GLORIA FUERTES: LA POESÍA ES UN MISTERIO
(ALGUNOS TEMAS Y ALGUNOS POEMAS)


“No creer todo lo que os digan,
el lobo no es tan malo como Caperucita”
“Mi profesión, las letras.
Mi vocación, vivir.
Soltera por capricho.
Universal, por votación.
Amante de las fieras, de los niños.
Y de los que me quieran más que yo” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 131).


Gloria FuertesCon los versos que sirven de pórtico a esta selección de poemas Gloria Fuertes (1918-1998) se nos presenta en cuerpo y alma. Hace diez años que murió esta mujer grande y ardiente, este mujer que siempre reivindicó a los que nada tenían, que luchó contra las guerras, que escribió a favor del pobre, de la prostituta, del mendigo; que nunca quiso pertenecer a ninguna corriente y que, sin embargo, fue poeta social, postista, feminista y “glorista”, como decía ella. Gloria Fuertes inventó la literatura infantil cuando nadie creía en ella y eso fue lo que eclipsó su obra para adultos, ya que, a menudo, no se la entendió. Poeta muy criticada por sus rimas fáciles, por sus supuestos ripios y adorada por los niños. Gloria Fuertes fue, efectivamente, la mujer de verso en pecho y una adelantada a su época. Vistió como quiso, habló como le pareció mujer y vivió de su oficio.

Algunos de sus poemarios, para adultos, son “Antología y poemas de suburbio” (1954), “Aconsejo beber hilo” (1954), “Todo asusta” (1958), “Que estás en la tierra” (1962), “Ni tiro, ni veneno, ni navaja” (1965) –Premio Guipúzcoa-, “Poeta de guardia” (1968), “Cómo atar los bigotes al tigre” (1969) –Premio Vizcaya de Poesía-, “Cuando amas aprendes geografía” (1973), “Obras incompletas” (1975), “Historia de Gloria” (1980) y “Mujer de verso en pecho” (1995). De ella, Camilo José Cela dijo que era “la voz poética más honda y sincera, menos artificial y acicalada de España”. Y ella misma en algún momento declaró que “la obligación del poeta es contar lo que pasa y luego preocuparse de contar las sílabas”.

En las siguientes líneas hemos seleccionado algunos poemas de Gloria Fuertes dedicados a los adultos (¡difícil selección!) y los hemos agrupado por temas, aunque, por supuesto quedan fuera muchos aspectos, pero vaya por delante esta muestra y que el lector se deja traspasar por la Gloria de Gloria. 

 
POÉTICA (“Echad sentimiento a toda creación...”)

Gloria FuertesGloria Fuertes escribe poesía y lo hace para dejar testimonio de su pensamiento y para denunciar lo que no le gusta. Para ella:

“La poesía es una manera de vida,
una moneda de suerte,
una formación del beso,
una deformación de lo vulgar.
¡Y a embellecer lo que veo!” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 126).

La poética de Gloria Fuertes es muy particular. Ella pretende en todo momento comunicarse y escribir sin afectación, con llaneza y frescura porque:

“Escribo sin modelo
a lo que salga,
escribo de memoria
de repente,
escribo sobre mí,
sobre la gente...” (“Historia de Gloria”, pág. 58).

En otro poema, titulado “Arte poética”, leemos, a modo de paradoja, el porqué de su escritura:

“Escribo como escribo,
a veces deliberadamente mal,
para que os llegue bien”.

Para Gloria Fuertes, lo que escribe:

“No son poemas, son palomas
lo que saco de mi sombrero asombrado” (“Historia de Gloria”, pág. 79).

Nuestra poeta escribe poesía porque:

“Me manifiesto en poesía
para tardar menos 
en deciros más” (“Historia de Gloria”, pág 103).

Además:

“En esto de escribir no tengo oficio
-ni beneficio-,
pero tengo muchas cosas que os pasan
-y me pasan-
y sé decirlas”. (“Historia de Gloria”, pág. 116).

Y, en definitiva, así explica su Poética:

“No es todo hacer una poesía para el pueblo,
sino un pueblo para la poesía,
por eso escribo para el niño
y para el adolescente
que pronto serán el nuevo pueblo decente.
Mi sitio es estar en medio del pueblo
Y ser un medio del pueblo
Para servir sólo al pueblo.
Estoy con el pueblo de donde vine
Y adonde voy para quedarme” (“Historia de Gloria”, pág. 107).

Y con toda vehemencia afirma:

“Si hay poetas que escribe bien
y no dicen nada
es que no escriben bien.
Lo afirma Gloria Fuertes” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 34)

 

POEMAS AUTOBIOGRÁFICOS (“La gloria, no la busco, / ya la tengo en mi nombre”)

Gloria FuertesGloria Fuertes, como ella misma dice, es muy “yoyista”; esto es, suele referirse a sí misma en sus poemas porque considera que lo que le pasa a ella le pasa a otros y con el poema puede establecer mayor comunicación.

Desde siempre, Gloria fue una persona con ideas propias:

“nunca vi claro lo del clero,
ni siquiera de niña en el colegio
cuando te lo crees todo.
Cuando era pequeña, 
Tampoco me creí lo de la cigüeña”. (“Historia de Gloria”, pág. 61)

A estos poemas los titula “Autobio”. Merece la pena leer el siguiente íntegro porque resume toda su vida, con mucha ironía, eso sí, y un punto de sarcasmo:

“Nací a muy temprana edad.
Dejé de ser analfabeta a los tres años,
Virgen, a los dieciocho,
Mártir, a los cincuenta.
Aprendí a montar en bicicleta,
Cuando no me llegaban
Los pies a los pedales,
A besar, cuando no me llegaban
Los pechos a la boca.
Muy pronto conseguí la madurez.
En el colegio,
La primera en Urbanidad, Historia Sagrada y Declamación.
Me echaron.
Nací sin una peseta. Ahora,
Después de cincuenta años de trabajar,
Tengo dos”. (“Historia de Gloria”, pág. 64).

Sigue en otro momento, a manera de antítesis diciendo:

“Mi niñez y juventud
fue de ataúd,
fue injusta y dura
(y no me hizo dura).
Y veo que hay gente,
Que su vida fue cómoda y blanda
Y son duros y agreden” (“Historia de Gloria”, pág. 74).

Juega a menudo con su nombre y:

“... Ahora que la vida y yo nos hemos conocido,
nos abrazamos, nos afianzamos
la una en la otra
con un ansia incomprensible
de bastarnos” (“Yo en la Gloria”, en “Historia de Gloria”, pág. 100)

O en este otro poema:

“En los poemas
tengo que hacer o sentir lo que siento,
que veáis lo que veo,
que oigáis lo que oigo,
que améis lo que amo.
Soy fuerte, lo sabéis,
Pero a veces me resquebrajo
Y me salen los versos furiosos
Y acojonados” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 79).

No es tampoco infrecuente que eche mano de su especial humor para componer su propio epitafio:

“Cargada de espaldas
de amores
de años
y de gloria,
ahí queda la Fuertes” (“Historia de Gloria”, pág. 151.)

 
PACIFISMO (“Camino a pecho descubierto”)

Gloria FuertesGloria Fuertes sufrió la guerra civil española y eso marcó ya para siempre su manera de entender la vida porque:

“Fue el crimen a sangre fría,
duró tres años,
ese horror lo viví día a día,
en plena juventud
tuve hambre y frío
muriendo y conviviendo
con el cadáver de mi alegría” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 166)

Gloria Fuertes es pacifista y clama por la paz siempre que tiene ocasión porque es:

“Mandato de la Naturaleza,
que la crueldad no siga
destruyendo la belleza” (“Historia de Gloria”, pág. 63).

En otro poema suyo, “Contra la atómica” clama, obviamente, contra la bomba atómica “para que la USA no la vuelva a usar” y añade:

“Aunque la pólvora me calle,
aunque la bala me enmudezca,
aunque mi pozo se me seque,
aunque mi amor con me comprensa,
gritaré,
atronaré la tierra con un ¡Viva la Paz!,
desde mi voz ya en el silencio
de mi cuerpo mudo” (“Historia de Gloria”, pág. 73). 

Ya Gloria Fuertes se preguntaba, en el poema Paz:

“¿Qué pasa con el pueblo Palestino?
(os juro que no entiendo de política).
Las armas son modernas,
Las heridas antiguas,
(Os juro que no entiendo..., sólo sufro)” (“Historia de Gloria”, pág. 108).

Gloria Fuertes, clama al mundo y pide:

“Señores importantes:
La guerra 
Es una morbosidad epidémica.
Hay que vacunarse de pacifismo
Por... inteligencia” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 164).

Concluye:

“Mi partido es la Paz.
Yo soy su líder.
No pido votos,
Pido botas para los descalzos
-que todavía hay muchos-“ (“Mujer de verso en pecho”, pág. 173.

Y manda un claro mensaje a los políticos:

“Si todos los políticos
se hicieran pacifistas
vendría la paz” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 175)

 
VIDA Y MUERTE (“La muerte es un “mandao”/ que te trae los papeles”)

La ironía de Gloria Fuertes, su especial sentido del humor, llega hasta los temas más serios como es la muerte y dice, muy socarrona:

“Empezamos a saber vivir
un poco antes de morir.
(¡Qué putada!)” (“Historia de Gloria”, pág. 68).

Ve el existir como una función:

“Esto, es Teatro.
Vivir como espectador
Es apasionante e interesante,
Como protagonistas
¡es acojonante!
¡Ay qué lucha, digo qué leche!” (“Historia de Gloria”, pág. 121).

Y ella misma pide que:

“Cuando muera
no te eches a llorar,
seré yo, la que llene con mi llanto
tus manos vacías” (“Historia de Gloria”, pág. 165).

Nadie define mejor que ella el milagro de la vida:

“La vida es una hora,
apenas te da tiempo a amarlo todo,
a verlo todo.
La vida sabe a musgo,
Sabe a poco la vida si no tienes
Más manos en las manos que te dieron.
Al final escogemos un lugar peligroso,
Un pretil, una vía,
La punta de un puñal donde pasar la noche” (“Obras incompletas”, pág. 129).

 
AMOR (“El amor es un sitio para estar”)

Gloria FuertesEl amor es uno de los sentimientos que con más fuerza impregna la poesía de Gloria Fuertes porque:

“Quererte como nadie se imagina
es la única enfermedad que he tenido
desde que pasé la tos ferina.
Quererte es incurable
(o quiero que lo sea)” (“Historia de Gloria”, pág. 112).

Y es que, pese a que Gloria Fuertes quiso quedarse soltera:

“Mi último amor, bien pudiera ser,
me ha dejado (a tal altura),
difícil de conquistar
y fácil de defender” (“Historia de Gloria”, pág. 144).

Y con ese especial gracejo comenta acerca del divorcio:

“El divorcio no es cosa de tres,
es cosa de dos
que no aciertan a ser uno” (“Historia de Gloria”, pág. 173).

Al fin de cuentas:

“En amor, tenemos que resignarnos
a perder algo del otro
para salvar al propio amor.
El propio amor es lo contrario del amor propio” (“Historia de Gloria”, pág. 248).

Y que no quepa duda que:

“Estar en los brazos de quien amas
es lo más parecido a estar en mi nombre.
¡Gloria bendita es!” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 47).

El amor es fuerte, como el apellido de la autora y:

“El amor todo lo soporta.
El amor siempre va con el perdón a cuestas,
Con el corazón en la mano,
Con la verdad en la boca,
Con el beso en los ojos,
Con la ternura en el llanto.
El amor tiene vocación de santo,
Pero no pasa de mártir” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 144)

 
DIOS (“Dios es un amor inmensurable...”)

La poesía de Gloria Fuertes, que es laica y seglar, mantiene con Dios, y con Jesús, una relación especial, cargada de hondura y de verdad:

“Muere Jesús.
No llueve,
Son los árboles que lloran” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 36).

A Gloria Fuertes le gusta deshacer los tópicos y provocar:

“Dios era bajito,
mestizo,
con nariz afilada de semita,
ojos orientales y melena de hippy” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 37).

A Dios le pide:
“Dios.
Ven a visitarme con frecuencia
Aunque no te recuerde,
Aunque no te rece,
Aunque no lo merezca.
Dios, ven a visitarme con frecuencia” (“Mujer de verso en pecho”, pág. 101).

Y añade aún más:

“Padre nuestro que estás en los cielos
¿por qué no bajas y te das un garbeo?” (“Obras incompletas”, pág. 228).

“El final,
no se sabe hasta el final”
(Gloria Fuertes)

 

PARA LEER

-“Obras incompletas”, Madrid, Cátedra, 1984, (Letras Hispánicas, 32). Edición de la autora.
-“Historia de Gloria. Amor, humor y desamor”, Madrid, Cátedra, 1981, (Letras Hispánicas, 131). Edición de Pablo González Rodas.
-“Mujer de verso en pecho”, Madrid, Cátedra, 1995, (Letras Hispánicas, 388). Prólogo de Francisco Nieva.








 

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