María J. Calandria
Madrid

 



Y SIN EMBARGO

 

No me imagino tu vida
al lado de la mía,
ni esperar amaneceres
que abiertos a mis ojos
desperecen en los tuyos.
Y sin embargo,
no puedo imaginarme
mi vida sin tu vida.

No puedo imaginarme
la palabra "nuestro"
colgando de un letrero
en la existencia;
en ésta que nos sostiene
a cada uno por su lado.
Y sin embargo,
ya no sé existir
si tú no existes.

No me imagino un futuro
que enlace nuestros nombres
a las rectas y a las curvas
de este mundo tan tuyo,
tan mío y tan no nuestro.
Y sin embargo,
sin nosotros
no estamos ni tú ni yo
para dar sentido a todo.