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CANTURRIAS
13.
Da noticia el pregonero
y es de convenir lo sepan
algunos, todos y aquellos
que, por orden,
se pone en conocimiento
que se han prohibido en total
los arrumacos y besos
que en dentro de la arboleda
algunas veces tenemos.
¡Ay, madre, cómo me duele!
cómo me duele,
que puedan entrarme en cárcel
tan sólo por dar un beso.
14.
Mira el arado viejo,
mira el arado,
no se sabe si está muerto
o está soñando
escondido en los zanjales
allí en su olvido olvidado.
Mira el arado viejo,
mira el arado,
no puede surcar la tierra,
no hay mula, brazo ni mano
para llevarlo.
¡Ay, madre, cómo me duele!
cómo me duele,
en los zanjales hundido
con su soledad el arado.
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