Lo que se me pase por la cabeza. Da igual que se entienda o no, lo que me apetezca, lo que me salga de dentro, lo que nunca digo y siempre escribo, lo que quiera, lo que sienta, lo que escondo, lo que me da miedo, lo que me da vergüenza, lo que imagino, lo que me inspira, lo que un día me impulsó a escribir, lo que me hace sentir así...

A veces, se me ocurren temas de los que escribir, de algún amigo, de algún recuerdo, de algún pensamiento.... Hoy no me apetece contar nada, únicamente escribir porque sí. Cuanto más escribo, más me describo y menos me conozco. Cada día que pasa, con las letras se me va la vida, los recuerdos, lo cierto, lo incierto. Todo se mezcla con mis pensamientos y al final todo desemboca en la nada que, para mí, lo es todo. Para mí todo esto tiene sentido, para algunos será un trabalenguas, para otros una puñetera locura, para mí una vía de escape que me hace sentir diferente, feliz.

Quizás esté perdiendo la cabeza, a lo mejor me abandonó la cordura, ¿qué sentirán los locos? Puede ser que estén más cuerdos que yo.... ¿Los locos sabrán que lo son? ¿Serán conscientes de que su cerebro no rige correctamente? ¿Serán felices dentro de su propio mundo? Lo mismo yo estoy loca y no lo sé, quizás lo que para mí es normal para el resto no lo sea, ¿Cómo se puede saber lo que es normal? ¿Qué es normal?

¿Y qué es el dolor? ¿Qué duele más, un dolor de estómago o el dolor de la decepción, esa pena profunda que nunca se va? ¿A todo el mundo le duelen las cosas de la misma manera? El dolor no existe, está en nuestra cabeza, puedes borrarlo, si quieres y lo intentas. ¿Alguna vez he sufrido? ¿Me lo he permitido? Porque yo tiendo a negarme las cosas... ¿Alguna vez he sentido algo?

Cuántas preguntas sin respuesta. Lo triste es que se quedarán siempre en preguntas, jamás serán afirmaciones o negaciones. A lo mejor es mejor no saberlo, muchas veces es mejor no saber la verdad y vivir en tu propio cuento de hadas. ¿O me estoy engañando de nuevo y es mejor saber la verdad? Depende, supongo, de la situación. ¿Por qué se me ocurren estas cosas tan raras a las seis de la mañana? Tendría que haber estudiado filosofía o algo así...

Pero no lo estudié. Decidí que el mundo de la comunicación era más para mí. Con el tiempo quizás me he dado cuenta que lo que me gusta es escribir, simplemente porque sí, sin más. Escribir y pensar. Pensar y escribir. A veces, incluso, imaginar. Sin ir más allá. Darle forma a esos pensamientos, darles vida y que se queden ahí, escritos para siempre. Quizás alguien los llegue a leer alguien, quizás no, da igual…

Y sigo pensando, buscando las respuestas a los interrogantes de la vida. Complico las cosas. Encuentro la belleza en lo simple, en lo simple que, en el fondo, no tiene respuesta. Pero medito y con eso me divierto. ¿Esto que estoy escribiendo es normal? Para mí sí. Igual para ti no. Vivo de mi lógica. No intentes entenderlo ni mucho menos cambiarme.

Qué extraño es todo cuando uno se para a pensarlo. Nada tiene sentido. Los días pasan y todo sigue igual. Un día detrás del otro y nada, como siempre.... Lo único bueno es que mañana, pasado, y al otro, podré seguir escribiendo, si me apetece, lo que se me pase por la cabeza.


 



 

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