José Mª Álvarez Galván
Cádiz

 

 

DEVELAR


¿Por qué el mundo no ve la primavera
con esa plenitud que Dios señala?
Porque el alma se tuerce y se apuñala
convirtiendo el amor en tu ceguera.

Si la vida no es más que una carrera
con peldaños de sueño en cada escala,
donde el aire viciado te acorrala
y el hedor se acobarda ante una hoguera.

Ahora sé por qué el lirio se marchita,
por qué el viento destroza los trigales,
por qué el mar se entristece y se desnuda.

Ahora ya que mi ayer se debilita.
Que la vida se va por los eriales
y tan sólo la muerte me saluda.