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Olivo
Severo volcán oscuro
de brazos retorcidos
en látigos cristales y lenguas insomnes.
Brumoso piélago,
montes de Argos,
Etruscos
y Tartesos
donde hallo y busco
amargas lágrimas.
(Hazte olivo, Dafne,
-no fatuo laurel de Apolo-
hundiendo en tierra
tus pies de aire)
Umbrío bosque,
gimiendo lloras
arrojando entre escarchas
nacidos jadeantes,
ungidos difuntos.
- Deja
que recorra prosaica piel
robando tus frutos.
- Toma
mis lágrimas,
serán amor huido.
- Comulgaré tu alma
de mar nuestro,
mi boca será
sudario
de tu sombra.
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