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LA Ñ.
La eñe es una señora,
que presume de peineta,
y los ingleses la ignoran
por ser ella tan discreta.
La tenemos en España
como guinda primorosa,
y nos adorna con gracia
la A, que es como una rosa.
MARZO
De Marzo, el viento dominante,
se adhiere a la luz de primavera.
Sus días van llenando el horizonte,
de claras albas somnolientas.
Marzo, tú, y tu adorno de sol,
malvas las violetas se deslizan.
Tus días las cuidan con caricias,
y ellas humildes te veneran.
Te llega la primavera radiante,
te espera Abril, lluvias certeras.
Mayo, con sus rosas siempre nuevas,
deja en el ambiente las quimeras.
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