Rincón de la Poesía

Rosa Juan Mena
San Fernando



  



 
 

BELLEZA QUE TIEMBLA
 


Cuando fuimos más jóvenes cantaban
en el pretil del beso nuestros años,
y el corazón, coraza de ilusiones
se ajustaba en su afán beligerante.
Mas cuando nuestro paso languidece,
oleaje de viejo y ronco río,
notamos que nos duele la memoria
y mala hierba crece en nuestros ojos.
Vemos como a través de un alba torva
prematuro en penumbra y desaliento
desde el ojo del pánico a la vida,
cuando debemos golpear la puerta
de un después que prometa más vendimias.
Pero el rumor del paso de lo incierto
nos sacude y quedamos al desnudo.
Tengamos manos para el pacto ardiente
que entretejemos con los días duros,
atados a las horas más negreras
por ese amor a los que se arraciman
en nuestro entorno. Pero nunca ellos
sabrán de esta proeza silenciosa
y desapercibida, que más tarde
oxidará el carril de la costumbre
de vivir que arrastramos los humanos.
Luego el amor repone lo perdido.
El amor es filón de sacrificios.
yunque donde golpean los reveses.
La luz deja jirones de su piel de crepúsculo
cuando algún campanario la anima en su destierro.
Jirón: un día más del tiempo que nos viste.
Yo no puedo dejarle como pasto al olvido
aquel ingobernable desván de mis papeles
con rebeldes vocablos que en la ciudad se asfixian,
aunque ahora mis manos se me aten serviles
para que me recline émulo galeote
con los otros, uncidos como yo, tan deudor
de este remo de la supervivencia, 
y es la supervivencia lacaya de la especie.
Pero el verso no abdica del lábaro invisible
enhiesto en el ápice de sus fieles palabras,
levantado en la cúpula de un sueño amordazado
por una discreción con que avisan los tiempos,
porque él rompe el clamor de la mordaza astuta
para que en este pacto del sol, mayo y el trigo
la libertad tremole sus enseñas heridas, 
bandera de heroísmo en trincheras confusas
que esconden sonriendo sus batallas impunes,
misereres clamando la muerte de la tierra
y el futuro que viene con negros ademanes...
Tierra, madre expoliada por las manos 
de una técnica ciega con su risa de fausto.
Cuando fuimos más jóvenes cantábamos...
 
 
De "El arpa a la intemperie" (2007)












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