Página anterior. Volver Portada gral. Staff Números anteriores Índice total 2000 ¿Qué es Arena y Cal? Suscripción Enlaces


¿Debemos erradicar el odio o es necesario a la vida misma? Esta observación parece más bien extraña y desde luego no se suele comentar a viva voz por ser un sentimiento que llevamos oculto y que rara vez compartimos con los demás. ¿Cuántas personas que son aparentemente normales, inducidos por el odio, cometen crímenes sin un motivo justificado? 

La razón de estos actos, que la mayoría de las veces son involuntarios, hay que buscarla en una simple forma de instinto, en el sentimiento malsano de seres mezquinos que no saben perdonar y el rencor se convierte en odio hasta llegar a destruirlos por los sentimientos tan perniciosos que su mente encierra.

Existe sin embargo la frase tan conocida del Emperador Suetonio, que repetía con frecuencia, que no le importaba ser odiado con tal de ser temido, aunque añadía, que aquellos que el sentimiento del odio no lo pueden reprimir, nunca serán capaces de una emoción noble y la vida será para ellos como la de un borracho en el fondo de una taberna que solamente sabe aplacar su sed en la bebida.

En ciertas circunstancias se puede sentir simultáneamente amor y odio hacia una persona que no nos corresponde y si además nos decepciona y maltrata y el amor que se siente es posesivo y con una buena dosis de obsesión, el riesgo de que se convierta en odio es mucho mayor. Las personas de naturaleza frágil hacen al otro responsable de su mal vivir y, sin poder evitarlo, todo ese maravilloso sentimiento que les envolvía se convierte, súbitamente, en un odio profundo que les amarga la existencia profundamente.

Y dejando a un lado lo personal y extendiéndose a la sociedad actual, existe cada vez más la algarada racista, de intolerancia y hasta de odio. No se debe estigmatizar al marginado, que además y sin ningún escrúpulo condenamos a su exclusión definitiva, por la sola causa de ser pobre, de otra raza, y no haber tenido en su momento la oportunidad que a nosotros, seres privilegiados, nos dieron un día.




 

volver  arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS | CULTURALIA | CITAS CÉLEBRES | plumas selectas

sep