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EL PECADO
Primero fue la nada, el vacío de todo,
la carencia completa de la vida.
Pero se hizo la voz, la palabra,
el nombre las cosas que no tenían nombre.
Nacieron los primeros trinos de los pájaros,
el primer rugido de las olas, la primera luz...
Y, entonces, quedó intacto, el corazón
en el amor de Dios y de las cosas.
Nació del viento su primer lamento,
la primera canción de su soberbia,
su primer paso en la vida...
Y el hombre meditó ante su sombra.
Todo era suyo.
Y pensando en su poderío y en la magnificencia
de la Obra Divina, se quedaron sus ojos dormidos
en el suelo.
Fue la mujer. El amor. La manzana prohibida.
Fue la furia de Dios. La herida de los hombres.
El pecado primero.
Y llegó el Angel levantando su espada de fuego
en nombre del Señor.
Y Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso.
Nuevamente el amor. El fruto de los hijos.
El crimen fraternal. El pecado de nuevo.
Y aún estamos, Señor, clavados en la tierra
con la cruz del pecado sobre el hombro.
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