Juan Mena
San Fernando

 

 

COMO SI AL BORDE DE LA CARCAJADA...

Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.
     Antonio Machado

Como si al borde de la carcajada
un trampolín te hubiese despedido,
la risa te era fiesta y estallido
y la ironía, oculta dentellada.

Poeta remendándote tu nada,
rincón para el sarcasmo y el chirrido.
Qué ingenuo fue tu verso y qué atrevido
saltó la valla de una burla aunada.

Pero te amaron árboles y aves.
El mar te dio su aliento desde lejos
y en sus lomos te alzaron las montañas.

Hoy cuelgas en la sombra lo que sabes.
Renaces joven de tus años viejos
y has vencido a pesar de las Españas.

 


SIEMPRE FUIMOS LOS ÚLTIMOS. LOS SOLOS...

Siempre fuimos los últimos. Los solos.
Los mendigos de oídos. Los bastardos.
Los pícaros. Los locos. Los bigardos.
Los innombrables. Los sin protocolos.

Alertas han de estar a nuestros dolos.
Temen en retaguardia tantos dardos...
Somos menesterosos. Pobres bardos.
Cantores de laurel y mauseolos.

Estamos a sus plantas poderosas.
Se nos obliga, a veces, que en el canto
incendiemos palabras oficiosas.

Mas como entienden sólo viejas prosas,
se esconde tras la fábula el espanto:
de plástico y sarcásticas las rosas.