• Juan R. Mena



    PENSAMIENTOS (39)

    por Juan R. Mena


761. No podemos aplicar una solución salomónica a la memoria para separar los buenos recuerdos de los malos.

762. El viento de la ilusión empuja el velamen de los deseos aunque el mar se encrespe de dificultades.

763. Espinos en los recovecos de la memoria son los errores irreparables. Muchas flores de felices evocaciones los cubren sólo superficialmente.

764. El alma de la mujer se le escapa a su conquistador como al dueño de un estanque se le escapa de entre los dedos el agua que él ha encarcelado.

765. La inteligencia puede renunciar a sus proyectos y prescindir de la voluntad, pero la voluntad siempre busca, como un soldado mercenario, a un señor a quien servir, por ejemplo: un vicio inevitable.

766. Si ahondamos en nosotros, no estamos seguros nada más que de nuestras dudas.

767. Condenados a morir, los hombres son unos héroes que le ganan diariamente la batalla a esa evidencia, que paradójicamente, está cada día más cerca de ellos.

768. Las mordeduras de las desgracias ponen a prueba la entereza, como los mordiscos del salitre las estachas de los marineros.

769. A veces la virtud tiene su origen en su contrario: el horror a caer en la perversión de la que se critica a otros.

770. Galeotes del buque del destino, los hombres soportan la esclavitud de sus pasiones porque escapar y lanzarse al agua de la libertad es un inseguro riesgo. Seguir remando es lo más conveniente.

771. El corazón no juzga bien cuando ama, pero su error forma parte de su subsistencia.

772. Nuestra perversidad nos espanta; nuestra estupidez nos humilla. Pero preferimos ser malos a ser tontos.

773. La muerte pone límites de felicidad al que goza y también pone límites de sufrimiento al que padece. Madre ciega, iguala, al final, a todos sus hijos en un mismo abrazo.

774. El destino tira su red sobre los humanos. Como con los peces, sólo se escurren los más resbaladizos, o sea los más astutos.

775. Para los miserables el amor es un artículo de lujo.

776. La verdad está en continua mudanza porque nunca encuentra una boca donde quedarse para siempre.

777. La alegría es solamente un episodio de la felicidad y no toda su historia.

778. Amar todavía con júbilo después de haber amado mucho lánguidamente, es como si floreciera de repente una rosa en invierno.

779. Solamente son válidos los sueños navegables, esos que llegan a la desembocadura de un proyecto con el viento de la esperanza a su favor.

780. La desgracia duplica su presencia en la soledad.

Ver Curriculum
Curriculum





volver      |      arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS    |    CULTURALIA    |    CITAS CÉLEBRES    |    plumas selectas


Islabahia.com
Enviar E-mail  |  Aviso legal  |  Privacidad  | Condiciones del servicio