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SI HAY, SI...
Sí, hay un hambre de
besos, de besos por
el aire, entre los pájaros,
en los rincones,
de besos sin rumbo,
caídos, indefensos, olvidados,
supuestos.
Hay un hambre inmensa
de ganas de besar,
despacito, de ganas
para sacar la sonrisa
y estirar la luz de los ojos,
y que todos quieran
besar interminablemente.
Sí, hay un hambre
de ganas de
sonreír al viento
y acariciar los espejos
llenos de flores,
simulando un Edén
completo.
Hay un deseo
hiriente agarrado a los
caminos desiertos que
quieren componer ternuras,
retorcer el cristal azul de los cielos
y volver corriendo al
calor de los besos.
Sí, hay una canción sin olvido
una lluvia sin nubes,
un calor sin infierno.
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