• Luis Enrique Prieto

    PRO - POÉTICA

    No me sirve

    por Luis Enrique Prieto





Y dejarás que la soberbia se haga luciérnaga de días infecundos mientras la voz se apaga, y los egos, brillantes o tímidos, sacan los ojos a la luz de un candil de manifiestos solemnes.

Todo sea por el beneficio y pleitesía de los cuervos que sueñan domingos de copla y nieve, desquites marrones, olvidos de estiércol, senderos por donde la verdad dejó sus arañazos antiguos.

Poco importa que se ciegue el canto y que los besos vayan quedando en recipientes de cristal sin brillo, poco que se sigan derrumbando los símbolos que la palabra apuntala, muy poco que ya solo perduren las babas y los lamentos de azúcar:

por eso es menester redimir el vacío y vestirlo de promesas, desenterrar los grandes proyectos de futuro, recomponer congresos de aire, viajes selectivos, capítulos convexos...

Y no dejar que el miedo al silencio se vaya apoderando de la noche, que los glaciares naveguen derritiéndose a la deriva, que el cemento se vuelva negro, o gris taciturno.

Cuando la fe se tambalea, el grito se yergue.

Cuando el final se vislumbra, el alacrán amenaza con el veneno y el payaso sava una pompa de jabón de su chistera.

Cuando el hueco se evidencia, el discurso se enerva.

Todo sea para el maleficio de las máscaras, que bailan alrededor de la hoguera de las vanidades.










volver      |      arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS    |    CULTURALIA    |    CITAS CÉLEBRES    |    plumas selectas


Islabahia.com
Enviar E-mail  |  Aviso legal  |  Privacidad  | Condiciones del servicio