Rincón de la Poesía 

Juan Mena
San Fernando (Cádiz)





Allí está mi señora,
de quien tengo tal hambre…
Arnaut Daniel



SEXTINA DEL AMOR Y EL DESALIENTO
DEL TROVADOR PROVENZAL ARNAUT DANIEL



Yo, que he sido maestro de las aves,
regalé cintas y alas a las brisas,
encendí tiernos leños de la aurora,
a Dios tengo latiendo en la plegaria
y me guardo las llaves del poema,
de ti no tengo nada más que el nombre.

Tú sabes el calor que da tu nombre
metido en el plumaje de las aves
cuando se abre el joyero del poema
y se escuchan minúsculas las brisas
con susurro menudo de plegaria
en el labio aún dormido de la aurora.

Cuando es fina caléndula la aurora
y trepa por los muros de tu nombre,
confío y lloro como en la plegaria
y me revolotea cuales aves
una esperanza con vaivén de brisas
que acuna la emoción de mi poema.

Es todavía niño mi poema
pero se ofrece espejo de la aurora,
guirnalda en los cabellos de las brisas,
caracola leal para tu nombre,
porque, aunque tú no estás, llevan las aves
en su vuelos barrocos mi plegaria.

A pesar de su fe, ya mi plegaria
se arrincona en silencio en el poema,
pero le animan a volar las aves
lo mismo por la noche que a la aurora
aunque sepa, es seguro, que tu nombre
se cae del regazo de las brisas.

¿No soy señor y dueño de las brisas?
¿No tengo a Dios viviendo en mi plegaria?
¿Por qué de ti no tengo más que el nombre?
¿Por qué huir del palacio del poema
cuando reina te quiere hacer la aurora
de todo bajo el coro de las aves?


Llorad conmigo, oh aves, llorad, brisas,
enmudece, plegaria, y tú, poema,
y que venga la aurora sin tu nombre.



De UN RESPLANDOR ANTIGUO ENCIENDE HOY MI MEMORIA (1987)









volver      |      arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS    |    CULTURALIA    |    CITAS CÉLEBRES    |    plumas selectas


Islabahia.com
Enviar E-mail  |  Aviso legal  |  Privacidad  | Condiciones del servicio