• Miguel Ángel Fernández

    HISTORIA VIVA

    Libros y Bibliotecas hasta la imprenta

    por Miguel Ángel Fernández


IMPRENTA


El libro en la antigüedad, el libro en Mesopotamia: tabletas de arcilla y escritura cuneiforme

El libro fue utilizado por la civilización mesopotámica que se estableció hace 5000 años entre el Tigris y el Éufrates. El primer pueblo que lo utilizó fue el Sumerio y consistía en tabletas de arcilla en donde se empleaba la escritura cuneiforme.

El escriba grababa los signos con un estilete. Mantenía la arcilla blanda con un recipiente de agua. Una vez escritas las tabletas las secaba al sol. Su forma era rectangular con las esquinas redondeadas. Estas tabletas también fueron utilizadas por Acadios, Babilonios, Hurritas y Asirios. Babilonia y Nínive fueron dos focos culturales. En Nínive el rey Asurbanipal crea una escuela de escribas realizando tabletas con cuidada y esmerada caligrafía. 

Disponían de colofón al final de la tableta donde se ponía el título del texto y se indicaba que eran propiedad de Asurbanipal. En la obra extensa que necesitaba más de una tableta al final se escribía la primera línea de la siguiente, método que más tarde se utilizó en los manuscritos.
 
Las bibliotecas de Asurbanipal y de Ebla

La biblioteca de Asurbanipal fue descubierta a mediados del siglo XIX y disponía de 30.000 fragmentos de tableta con textos de carácter administrativo, económico y legal. Muchas de estas tabletas se conservan en el Museo Británico de Londres.

Otra biblioteca importante es la de Ebla, que data del tercer milenio A.C. Fue descubierta en 1975 con dos salas que contenían 17.000 fragmentos que sumaban unos 4.000 documentos. En la sala pequeña las tabletas contenían textos jurídicos y en la grande administrativos, históricos, jurídicos, lingüísticos y religiosos. Las tabletas redondas contenían textos económicos y administrativos y las cuadradas textos variados.
 
 
El libro en Egipto: el papiro

En Egipto se usa por primera vez la tinta y el papiro. Es de origen vegetal y su planta se cultiva a orillas del Nilo. Su tallo es delgado y puede alcanzar varios metros de altura. Para su fabricación se extraen los filamentos pegajosos de su interior prensándose y dejando secar al sol. Cuando se seca se cortan tiras del mismo formato y se pegan unas a otras hasta conseguir los metros deseados.

El texto se disponía a dos columnas y se desenrollaba con la mano derecha y se enrollaba con la izquierda. Al ser materia muy deteriorable se conservaban en estuches de piel.

Al ser material caro se reutilizaba. Se borraba con una esponja de mar y agua y se escribía encima. El título se ponía al final del texto.

Los escribas utilizaban para escribir pinceles hechos con caña, machacados en uno de sus extremos para recoger la tinta. También utilizaban juncos cortados al revés. La tinta era polvo de carbón vegetal mezclado con agua y goma.

Utilizaban escritura jeroglífica que consistía en dibujos que representaban objetos y seres. Se utilizaron durante 34 años. Estos jeroglíficos, se transformaron en letra cursiva jeroglífica.

Encontramos un colofón donde el escriba expresa su alegría por haber acabado el trabajo. Con la utilización de la cinta, nació la ilustración de los libros. Se conservan textos de literatura funeral, morales, narrativa y poesía épica.
 

Las bibliotecas del Egipto de los Faraones

Tienen el nombre de casas de la vida y algunos escribas eran los archiveros o los bibliotecarios. Dependían de los centros de enseñanza ubicados en los templos. Se recogían textos religiosos, rituales y literatura. También se conservaban obras científicas.

Los palacios egipcios también contaban con una sala para biblioteca donde se conservaban obras históricas, narrativas y poéticas. Existieron bibliotecas privadas formadas por escribas.
 

El libro en Grecia

En Grecia se utilizaron varias materias escriptoreas. Primeramente se utilizó la tableta de arcilla durante la civilización Micénica. Durante el siglo de Pericles se utilizó el rollo de papiro junto a tabletas de cera o yeso llamadas pinaques o deltoi que se utilizaban para escribir notas. En Grecia se fijó el alfabeto, que facilitó la lectura y la escritura.

El nombre del papiro en Grecia era byblos. La longitud de sus rollos era menor que la de los egipcios. Los griegos de Alejandría ilustraban los papiros realizados en esta ciudad.

En Grecia se comenzó a utilizar la piel curtida de oveja y cabra que era más fácil de obtener que el papiro y que recibió el nombre de pergamino.
 

Las bibliotecas de Alejandría y de Pérgamo

Las primeras bibliotecas griegas surgieron en el siglo V A.C. En Atenas se comenzaron a desarrollar gracias a los filósofos sofistas. Contenían textos teatrales, líricos y poesía. También se conservaban manuales retóricos y discursos modélicos.

Una de las bibliotecas más importantes fue la de Pérgamo, fundada por Eumenes II, siendo su primer director Crates de Malos. Se utilizaron como soporte de escritura el papiro y el pergamino, que a diferencia del papiro, utilizó la forma de codex, que permitía poder escribir en ambas caras y que ocupaba menor espacio que el papiro. Reunió miles de volúmenes y fue la única que pudo rivalizar con Alejandría.

La biblioteca de Alejandría fue creada en el año 304 A.C. por el rey Ptolomeo, como Museo de Alejandría. Sus fondos eran utilizados por sabios e investigadores. Cuando el libro entraba en la biblioteca se almacenaba con una etiqueta. También disponía de un taller para la copia de libros.

Existió durante casi 800 años, aunque su máximo esplendor lo alcanzó en sus primero ciento cincuenta años. Calímaco estuvo muy vinculado a la biblioteca y le debemos los Pinakes o tablas.
 

El libro en Roma

Es una prolongación del griego. Las materias escriptóreas siguen siendo el papiro y rollos de pergamino denominados membranae. Comenzaron a utilizar la corteza de árbol, de ahí la palabra Liber.

A partir del siglo III A.C comenzó a despuntar la literatura romana escrita en rollos de papiro que se comenzó a desarrollar cuando Egipto se convirtió en provincia romana.

Los editores fueron importantes en esta época. Eran también libreros y sus tiendas se llamaban Tabernae. Los escribas solían ser esclavos griegos. Copiaban al dictado de un lector para realizar varios ejemplares.

Las primeras bibliotecas públicas de Roma se asemejaron a la de Pérgamo. Estaban situadas junto alo templo y disponían de un depósito y pórtico para leer paseando. La primera biblioteca pública fue impulsada por Asinio Polión. Estaba situada en el atrio de la libertad y disponía de secciones griega y latina. César Augusto creó dos grandes bibliotecas, una en el campo de Marte, llamándose Pórtico Octavia y otra en el palatino junto al templo de Apolo. El primer bibliotecario de este conjunto fue Caro Meliso.

Durante el Imperio se crearon muchas bibliotecas dentro y fuera de Roma. Tiberio creó el cargo de Procurator bibliotethecarum. El primero fue Julio Papo.

Las obligaciones de un buen bibliotecario eran las de conocer y mantener ordenados los libros, tener bajo su mando buenos copistas y reparar los libros que estuvieran deteriorados.

Los cristianos incorporaron innovaciones al libro que consistía en el vehículo de difusión de sus ideas. Utilizaron la forma de códice. Constantino favoreció la religión cristiana. La biblioteca cristiana más importante fue la Cesárea.
 

El libro en la Edad Media

La caída del Imperio Romano propició el empobrecimiento de la cultura. La producción de libros y la cultura se refugia en los monasterios. Los primeros se fundan en Oriente. El más famoso es el de Santa Catalina en el monte Sinaí donde fue realizado el Códice Sinaítico.

Desde los monasterios bizantinos se difundía la cultura griega. Sobresalen el Convento del Estudium en Bizancio y los veinte monasterios del Monte Athos donde se reúnen importantes colecciones de manuscritos entre los siglos X y XV.

En Occidente destaca el Monasterio de Vivarium fundado en Calabria en el siglo VI. Casiodoro recomendó a los monjes la lectura y la copia de textos considerándolo un servicio a Dios. La orden monástica más importante es la fundada por San Benito de Nursia en el Monte Casino.

Fundó numerosos monasterios que se convirtieron en focos culturales de Occidente desde los siglos VI al XI. Tenían un Scriptorium donde trabajaban los monjes elegidos para la copia de textos. Trabajaban desde la salida del sol hasta la puesta. Al Scriptorium se accedía por una escalera de mano que se quitaba cuando todos los monjes estaban dentro. La actividad estaba dirigida por un monte experto.

Utilizaban el pergamino que ellos mismos preparaban. Tenían como variante la Vitela. Cuando se obtenía el pergamino, se doblaba para obtener el códice. A continuación se pasaba al copista que escribía el texto en tinta negra. Al principio escribía sobre sus rodillas, pero más tarde se utilizó el pupitre.

En el comienzo del texto el copista ponía las palabras Hic Incipit o Incipit seguido del título de la obra. Dejaba en blanco los huecos para las letras iniciales y para las iluminaciones. Una vez acabado el texto ponía las palabras Hic Explicit o Explicit añadiendo unas líneas donde figuraba el título de la obra.

Los manuscritos con mejor caligrafía de los siglos VII y VIII fueron realizados en las Islas Británicas. Cuando el texto estaba escrito pasaba al rubricator que diseñaba las iniciales en tinta roja pasando a continuación al iluminator que ilustraba el códice con miniaturas o iluminaciones.

El encuadernador era el encargado de ordenarlos para coserlos y ponerlos cubiertas. Una vez finalizado el códice pasaba a engrosar la biblioteca del monasterio. Los monjes reutilizaban el pergamino. Los códices reutilizados reciben el nombre de Palimpsestos.

En la Alta Edad Media nacen bibliotecas al servicio de la religión. En el siglo V se constituye la biblioteca de la residencia de los Papas. En España se crean las bibliotecas episcopales. Destacamos la biblioteca de Toledo, que reunió obras de escritores cristianos. La biblioteca más voluminosa fue la de Sevilla.
 

El período Carolingio

Los libros también estuvieron presentes en las Cortes Imperiales como la de Carlomagno, que impulsó el movimiento Carolingio y fundó escuelas para el estudio y formación de los hijos de los nobles.

La biblioteca Palatina de Carlomagno estaba constituida por obras de autores cristianos y estaba al servicio de personajes ilustres de la Corte. Carlomagno fue enterrado en Aquisgrán con un libro sobre sus rodillas. Creó la escritura carolingia, que unificó las distintas variantes nacionales.

En España tenemos la Escuela de Traductores de Toledo. En el siglo XII se introduce la letra visigótica. Destacan San Leandro y San Isidoro de Sevilla, autor de las Etimologías. Los Beatos recogen comentarios al Apocalipsis y son realizados por el Beato de Liébana.
 

El libro en la Baja Edad Media

A finales del siglo XII aparecen las Escuelas Catedralicias que son la antesala de las Universidades en el siglo XIII. Con ello el libro se desplaza a los centros de enseñanza. Las escuelas más importantes son la de medicina en Salerno y la de derecho en Bolonia.

En el siglo XIII surgen las primeras universidades. Las más famosas son las de Palencia, Valladolid, Salamanca, París, Oxford y Cambridge. La enseñanza se impartía en latín.

En todas las universidades se crean Estaciones (librerías) a cuyo cargo está el Estacionario. La gran demanda de libros produjo la secularización de la cultura. Se generalizó el uso del papel que se introdujo en la Península Ibérica en el siglo X por medio de los árabes que lo utilizaron en Al-Andalus. Se consolidó en la España cristiana con el nacimiento de las universidades.

Las bibliotecas más importantes son las de las universidades y las catedralicias, destacando de estas últimas las de Verona y York. Las bibliotecas universitarias más importantes son las de París, Oxford y Cambridge.
 

Para ampliar:

- Dahl, Sven: “Historia del libro”, Madrid: Alianza, 1972.
- Escolar, Hipólito: “Historia del libro”, Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1985.
- Escolar, Hipólito: “Historia de las bibliotecas”, Madrid: Fundación G. Sánchez Ruipérez, 1990.
- Millares Carlo, Agustín: “Introducción a la historia del libro y de las bibliotecas”, México D.F, Fondo de Cultura Económica, 1971.

Ver Curriculum
Curriculum





volver      |      arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS    |    CULTURALIA    |    CITAS CÉLEBRES    |    plumas selectas


Islabahia.com
Enviar E-mail  |  Aviso legal  |  Privacidad  | Condiciones del servicio