Página anterior. Volver Portada gral. Staff Números anteriores Índice total 2004 ¿Qué es Arena y Cal? Suscripción Enlaces
Como todos sabemos, Saddam tiene al menos un doble. ¿Qué nos garantiza que cayó el verdadero y no el doble? Las pruebas del ADN. Coinciden las del prisionero con las de Saddam. ¡Alto! Coinciden las prisionero con las que obran en poder de EU, cosa muy distinta. Y lo que no saben esos caballeros es que fueron engañados: en lugar de muestras del ADN de Saddam, los servicios de inteligencia iraquí les proveyeron en su momento de muestras del ADN... ¡del doble de Saddam!

Ya el lector ve adónde queremos ir: tanto vale esta versión como la vertida oficialmente. Podríamos aceptar que las probabilidades se inclinan a favor de esta última si nos informan cómo se obtuvo la muestra original de ADN, pero eso es top secret. Mientras no lo sepamos, el prisionero tanto puede ser Saddam como su doble. 

Y entonces se abren racimos de posibilidades. Que Saddam está preso y su doble está libre, es decir, la versión oficial. Aun en ese caso, cabe que el doble se haga pasar por Saddam con carácter permanente poniéndose de jefe. O bien, el doble está preso y Saddam está libre, continuando a la cabeza de sus partidarios desde el incógnito, y cuando quiera revelando la gaffe estadounidense. Aun en ese caso, cabe que Saddam, libre, siga con el juego haciéndose pasar por su doble y así, protegido por el anonimato, mueve las piezas. Y dejo al lector barajar otras posibilidades.

¿Cómo saber quién es quién? El día que se capture "al otro" se tendrán dos Saddam, uno de ellos el auténtico. Claro, ambos protestarán ser el doble, el inocente pues. Y se seguirá sin saber quién es quién. Y como es preferible dejar libre a un culpable antes que condenar a un inocente, ambos están ya pensando en instalarse cada uno con un honesto negocito de telas en calle 42, jurando ambos ser quien más barato vende.

Así se escribe la Historia.





 

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