|
Yo me adivino doble...
Y juego a dibujarme en las oquedades del mar.
Has de ser paciente con mis olas, para recoger
las algas emplumadas.
Cierra los ojos por la sal de medianoche,
Y te saldrán alas verdosas.
Yo me acostumbro a doble,
Y pongo un beso enorme en tu frente sudorosa,
Partiendo en medias lunas los oscuros pensamientos.
Y has de ser alba,
Y has de ser mía...
Y has de concentrarte en las sombras que no nacen,
En esas que no saben ser semilla.
Sembraremos entonces,
al sur de mi esencia, un cuarzo
Y sabrás tu momento de partir.
Este poema fue
Segundo Premio en el Concurso Literario del Rotary Club de La Plata 2006, Argentina.
|