Página anterior. Volver Portada gral. Staff Números anteriores Índice total 2003 ¿Qué es Arena y Cal? Suscripción Enlaces
El engendro de Hitler comenzó a fomentar su ideología rodeado de malandrines y personas de poco nivel moral que estaban hundidos en la miseria de sus vidas, rumiando odios y, como consecuencia, viciados al resentimiento social y hundidos en el desamor; junto a esas compañías estaba cuando vio por primera vez a unos colombianos honestos y trabajadores y aprendió mucho sobre ellos y sus malvados planes. Desde entonces viene usando a los jóvenes para su estúpida causa, pero a la menor flaqueza los viene eliminando también. Son usuales las "fosas comunes" con cuerpos de adolescentes y niños que estuvieron al servicio del terror porque tenían miedo.

Los planes de querer vivir en armonía los descubrió y odió de tanto observar a los colombianos y el trato con sus hijos, de fijarse en la forma que éstos intentan guiarlos por los senderos de la vida fortaleciéndoles el espíritu, dejándolos libres de cualquier atadura que los desvíe de la felicidad.

Los herederos del Tercer Reich secuestran niños de los brazos de sus padres, los arrancan de entre sus compañeritos del bus escolar, o les regalan bicicletas que son en realidad bombas que explotan cuando los inocentes pasan frente al cuartel de policía. Ponen collares bomba en los cuellos de las señoras y esperan a que se pague un rescate, antes de explotar de todos modos el artefacto; queman casas y gentes, dinamitan centros comerciales en las horas de mayor concurrencia, bajan personas de los buses intermunicipales para darles un tiro en la nuca, disparan a ambulancias, a feligreses en procesión de Viernes Santo para incrementar las estaciones del Viacrucis.

Lo hacen porque descubrieron que las intenciones de los colombianos de insistir en los valores éticos, con su don de gentes y con su amabilidad parecen a prueba de calamidades.

Los responsables del Holocausto matan a las profesoras de escuela porque los padres de éstas se niegan a matar a los que ellos señalan como enemigos; secuestran hermanos y para liberar a uno de ellos, ponen a conducir a otro un automóvil que resulta ser una bomba; forman ghetos, asesinan curas párrocos, líderes comunales, alcaldes, maestros, abogados, periodistas, campesinos... Pues saben que la determinación tomada por los líderes en Colombia de buscar el bien común, de encontrar soluciones, de ayudar; es una opción de vida.

Los adeptos del Fürer secuestran 3.650 familias al año, exportan miles de toneladas de droga al año, tienen entre su combatientes un 20% de niños menores de 15 años, son los primeros productores de niños discapacitados con el uso de las minas antipersonales que ellos llaman abominablemente "quiebrapatas". Pues buscan opacar la imagen de quienes van a sus matrimonios a lanzar mariposas en vez de pétalos de flores, trabajan de sol a sol en busca de nuevos horizontes y educan mientras aprenden.

Un millón de muertos en 50 años han engendrado estos maniáticos, provocando condiciones horrendas y volviendo comunes los asesinatos al azar. Pues la orden de aniquilar gentes de bien es cumplida a cabalidad por los fanáticos del Nazi que intenta crear un mundo donde sólo una raza pueda vivir, vivir con el legado del odio y la intolerancia. ¿Pero cuál raza quieren desaparecer? A aquellos que nacieron colombianos y no están bajo la tiranía del sicótico, de ese viejo con mal de Parkinson cuya mano tiembla, que más temprano que tarde contraerá matrimonio con su Eva Braun y empezará a decir que hace la guerra para acabar con la guerra, que más temprano que tarde confesará lo mucho que aborrece a aquella persona que lo infectó con sangre colombiana, esa madre que odia.

Luego de ser seleccionados para el exterminio, la "solución final" aún no llega para los Colombianos de bien. Se demorará en llegar, pues la ausencia de palabras, que fue lo que encendió el crematorio de Auschwitz, nunca podrá cumplir su cometido mientras al menos uno de nosotros tenga esperanza.
  






 

volver  arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS | CULTURALIA | CITAS CÉLEBRES | plumas selectas

sep