161. No sabemos que estamos solos hasta que la soledad no nos devuelve los ecos de nuestro silencio.

162. Día demasiado feliz: jarrón de porcelana en las manos de un niño.

163. Discutir con determinados interlocutores es querer entrar en una casa por el vano que simula una puerta.

164. Sicario a sueldo de sus intereses, la manipulación se pone los guantes blancos de la honorabilidad para disfrazar sus fines.

165. ¿No es lo mejor enemigo de lo bueno? La poesía creadora es hostil a la literatura recreada. El filón original es más puro que el oro domesticado en el engaste.

166. La entrega por amor se arriesga, teme, tiembla. La entrega por interés calcula, sonríe, se arrellana.

167. Prefiero la mujer que cuando humilla domina con la sonrisa que la mujer que cuando no domina humilla con la adustez.

168. No hay laurel sin victoria, pero no hay victoria sin batalla.

169. La mala lengua es la carcoma de la honra.

170. La inteligencia auténtica consiste en poner en armonía la objetividad con la imaginación; dos hermanas que no se llevan nada bien, pero que tienen que convivir; ése es el drama insoluble de la casa del pensamiento.

171. El dinero tiene una ley apócrifa a la que le basta permanecer inédita, al contrario que las otras leyes, que necesitan hacerse oír en la vida pública.

172. Los humanos nacen para galeotes en la nave de la supervivencia y ganar el jornal a golpe de látigo del cómitre: el dinero. Sólo se libran de ello los listos, que pasean por la cubierta, y los desheredados, que se arrojan al agua de su desesperación.

173. Cuando se reconoce una verdad se enciende una nueva estrella en la constelación de nuestro conocimiento.

174. A veces, nos vengamos de nuestras razones fracasadas dando por buenas las razones superficiales de los demás.

175. El destino tiene escrito solamente aquello que nosotros no hemos podido escribir antes que él.

176. No hay mayor monumento que el que pone el pedestal de la ignorancia.

177. En muchas ocasiones, el éxito de un artista o un profesional depende del grado de aceptación del reto que le provoca su adversario.

178. Con la risa de Demócrito y el llanto de Heráclito como riberas, el torrente de la vida baja con su aguaje de experiencias. Qué más da el estruendo de la risa o el clamor del llanto si en la desembocadura espera solamente el silencio.

179. Una persona pacífica, simpática y ocurrente es un mercado donde se encuentra de todo.

180. Nadie está más solo que el que no puede salir de la isla de su propia desestima y no pide ayuda para no perder lo último que le queda: la vergüenza.






 

volver  arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS | CULTURALIA | CITAS CÉLEBRES | plumas selectas

sep


Aviso legal | Política de privacidad | Condiciones del servicio | Home