Página anterior. Volver Portada gral. Staff Números anteriores Índice total 2007 ¿Qué es Arena y Cal? Suscripción Enlaces


Rincón de la Poesía

Rosa Juan Mena
San Fernando



  



 
 

A ORILLAS DE UN RENACIMIENTO
 


Este espadón de agua que es el río 
rasga el vestido verde de los campos,
después de que ha pasado por el puente, aduana, 
hijo del manantial con hermanos afluentes.
Espada o cinturón de agua en el paisaje,
este abrazo fluvial enternece la tierra,
que, además, le regala los flabelos del aire
que son como suspiros de la gruesa corriente,
pero si se enfurece cual látigo de aire
es garlopa que arranca leves lascas al agua.
El río va pasando sus lentas hojas líquidas
como lo hace el tiempo, carcelero de días
en las celdas que tiene el conciso almanaque;
álbum de adioses son sus pequeñitas olas.
Y tú, que ahora contemplas este azulejo en paz 
en que trenzando está la armonía sus hilos,
te preguntas qué late debajo de este puzzle
si es una mano incógnita o es azar favorable
que insinúa belleza con la lengua más trémula,
con los labios atónitos de un oboe rural.
¿Nos engañan los ojos con su parto de asombros
y nada más que somos los hijos inocentes
de esta alucinación preñada de espejismos,
cual si fuese el poema escalera de incendios,
babel de una evasión a que empuja esta vida 
que con fustas de pánico nos viene apaleando,
y la técnica gime sonriendo progreso
haciendo delirar a los dóciles ojos
con gran escaparate de máquinas corruptas?
Por eso mismo vienes sin brújula a olvidarte
entre los batallones de árboles del bosque, 
a resbalar miradas por la acuática piel
del acuoso animal que se desliza en ondas,
a segar la maleza trivial de los recuerdos,
a reestrenar amor, que ahora desempolvas
de los viejos escombros de dudas y resabios,
a soñar asomado al pretil del poema, 
viendo cómo la vida queda ahogada en el río,
embajada que baja de los altivos montes
y nos da una lección de que el olvido es bello
con raudos aluviones arrasando consignas
que queman las gargantas con fuego de intereses,
frivolidades huecas que suenan a vacíos,
tópicos donde lloran palabras oxidadas, 
fraudes como cuchillos entre pliegues de cifras, 
hipocresías torvas debajo de las máscaras. 
(aunque también engullen sus fauces de dragón
las chozas de unos pobres que en riberas malviven).
Pero, ahora, con ojos primaverales miras 
el río como cinta de fresca adolescencia
donde aquel corazón que se perdió en la jungla
de las frases que hoy claman caducadas de amor,
sobre la cabellera de césped del paisaje,
como ayer, versos púberes se echa a cantar de nuevo. 













volver  arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS | CULTURALIA | CITAS CÉLEBRES | plumas selectas

sep


Aviso legal | Política de privacidad | Condiciones del servicio | Home