidad y feliz año 2010!
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