Volver

Enviar la página
a un amigo

 

 

   LA PLUMA ALEGRE

CON EL SEÑOR LICENCIADO,
POR FAVORCITO

por Marcos Winocur (México)

marcoswinocur@yahoo.com.mx
http://www.islabahia.com/marcoswinocur


- No tenga cuidado, el licenciado lo llamará el jueves. ¿Nos deja por favor su número de teléfono?

Se lo digo, es la tercera vez.

- Le agradezco su preocupación, ha sido muy amable, para servirle, me dio 
mucho gusto, adiós, adiós.

Pero debo entender el metamensaje, en realidad la secre me está diciendo:

- No pensará que vamos a llamarlo el jueves, ni ningún otro día. Si usted -o sea, yo- quiere intentarlo otra vez, hable el lunes (para guardar las formas, el jueves hay que dejarlo pasar y telefonear en viernes sería del peor gusto).

Así que, con suerte, el lunes me van a atender. Llega ese día, y telefoneo, es la cuarta vez.

Atiende la secre, se reinicia la ceremonia.

- ¿De dónde llama?

Ante esta curiosa fórmula, he estado tentado de responder:

- De mi casa.

- De la oficina.

- De un teléfono público, se me está acabando la paciencia, digo, la tarjeta.

O bien:

- ¿Y a usted, qué le importa?

Naturalmente, he contestado lo que parece indicado para dejar a la secre fuera de juego:

- Es personal.

De modo que ella me pregunta de dónde llamo y yo le contesto es personal. Para mí, la curiosa fórmula da lugar a un diálogo de sordos o de locos, como si alguien me preguntara:

- ¿Qué hora es?

Y yo le contestara:

- No, no está lloviendo.

En fin, decía, se trata de dejar a la secre fuera de juego, una ilusión, ella ha sido puesta precisamente para eso, una barrera infranqueable para impedirme llegar al señor licenciado. Y me dice:

- Un momento, por favor.

Y parte a consultar al señor licenciado sobre mi alegado es personal. Y regresa al teléfono con su tono indiferente de siempre:

- El licenciado aún no llega, pero no se dilata.

¿No se dilata? Entonces ¿Se contrae? Cuando por fin me atienda ¿será un licenciado muy pequeñito? Y bien, después de haber fallado en el primer intento de hablar con él pues "aún no llega", segundo telefonema del día:

- El licenciado está en junta.

Tercer telefonema del día:

- El licenciado se ha retirado, lo llamará el jueves, no tenga cuidado. ¿Nos deja por favor su número de teléfono?

Una vez más, se lo digo, pero no el mío, sino del zoológico. Y que pregunte por el señor León. Que de nada sirve, no llamará. Y el señor León, tampoco. 






**********

 

Dep- Legal: CA - 731-95
ISSN 1135 - 7541

  Página anterior.    Volver 

*  Webs optimizadas para I.E. 800x600 y 1024x768  *

  ENLACES