Página anterior. Volver Portada gral. Staff Números anteriores Índice total 2001 ¿Qué es Arena y Cal? Suscripción Enlaces


Rincón de la Poesía

Rosa Ignacio Rivera Podestá
Cádiz



  


 

SEGUIDILLAS A MOJÁCAR
«Para el gran poeta y amigo,
Diego Granados»

Blancura levantada
sobre una peña,
palomar de las nubes,
Mojácar sueña.
Casi a la vera,
centinela del viento,
Sierra Cabrera.
Tan blanca, sí, y tan breve
como un pañuelo,
igual que una oración
que sube al cielo.
¡Mojácar mía
suspendida en el aire,
tu luz me guía!
Laberinto de cuestas
arriba, abajo,
con estrechas callejas
y mil atajos.
Glorieta arriba,
yo en el mirador
mira que mira.
Por esa antigua puerta
del siglo XV,
¿cuántas vidas pasaron
que no se dicen?
Toda tu historia
cruzó por esa puerta
para tu gloria.
El Arco de Luciana,
¡qué pitorreo!,
te busco por tu calle
y no te veo.
Por mala suerte
te derrumbó una obra,
¿cómo iba a verte?
El agua pura y fresca,
¿se ríe, llora?
El agua de la fuente,
la fuente Mora.
Tus trece caños,
no me calman
la sed de tantos años.
Me despiertan los pájaros
de la mañana,
y me asomo -y los nombro-
a la ventana.
Mis herrerillos,
currucas y collalbas,
¡todos son míos!
Y los verdes perfumes
de los pinares,
de los altos palmitos
y cornicales,
alcornocales,
azufaifos, espinos
y encinares.
Para vivir, Mojácar,
tu paz bendita.
Para olvidar en paz,
sentir, vivirla.
¡Y si me muero...?
¡Para qué hablar de muerte
con tanto cielo!
Muñeco mojaquero:
¿Me darás suerte
si pinto tu figura
por mis paredes?
Contigo encalo
y, contra el mal de ojos,
tú, buen indalo.












volver  arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS | CULTURALIA | CITAS CÉLEBRES | plumas selectas

sep