|
A MI MADRE QUE YA NO ESTÁ
De viva te quise mucho,
siempre te quise ayudar
y ahora que ya no estás
pido a Dios que te de paz.
Que tengas paz, madre mía,
que tengas paz, mucha paz,
aunque yo viva en la guerra
quiero para ti la paz.
¡Ay, señor, yo te lo pido,
envuélvela con tu amor,
que ya no sienta dolor
y dile que no la olvido!
¡Ay, madre, tu no lo sabes
cuánto te hecho de menos,
pero esto es lo de menos,
si yo sé que tienes paz
será grande mi consuelo
y podré vivir en paz,
que cada noche yo rezo
y le pido a Dios por ti.
Si no existiera la gloria
sea creada para ti.
|