Rincón de la Poesía 

Maritza Álvarez
Valparaíso (Chile)






La exiliada



Exiliada…
Como asilada política
Permanezco y me repliego
Esperando de ti los subterfugios
Que me permitan seguir
En la esperanza de la noche

Pero a veces el corazón flamea
Como esa bandera que dejé lejos
Y ha sido mi elección el asilo
Este que de pronto consume el poco aire
De libertad recia que me queda esta noche
Que me convoca en este país de mentira
El que me inventé arrancando de ti
Ese que revienta las venas
Y las amarra después
Con los restos que quedan

Y así, mientras me reproduzco
Con el semen espeso de tus palabras
Atoradas en la memoria viva
Siento como copulas
Con la inseguridad a cuestas
Pero qué importa
Si te sacudes en tu desespero
Y gritas en tu descarga eyaculadora

Dinamita pura que abre mi tierra
En la más ardiente consumación
Que yo invento acá
Donde hoy te recuerdo

Exiliada, entonces
No sé si llueve o son mis ojos
No sé
Pero hacia donde miro no veo claro

Este exilio voluntario me sobrecoge
Y me llena de absurdas conjeturas
De tal manera que me hago sensible a tu peso
Y a tu aroma penetrante
Y me estremezco pensando si valió la pena
El haberte subyugado entre mis piernas

En mi exilio voluntario, entonces
Hago un homenaje a las cartas que no existen
Porque no llegaron
Porque en el camino se extraviaron
Porque en el correo las abrieron
Y las timbraron de poco dignas
Como “desechadas por asuntos políticos”

Desde este lejano país elegido
Que se llama Ahogo
Y se llama Despedida
En la hora veinticinco del día
En libre voluntad, hiriente y mordaz
Te invito a que me visites ahora
Y me deambules con tu propio ritmo
El que conozco y resulta
Ven, amado, trae en tu visa de turista
Tu cuerpo estremecido
Salúdame despacio
Entre el vientre y mis rodillas
Porque también el exilio es deseo
Y ya mis pechos celosos
Te reclaman que los escales también

Y teje de sedas tus manos
Hazte potente en tu hombría
Tú sabes como hacer que yo lo crea
Deja que agonice en ti
Para despedirte luego
En la hora veintiocho
Con la primera estela de frío
Porque lo que empecé no lo termino
Exiliada estoy y exiliada sigo
Hasta que cambies tu dictadura
Tu gobierno de prudencias eternas

Desde este retiro autoimpuesto
Esperando está mi humedad
Labra en ella que es tierra fértil
Deposita las semillas de tu sexo
Veamos si florecen, y tal vez mañana
Me arranques de este exilio
Y rompas mi pasaporte rojo
De la sangre que vertí en esta tierra
Y por fin pueda vivirte entero
Olvidando mi angustia
Y mi destierro










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