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PALACIO DE MUJER, CORPOREA ROSA...
Miserable es el cuerpo que depende
de otro cuerpo.
Evangelio de Tomás, 85
Palacio de mujer, corpórea rosa,
prado para unos ojos pastoriles,
pólvora de los fuegos varoniles,
fruta de primavera voluptuosa.
Este, su cuerpo, es tálamo y es fosa.
Alcancía de júbilos serviles.
Balanceo de vértigos gentiles.
Pronuncia amor, pero es sufrir su glosa.
El tiempo es una fragua que amalgama
los metales del gozo y la tristeza,
y piel triunfal es luego sueño inerte.
De aquella tan frutal y gaya dama,
queda cuerpo decrépito que reza
y ya sólo se acuesta con la muerte.
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