Página anterior. Volver Portada gral. Staff Números anteriores Índice total 2005 ¿Qué es Arena y Cal? Suscripción Enlaces


Rincón de la Poesía

Rosa María J. Calandria
Madrid



  


 


QUIERES QUEDARTE
(lejos, muy adentro)


-¿Quieres quedarte?

Me preguntó la vida.
Fue una pregunta estallido
de estrella voraz que me quemaba
los conceptos y las células.
Más que de mi vida parecía
una pregunta de Universo.
-¿Quieres quedarte?... 
La respuesta no era clara;
por responder hube de indagar
hasta encontrar el porqué 
de haber venido.
Y hube de ir lejos, muy adentro.
Afuera se habían perdido las razones
entre los números rojos de todas las cuentas,
y entre las cuentas del hambre
sin cifras ni nombres.
Se habían perdido en el futuro;
entre los restos mortales de todas nuestras torres,
al caérseles de golpe el sentido y las mayúsculas.
Las razones de venir 
también se habían perdido 
con fecha once de marzo,
al extender la muerte 
el manto nacional de la amargura.
-No asociarían fin con inmediato
cuando la muerte sobrevino;
tampoco yo sabía en esa fecha
del terrorista que muy pronto
sorprenderían en mi tren 
con la bomba en la mochila.-
Se habían perdido las razones
en la memoria oxidada
bajo el llanto reprimido 
en el hierro del dolor.
Mi dolor y mi carencia,
y los nuestros, los de todos.
Otras razones menores las perdí 
esperando en un atasco,
y las de medio valor
poco a poco se perdieron
escuchando las noticias.
Hube de ir lejos, muy adentro,
para hallar el Porqué, las razones de seguir,
y responder a la pregunta del Principio.
Había estado por estar 
y ahora el Juez me reclamaba
el pago de mi estancia;
el precio es mayor
cuanto mayor conciencia
se tenga de apatía 
en ese estar por estar.
Así que yo pagaba caro.
Y hube de ir lejos, muy adentro,
para empezar a quedarme.
Mi primera razón la encontré
trabajando con mis cuentas:
Mi cuerpo desvalido reclamaba
el amor que nunca tuvo;
a mí misma me debía
el único abrazo curativo.
Después, no hallé más razones
que vosotros.
Vosotros, tripulantes 
del barco de mi vida,
compañeros del vivir
que nos embarca.
Desde mis hijos hasta ti,
con quien me cruzo por la calle
algunas veces.
Mis amigos; tantos buenos, mi tesoro. 
El espejo que más me favorece
y el disfrute de otro, sin excusas.
Amistad es razón
y sin ella nada importa.
Y el amor; razón indispensable.
Ese amor que siempre está
más en los ojos que en los nombres.
El ojo que nos mira. El Amor:
la razón que a todas las resume.











volver  arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS | CULTURALIA | CITAS CÉLEBRES | plumas selectas

sep