Gregorio F. Jiménez Salcedo
Valencia

 

 

IMPROMPTU


Intercalando sobre el blanco el negro,
muestra su gigantesca dentadura
el piano abandonado en el salón.

Sobre el atril, la partitura abierta
de un vals o una sonata de Chopin.

Ambos, piano y abierta partitura,
son restos de una fuga repentina,
cadáveres de amores que murieron
por la riña de dos enamorados.
En la grava indiscreta del jardín
todavía resuenan las pisadas
del joven que camina cabizbajo.

Por una puertecilla mal cerrada,
llega al salón el llanto incontenible
de una mujer sumida en desconsuelo.

 



VUELO TENAZ


¡Qué vuelo, tan tenaz, de golondrinas!
Un ir, venir, marchar y volver luego.
Rasante y alto vuelo,
repetido, continuo.
Y siempre, como fondo,
un trino que taladra, cual saeta.
Sombras aladas recortando azules.
Zigzag de negros ángulos veloces.

Vértigo loco de constantes cambios.
Vuelo tenaz, en la mañana ardiente,
tenaz y sostenido,
de raudas golondrinas.