|
|
De príncipes y
princesas
|
Prosa/Narrativa |
|
CUANDO SEA GRANDE...
|
|
por Marié Rojas Tamayo (Cuba) |
Nos hicieron mil veces la pregunta cuando éramos pequeños, se la hacemos hoy a nuestros hijos y sobrinos, a los hijos de los amigos... pero, ¿cuántas veces hemos escuchado la pregunta viniendo de un niño a otro?
Mi hijo Ray fue muy precoz en el lenguaje, para colmo, su mejor
amigo -un año mayor- era más hablador que él. Sostenían largos diálogos mientras jugaban. En una ocasión escuché este intercambio de neuronas entre ambos:
- Ray ¿qué vas a hacer cuando seas grande?
-preguntó Daviel, de cinco años.
- Ingeniero constructor de robots
-respondió con aplomo mi pedacito-. ¿Y tú?
- Yo voy a ser “automático”.
Ray, que acababa de cumplir cuatro, se quedó mirando al amigo. Luego levantó las cejas con cara de ¿qué es eso?, y su interlocutor le explicó, con la paciencia de un hermano mayor.
- Los automáticos son personas que van a otros países para que esos países se hagan amigos de su país.
- Pues yo...
-el mío no sabía como emular una carrera tan importante-, cuando sea ingeniero constructor de robots, le voy a hacer un robot a mi mamá que haga todas las cosas de la casa, después te voy a hacer uno para que tu mamá no tenga que trabajar, y te lo voy a vender “baratico”.
Cabe señalar que tal vez por ser hijo de una economista, Ray tenía bastante noción del dinero y los precios.
- Pues yo
-dijo el futuro embajador-, cuando sea automático y vaya a otros países, voy a buscar muchos hombres que compren tus robots... ¡Baraticos, para que tengas mucho dinero!
**********
Ilustraciones:
Ray Respall Rojas (que nunca hizo otro robot que éste)