Página anterior. Volver Portada gral. Staff Números anteriores Índice total 2004 ¿Qué es Arena y Cal? Suscripción Enlaces
El estudio de los "Cuentos" de Calleja, cuando ya hace más de un siglo que fueron escritos, puede parecer fruto de la nostalgia o del recuerdo y, sin embargo, aunque no negamos estas connotaciones, la editorial Calleja, con Saturnino Calleja a la cabeza, supuso una revolución tal en el mundo de la literatura infantil y juvenil que bien merece la pena revisarse y entender las claves de su éxito y aun los valores que hoy en día siguen siendo importantes.

calleja01En algunos sectores se sigue negando a la literatura infantil y juvenil el valor de auténtica literatura, lo cual es un absurdo porque, según el criterio más lógico y el seguido por los conocedores del tema -sean autores o críticos o lectores- hay una única literatura, la LITERATURA en mayúsculas, que queramos ponerle una etiqueta o no ya es cosa nuestra. En resumidas cuentas o hay buena literatura o hay mala literatura, sea o no infantil, sea o no juvenil.

Los niños merecen leer buenos libros y merecen que los escritores y escritoras se centren en ellos porque son los que van a hacer que acepten la lectura como un medio importante en su desarrollo personal, como algo del que no pueden prescindir. Y Calleja supo dar en el clavo huyendo de moralinas falsas, de lenguajes obsoletos, de diminutivos sin más, de ñoñerías, en definitiva, porque, bien dijo Miguel Delibes que "escribir para niños no consiste en poner voz de abuelita boba".

calleja02Así, en una época fundamental para la historia y la sociedad de España, como fue finales del S: XIX, Calleja llevó a cabo una empresa nada tradicional en nuestro país: una editorial (en un país con una gran tasa de analfabetismo) y, para más asombro, dedicada al público menudo. Y no se equivocó porque los niños querían leer, los niños querían disfrutar de cuentos escritos para ellos y los mayores querían poder pagarlos; así se crearon los Cuentos de Calleja, a unos precios asequibles, cuentecitos pequeños, de fácil manejo, que se escribieron a miles y se vendieron también a miles... de ahí el conocido dicho "tienes más cuento que Calleja" porque Calleja supo rodearse de buenas plumas y supo montar un complejo que caló hondo en las generaciones de españoles que, por aquel entonces, se iniciaban en la lectura.

A continuación ofreceremos algunos aspectos que sirven para complementar el estudio que, en su día, dedicamos al léxico de los Cuentos de Calleja.



LA MUJER EN LOS CUENTOS DE CALLEJA

El personaje femenino es esencial en los Cuentecitos de Calleja, sea mujer o sea niña. Resulta extraordinario observar el tratamiento que dan los autores anónimos a la mujer ya que es un tratamiento moderno, lejos de misoginias y de cualquier otra crítica, la mujer actúa como un ser humano, con sus virtudes y defectos, pero nunca se ataca por el hecho de serlo. Son Cuentos, en ese sentido, muy políticamente correctos y muy divertidos también, ya lo veremos.

Observamos personajes femeninos dentro de la esfera de lo sobrenatural (Hadas, Brujas), dentro de la nobleza (reinas y princesas) y en los ámbitos domésticos (viudas pobres, niñas huérfanas, cenicientas), aunque hay también un personaje femenino que nos llama mucho la atención y es el de la mujer guerrera; sin dejar de lado el personaje de la Virgen María, a quien se invoca en muchos cuentos y quien siempre ayuda a los más necesitados.

Encontramos hadas buenas, benéficas, revestidas de toda la pompa, con su varita y su luz; pero también encontramos viejas insignificantes que, al final, resultan ser hadas y premian o castigan según se hayan portado con ellas. Hay Hadas Madrinas, Hadas alegóricas, como la de la Caridad, la de los Ensueños, la de la Justicia; la de la Virtud, la de los Trabajos, la de la Montaña. Y también hay brujas perversas, maléficas.

Estas Hadas a veces son de lo más chocante, como el Hada Patidifusa. Y es que los autores anónimos desbaratan, a menudo, la magia, la hacen descender de los coturnos y calzar zapatillas de ir por casa, con el consiguiente extrañamiento que eso causa y la risa que provoca que un hada, por ejemplo, se entretenga con una baraja haciendo solitarios.

Ya en el terreno de lo humano, las Reinas, las Princesas son muy importantes. Reinas a veces soberbias; Princesas, unas veces lindas, otras vanidosas y caprichosas. Princesas exigentes y Princesas tan divertidas como la que busca al marido que diga la mentira más grande.

Encontramos, ya en el mundo de lo cotidiano, niñas curiosas, niñas hacendosas, niñas buenas y trabajadoras, niñas huérfanas que lo pasan mal y niñas que se creen muy listas y no lo son, aparte de nuestra Mari-Flora, la heroína entre las heroínas. Mari-Flora es una heroína genial porque, aparte de ser mujer, vence a un dragón, llevando faldas y todo, y actúa como un verdadero San Jorge, aunque, eso sí, la recompensa es casarse con el alcalde del pueblo.

Hay, por así decirlo, niñas virtuosas y niñas que no lo son pero que lo acaban siendo ya que se dan cuenta de sus errores a tiempo. La ambición y la mentira son cualidades que se oponen frontalmente al trabajo y a la verdad y que acaban siendo derrotadas, por supuesto. En cambio sí se alaba la astucia y el ingenio.

Hay también madrastras que recogen todos los tópicos posibles, son malas, envidiosas y tratan mal a las pobres niñas que quedan a su cargo. El prototipo es la madrastra de Blanca Nieves que aquí es "La envidia de una reina", una mujer pérfida y maligna.


HUMOR Y GRACEJO EN LOS CUENTOS DE CALLEJA

La línea editorial de Calleja supo aunar el aprendizaje con la diversión, así son habituales los cuentecillos que recogen situaciones divertidas, humorísticas, llenas de gracejo y de ingenio; situaciones que aún ahora mismo hacen reír al lector por lo inesperadas y poco habituales en la literatura infantil. Y nos referimos a la época en que triunfó Calleja en que la moralidad, las buenas costumbres, la ejemplaridad invadían las publicaciones destinadas a los más pequeños. Pues bien, los colaboradores anónimos, sin prescindir del mensaje positivo, cargado de didactismo, no descuidan la parte lúdica.

El humor aparece vivo en el idioma, lleno de locuciones castizas, con términos propios del madrileñismo -esencialmente-. Se trata de un vocabulario vivo, cercano al pueblo, que huye de los encorsetamientos, que se pone al nivel del lector sin descuidar la amenidad. Y es que no se respetan ni a reyes ni a princesas, ni a hadas ni a brujas, todos son tratados con el mismo tamiz, el tamiz de la broma, de la hilaridad, del chiste, incluso, del "chascarrillo y la cuchufleta" como bien dice Carmen Bravo-Villasante, a quien tanto debemos en el estudio de Calleja.

Es una literatura escrita para ser leída, para ser devorada por los niños, así se acude a la máxima teresiana del "escribo como hablo" y en muchos de los cuentos encontramos esta frescura que tan atractivos los hace.

Pero aún hay más, por supuesto, y es que este Calleja se las sabía todas -por imitar sus propios recursos léxicos- y maneja el tono oral de manera perfecta, usa fórmulas propias del habla cervantina y de los Entremeses. Menudos son los tipos que pululan por los cuentos, como el tío Zanguango, el Alcalde Cascanueces, el hada Pelindrusca, el genio Cocesfuertes, Patafólica, Chirigotas... y muchos más. En absoluto descuida sus fuentes cuando se trata del humor y encontramos algunas versiones de "El Conde Lucanor", de "Gulliver", de Andersen o de Grimm, de los que también hablaremos en su momento. 

En estos cuentos no es difícil que los ojos se dilaten por la sorpresa y es que están llenos de hipérboles, de situaciones absurdas -que hoy llamaríamos nonsense-, de momentos de difícil definición que se narran como si fuera lo más natural del mundo; como si todo pudiera resolverse de manera sencilla, natural, como las cosas más importantes que no necesitan tanta explicación.

Se valora el ingenio como una cualidad importante, también la honestidad, la valentía y la capacidad de improvisación de unos personajes que saben salir de las situaciones más disparatadas sin ningún aspaviento. Se valoran las cualidades más de tierra, más cercanas a Sancho por decirlo así; las necesidades básicas como el sustento diario y la casa son imprescindibles para seguir adelante. A menudo son personajes muy de carne y hueso, poco sofisticados que sólo quieren comer -la falta de comida y el deseo de conseguirla agudizan el ingenio- y que se ven inmersos en aventuras sin pretenderlo, aunque las resuelven echando mano a su picaresca, una cualidad muy española. Podemos imaginar que estos cuentos son narrados en voz alta porque la mayoría de los que aquí mencionaremos resistirían una narración oral, son cuentos para ser explicados a la luz de la lumbre, cuentos cercanos a la magia de los orígenes.

No es extraño encontrar un dragón de siete cabezas, un rey que busca la fuente de la eterna juventud, un héroe invencible como el propio Aquiles; pero también otros más cercanos que se ríen hasta de su propia sombra.

Los títulos de los cuentos son también originales, ingeniosos: Triquiñuelas, Te veo venir, ¡Abracadabra!, El tío Zanguano, La alcuza de Malaschinches, Los polvos de Don Perlimplín, Garrotazo y tente tieso...


CALLEJA Y LA ADAPTACIÓN DE LOS CUENTOS CLÁSICOS (BARBA AZUL)

La Editorial Calleja también dedicó sus afanes a popularizar entre los lectores menudos los cuentos clásicos, no sólo los tradicionales. No es difícil rastrear influencias de los hermanos Grimm, de Andersen, de Perrault, de las Mil y una noches y hasta de autores conocidos. Encontramos trasuntos de La Cenicienta, Blanca Nieves, El Gato con botas, Ali Baba, Aladino, El traje nuevo del emperador e, incluso, Gulliver. Suelen ser adaptaciones a la española, cercanas a nuestra realidad, más práctica, que huyen de elementos ajenos a nuestra cultura. Presenten, en suma, acercar a los niños la realidad cuentística clásica, pero sin renunciar a las propias raíces, a la broma, al chascarrillo y al humor.

Hemos escogido "Barba Azul" que es un cuento muy conocido, aunque no tanto como Blanca Nieves o la Cenicienta. Vamos a intentar analizar la adaptación que hace Calleja del modelo de Perrault que es el que sigue de cerca; aunque ya hay que adelantar que Perrault ofrece una farsa más bien galante, mientras que Calleja nos da todo lujo de detalles acerca de los elementos que bien pudieran despertar nuestro interés.

En líneas generales el cuento es el mismo y suceden idénticos acontecimientos, aunque hay variaciones respecto a la forma de narrarlos y, sobre todo, a los elementos que aporta la versión española.

Para empezar, el cuento de Perrault habla de las riquezas de Barba Azul, pero generalizando, sin dar muchos detalles; en cambio en Calleja sí se habla de estas riquezas y no sólo se habla, sino que hay un evidente deleite por parte del narrador que se complace en explicarnos una a una todas las riquezas, pero de una manera práctica, como si quien lo estuviese viendo fuese una persona admirada de tantos lujos "a quien se le hace agua la boca", dicho con sus palabras.

En ambos cuentos la barba azul es un inconveniente para el hombre que se empeña en casarse aunque nadie lo acepta. Perrault acaba rápidamente el lance y hace que conquiste por sus riquezas a una delas dos hijas de una vecina. En cambio Calleja va más pomposo, explica cómo y por qué, las fiestas que organizan, cómo engatusa a la mujer por la ostentación. Es más, la magnificencia de las bodas es algo que no ignora Calleja . Sigue, pues, con su visión práctica de las cosas.

Llegados a este punto, Barba Azul ha de ausentarse (sigue dándonos mucha información Calleja) y en ambos casos le prohíbe a la mujer que abra una habitación determinada, aunque le da la llave.

Las amigas de la esposa acuden en tropel a visitar la casa, en Calleja la escena es de una plasticidad increíble porque casi podemos verlas entrar y salir, cotillear acerca de todo lo que ven . Cuando la mujer se queda sola (más muerta de curiosidad en Calleja que en Perrault, más cercana por lo tanto) corre a abrir la habitación prohibida. 

En ambas versiones ve lo mismo, la sangre y las mujeres muertas. En ambas se asusta (más patético en Calleja) y en ambas se ensucia la llave y no puede limpiarla de sangre. Ahora bien, el narrador de Calleja sabe algo que no sabe Perrault y es que Dios y la Virgen María pueden ayudar a la mujer y eso hace, los invoca (82). El mensaje católico está siempre implícito en la literatura de Calleja. Además sigue dándonos detalles prácticos (llega el marido, pasan la noche, amanece, desayunan) y, por fin, en ambas versiones, hay un diálogo en el que Barba Azul se da cuenta de la falta de su mujer y monta en cólera (una cólera desatada en Calleja, 85, más cortés en Perrault).

Aparece en ese momento la hermana, Ana en amos casos, que es la encargada de observar a ver si vienen los hermanos, mientras Barba Azul grita y grita (88). En ambos casos un hermano en mosquetero y otro dragontino.

Llegan los hermanos y matan a Barba Azul, con mayor desparpajo en Calleja si cabe y aquí acaba el cuento de Perrault, no sin señalar que la mujer recibirá la herencia, casará a su hermana y recordar que la curiosidad es mala consejera, pero todo explicado de manera rápida y poco precisa.

En cambio, el narrador de Calleja aquí sí se explaya y entra en una serie de detalles totalmente nuevos y castizos, muy reales:

-hay un juicio en el que se entiende a la mujer
-las gentes están a su favor
-hay una gran herencia que cobra la esposa
-casa a su hermana y ayuda a sus hermanos, porque ella es pura y no pensaba en herencias (es importante el detalle, de la honradez femenina, curiosa sí, pero no interesada).
-la mujer se casa de nuevo y tiene más suerte
-y su propia historia se convierte en objeto de cuento para sus hijos, es curioso el detalle: quiere que aprendan de sus errores.

Hemos visto, pues, que pese a que el hilo argumental es el mismo, varían mucho los detalles, los elementos narrativos que son mucho más explícitos en Calleja, mucho más coloristas y reales, mucho más castizos, en una palabra. Calleja opina, emplea exclamaciones, orienta a sus lectores sin perder un ápice de gracia.



BIBLIOGRAFÍA

-Cuentos clásicos, Cuentos de Calleja. Ilustraciones de Penagos. Introducción de Carmen Bravo Villasante, José J. de Olañeta, Palma de Mallorca.

-Cuentos del abuelo, S. Calleja, Presentación de Carmen Bravo-Villasante, José J. de Olañeta, Palma de Mallorca.

-Hadas, princesas, brujas, curiosas, caprichosas, ingeniosas, compasivas y otras heroínas de Calleja, prólogo y selección de Carmen Bravo-Villasante, José J. de Olañeta, Palma de Mallorca.





 

volver  arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS | CULTURALIA | CITAS CÉLEBRES | plumas selectas

sep