|
Pedacitos de una vida
Es
un ratico
por Mónica Alonso Calderón
|
 |
Quizás esté como al principio, quizás esta noche me sienta como
aquella madrugada de junio en la que empecé con todo esto. Ni para
adelante, ni para atrás. He estado mucho tiempo sin escribir, quería
que cuando volviera a hacerlo tuviera muchas ganas para así poder
darme cuenta que lo que a mi me gusta es escribir.
A veces
reniego de todo esto, yo misma me pongo barreras que en mi mente son
más grandes que un rascacielos pero que el fondo no son más que
estupideces. Sé perfectamente lo que me pasa, no estoy loca, aunque a
veces lo parezca, lo que pasa es que si no lo digo en alto, si no lo
escribo, no existe. Para mí, lo más bonito, lo más bello, lo más
importante de este mundo son las palabras, más allá de eso no veo
nada, por eso, siempre pienso lo que decía anteriormente, que si no
se transforman las imágenes de la mente en sonidos y no se pronuncian
las ideas, no existen.
Como
digo, todo esto es una soberana tontería, los sentimientos están
ahí y no los voy a borrar con no pronunciarlos. Esta noche estoy
triste, por todo y por nada, siempre empiezo a escribir de nuevo
cuando me siento así. Supongo que sí que es lo mío, es lo único
que es capaz de hacer que me centre en algo y me olvide de todo lo
demás. Ahora mismo me siento en un callejón sin salida, realmente
nunca me he sentido así. Es la primera vez que siento miedo, miedo a
estar siempre así, miedo a no poder continuar con mi vida, miedo a
quedarme estancada, un miedo insufrible, en general.
Hace
mucho tiempo que estoy así, ni siquiera ser cuándo empezó todo
esto, el caso es que los días pasan y nada cambia. Tampoco es que yo
haga mucho por remediarlo, me he metido yo sola en una dinámica de la
que no sé salir. Las personas que me conocen, que comparten mi vida a
diario, quizás cuando lean esto se extrañen, normalmente aparento
ser la alegría de la huerta, pero esa no soy yo. Yo soy ahora, cuando
estoy sola en mi habitación y no puedo dormir de tantas vueltas que
le doy a mi cabeza.
Si ahora
mismo hablara con alguien y me preguntara que qué tal estoy
seguramente que contestaría que bien, como siempre, nunca diría la
verdad, que estoy jodidamente deprimida y que no sé salir de aquí.
Supongo que con el tiempo lo veré todo de manera distinta, supongo
que de todo se sale pero a veces siento que me faltan las fuerzas para
continuar así.
También
pienso a veces que la vida es cuestión de rachas, no lo dudo, en mi
caso cada día, cada minuto, cada segundo, pienso una cosa distinta.
Con un poco de suerte a lo mejor mañana me levanto feliz, encienda el
ordenador, lea todo esto y me eche a reír. Será lo más probable,
digo yo... Hay ciertas cosas que no puedo decir aquí, aunque parezca
que no me guardo nada, realmente lo escondo todo.
Lo único
bueno de todo esto es que, a pesar de todo, soy una tía inteligente y
sé perfectamente lo que tengo que hacer para salir de donde estoy. No
lo he querido hacer antes porque me daba pena o pereza, es una de las
dos cosas, eso seguro. El caso es que a veces me cuesta mirar hacia
adelante sin echar una ojeada hacia atrás. Pero creo que tengo que
hacerlo, está claro, que aquí, la importante soy yo y que la vida,
como dice Juanes, es un ratico.
**********
|