Página anterior. Volver Portada gral. Staff Números anteriores Índice total 2002 ¿Qué es Arena y Cal? Suscripción Enlaces
PANTEÓN DE MARINOS ILUSTRES 1En la plaza del Hospital de las Anclas, situada al final del paseo Capitán Conforto y flanqueado por la Escuela de Suboficiales y el Hospital Naval, nos encontramos con lo que tendría que haber sido la iglesia de la Purísima Concepción Patrona de España y de las Indias, advocación a la que tenía gran devoción el monarca reinante, Carlos III, que ya el 17 de julio de 1760 la había propuesto para su aprobación a las Cortes del Reino.

Esta iglesia formaba parte de los edificios a construir en la población de San Carlos y que por falta de presupuesto quedó, como tantas cosas, en agua de borraja.

PANTEÓN DE MARINOS ILUSTRES 2Se puso la primera piedra de la iglesia el 2 de julio de 1786, por el Capitán general del Departamento D. Luis de Córdova y Córdova, y en cuyo interior se depositó un plano de la citada población, una vista general de ésta desde la Carraca, un estado general de la Armada y varias monedas en oro, plata y bronce. El día anterior se bendijo una tosca cruz de madera por el Teniente Vicario D. Domingo Villanueva que, partiendo de la capilla del Cristo con la cruz alzada y acompañado en procesión por las autoridades correspondientes, la comunidad de franciscanos de la iglesia castrense, y cubierto el recorrido por fuerzas regulares, depositó dicha cruz en la nave central del futuro templo en el lugar que debería ocupar el tabernáculo. Al día siguiente, el 3 de julio, comenzaron las obras a las órdenes del Capitán de Navío D. Vicente Imperial Digueri, el teniente de fragata y arquitecto D. Antonio de Bada y los alarifes Ramón Estrada y Antonio Barrionuevo. Los primeros trabajos se hicieron con rapidez, pero pronto llegó la falta de caudales y la ralentización de las obras.

A finales de septiembre de 1789 fue relevado Imperial Digueri por D. Gaspar de Molina, tercer marqués de Ureña, continuando las obras con más o menos prisa en función de los caudales y de las necesidades del departamento, hasta que se suspenden en 1794; pero una R.O. de 28 de abril de 1795 obliga a la terminación del sagrario para que sirviera de iglesia provisional y se continuaran en lo preciso para conservar lo realizado. Con motivo del desastre de Trafalgar en 1805 pararon del todo las obras y puso en olvido lo construido con tanto esfuerzo.

PANTEÓN DE MARINOS ILUSTRES 3La apertura del Colegio Naval Militar en 1845, y al no disponer éste de capilla propia, fue el motivo de la reanudación de las obras, pues la dirección del colegio, y a sus expensas, adecenta y reconstruye la capilla del sagrario, ya que el lugar se había convertido en un muladar con escombros, basuras y hasta cadáveres del cercano Hospital. Tienen que pasar cinco años más para que una R.O. de 10 de octubre de 1850 disponga que la iglesia que no se había construido " fuese lugar decoroso de perpetuo y religioso descanso de los ilustres marinos que sirvieron denodada y fielmente a la Patria", y, además, capilla para el Colegio Naval.

Para dar cumplimiento a la citada ordenanza, se procedió al saneamiento del lugar y a la demolición de lo construido sobre cornisas y, por hacer menos gravosas las obras, se utilizaron como mano de obra barata a los confinados y reclusos del departamento y se modificó el plano original haciéndolo más sencillo, de tal forma que en ese mismo año se terminaron las dos capillas circulares y que originalmente eran la sacristía, una para el colegio naval y la otra para el culto diario.

El 15 de noviembre de 1854 se dan por terminados los sepulcros de Jorge Juan, Navarro, Gravina, Córdova, Álava, Valdés y Rodríguez Arias y el día 19 de dicho mes, onomástica de la reina Isabel II, se procede a su bendición; pero la penuria económica por la que pasaba el país en esos momentos continúa haciendo estragos, por lo que los trabajos en el Panteón se lentifican hasta casi su paralización. A pesar de todo, el 2 de octubre de 1858 son llevados los restos del capitán general de la Armada D. Cayetano Valdés, quizás el primer marino que se deposita en el Panteón, y en meses sucesivos los de D. Gabriel Ciscar, D. Santiago Liniers, D. Juan Gutiérrez de la Concha y D. Andrés Reggio, depositándose provisionalmente en una de las capillas.

Nuevos arquitectos como D. Isaac Nessi y D. Manuel García del Álamo continuaron, mal que bien, con las obras, de tal forma que en 1869 estaba cubierta las naves laterales, pero no así la central ni el crucero. La inauguración oficial del Panteón se debió a la insistencia del capitán general del Departamento D. Manuel Mac-Crohon Blake y tuvo lugar el 2 de mayo de 1870 siendo el primer capellán del Panteón D. Juan de Palma Isola.

Poco se tocaría más a este monumento si no fuera para reparar los daños que se produjeron en 1873 cuando despojaron a la Virgen del Rosario de sus atributos de plata, o el robo en ese mismo año de sus piezas de altar, por lo que se tiene que esperar hasta 1942 cuando, a instancias del Ministro de Marina D. Salvador Moreno, la Armada se decide a terminar el lugar de reposo de sus más ilustres varones. El 31 de diciembre de ese año se presenta un proyecto de obras a realizar, aprobándose el comienzo de éstas y su ejecución por la Empresa Nacional Bazán en junio de 1943; pero... proyectos van y proyectos vienen, hay que contar con la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos y que sus apreciaciones se aprueben en el ministerio y son muchas las puntadas tales como el cubrimiento de la nave central, altar mayor, retablo, lapidario, cúpula, pinturas, monumentos funerarios, lámpara, óculos, imaginería... etc. Por lo que no es hasta el año 1959, y con un coste desde el año 1943 de 8.149.286,85 pesetas, cuando se dieron por finalizadas las obras.
 
Continuará.





 

volver  arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS | CULTURALIA | CITAS CÉLEBRES | plumas selectas

sep