Ramona Yanes
Figueras (Girona)

 

 


           ADORMECER



Si tuviera el viento en la mejilla,
el cielo estrellado adormecido,
de luces la tierra prometida,
y un mar tranquilo en el olvido.

Los días volando se desgranan,
dejando los atardeceres netos,
jugando las brisas se engalanan,
quizás perfumando los abetos.

Llevarán nostalgias los laureles,
y las vidas que siempre van soñando,
recordando nos llegaran volando,

las esquinas de patios y mímbreles,
con recuerdos de aromas y de encanto,
volverán los años sin sus hieles.