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NO DEJES QUE ME OLVIDE...
No dejes que me olvide de tu nombre
donde mi mundo empieza.
Quiéreme tanto y tanto,
para que nunca pueda
olvidarme del nombre
que es mi gloria.
Tu nombre no existía
antes de conocerte,
pero no dejes que lo olvide,
no dejes de quererme.
No pronuncian mis labios
otra cosa más dulce
que tu nombre,
después de haber probado
el sabor de tus besos.
NAIF
De piedra se quedó el pájaro
tras la nevada,
flor del invierno en una rama.
Cuando el Sol lo derritió
-en mitad de la mañana-
se hizo un corazón en tierra
de sangre blanca.
Del otro lado del río
un volteo de campanas
al pequeño gorrión
una oración le cantan.
De piedra se quedó el pájaro
tras la nevada.
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