Página anterior. Volver Portada gral. Staff Números anteriores Índice total 2004 ¿Qué es Arena y Cal? Suscripción Enlaces
(para Mimi)

Vino a cortar los rosales antes de que las nieves tardías hubiesen despejado de blanco los parterres, mucho antes, aún, de que las orugas comenzaran su procesión árbol-a-bajo y se enterraran en la tierra hasta el próximo ciclo.

Miró los cedros, los estanques, jugó a perseguir patos con la voz musitada, alargó, incluso, la vista hacia las cumbres que las nubes abrazaban en un collar de burbujas blancas, y, con cara de filósofo epicúreo, se dijo:

- Afrodita debe de estar ausente…

Luego se dejó caer a la sombra fría de una encina centenaria, retomó el pan y el vino, el cerdo sagrado, y comenzó a desglosar arrullos mientras las esquilas de los "colmenareños" mecían sus pensamientos cansados.

Se volvió a decir:

- Afrodita debe haberse bajado a la casa del padre… -y cortó una brizna de jara tiesa para adornarse los caninos.

Habían pasado ya diez años desde que la viera en la finca adornando crisantemos y caléndulas en los bordes de la tierra abonada, quizás demasiados para vivir con el recuerdo de la niña-mujer vestida de tules, riendo margaritas y recolectando ardillas a saltos entre los laurus y las forsitias.

Pétalos y estambres le caían desde los prunos, que ya se desnudaban el alma de las ramas para dar paso a las ciruelas.

Entonces dejó la azada, irguió su porte de sarmiento, se descaló la visera y acarició el lóbulo derecho de su oreja para comprobar que no soñaba, que no eran mariquitas azules y verdes las que volaban por sus ojos.

Una lagartija curiosa le observaba ahora meneando su cola nerviosa y larga. La miró mientras enjuagaba de tinto recio los últimos rincones de su boca de jornalero altivo, y, con parsimonia de siglos, le preguntó:

- ¿Qué sabes de la niña?

- Afrodita está de vacaciones, -contestó la lagartija moviendo los ojos de cristal y luna, y sacándole la lengua húmeda.

- Bueno, ya volverá, -se dijo, y se encendió un negro, entornó la mirada, y dejó que el tiempo siguiera marcando horas hasta la noche…

(Hubiera llorado, pero no sabía cómo)




 

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