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MI POBRE CHISPA VIVE OCULTA Y PRESA...
Pero la primera chispa (...) se
remonta y se
dirige a su verdadero padre que es el cielo.
Eckehart: Libro del consuelo divino
Mi pobre chispa vive oculta y presa
en mi materia, laberinto oscuro.
A veces, siento, como tras un muro,
un soplo que me anima y me atraviesa.
Me levita la carne y no me pesa
esta historia de tanto claroscuro.
En esta fe me palpo más seguro.
Fe que grana en su fronda de promesa.
Mi pobre chispa, a veces, se libera
de la mano cruel que la limita
en esta reja que es su calavera,
como si ella tuviese allá una cita
en su origen, su gárgola infinita,
y esa mano cruel se lo prohibiera.
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