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DEVELAR
¿Por qué el mundo no ve la primavera
con esa plenitud que Dios señala?
Porque el alma se tuerce y se apuñala
convirtiendo el amor en tu ceguera.
Si la vida no es más que una carrera
con peldaños de sueño en cada escala,
donde el aire viciado te acorrala
y el hedor se acobarda ante una hoguera.
Ahora sé por qué el lirio se marchita,
por qué el viento destroza los trigales,
por qué el mar se entristece y se desnuda.
Ahora ya que mi ayer se debilita.
Que la vida se va por los eriales
y tan sólo la muerte me saluda.
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