Mercedes Jiménez
San Fernando

 

 

«ENTRE DOS MANOS»


En una tibia y suave
caricia, se enlazaron
las «manos».
¡Un fresco viento,
recorre los cuerpos!,
como una suave
caricia de rosas.

¡Tan bello y tan puro,
como las aguas marinas,
que acarician al viento!
Las manos
entrelazadas,
hablan por sí solas,
unidas, como las rosas
en su tallo.

Ese momento de unión,
entre las manos, lazadas,
recorren sus cuerpos y
sus almas,
acariciando ese instante,
tan bello y tan puro.

¡Como las rosas,
flotando en el mar,
perfumando las
aguas y los vientos!
¡Igual que las «manos»
se acarician,
perfumando todo su cuerpo,
de «amor»!

¡Como las «rosas» perfuman,
las aguas y el viento!