Volver

Enviar la página
a un amigo

 

 

María J. Calandria
Madrid

 



ESTIGMAS DE CÁNCER

 

Quitémosle al cáncer
el poder de verbo,
para que no haga
y deshaga en nosotros,
a su antojo.

Dejemos vacía 
la palabra cáncer;
que busquen en ella
y ya nadie encuentre nada.
Del cirujano la sorpresa
del cuerpo que se busca enfermo
y se encuentra sano.

Dejémosla sin nombre, sí,
palabra sin sonido
que nadie más pronuncie
porque deje de existir,
y no porque sea impronunciable.

"-Cáncer… No me suena a nada.- 
Nos dirá la vida
reproducida a su ritmo,
sereno, al fin, su desarrollo.

Y no más divisiones clandestinas,
ajenas al bien íntimo y común,
de la totalidad de un organismo.
No más locas estrategias
de reproducción innecesaria,
que al final producen
escenarios de suicidio.



**************************



El cáncer quizás sea
la expresión anarquista
de una libertad malentendida.
Lo vivo, enloquecido 
por crecer y dividirse,
en desbordamiento de vida 
hasta el suicidio,
por destrucción de su medio.

¿Destrucción del medio?
Habrá que empezar a plantearse
si este planeta tiene cáncer,
y preguntarse por qué, 
el ser humano,
y para qué,
se adueña de la vida
y la va destruyendo
por invasión innecesaria….

 

 





 

Dep- Legal: CA - 731-95
ISSN 1135 - 7541

  Página anterior.    Volver 

*  Webs optimizadas para I.E. 800x600 y 1024x768  *

  ENLACES