Rincón de la Poesía 

Juan Mena
San Fernando (Cádiz)






ESTANCIAS EN HOMENAJE A GARCILASO DE LA VEGA



SALICIO

Oh más dura que el mármol a mis quejas,
te convoco al teléfono y me esquivas
y de tu fresca voz me desposees.
No sé por qué de tu calor me privas
y de tu aliento corporal me alejas.
Si yo te lo demando, no me crees,
Galatea, no lees
este oculto gemido,
que el cable estremecido
tiembla un poco por mí, me sustituye;
y mientras que tu voz de hielo huye,
tu número sin par me va omitiendo.
Mi presencia concluye.
“Salid sin duelo, lágrimas, corriendo”.



NEMOROSO

Corrientes, aguas puras, cristalinas
de esta playa estival donde anduvimos
por la orilla en lentísimo paseo.
La brisa dijo lo que no dijimos
y entendieron las horas vespertinas.
La terraza del bar. Calor. Sesteo
de un rato. Fue recreo
a mis mendigos ojos
tus ligeros sonrojos
cuando, turbada tú, te pedí un beso.
(El calor más tirano, más espeso.)
Agotamos después, Elisa, el día
y yo no guardaré de todo eso
"sino memorias llenas de alegría."



NOTAS

Galatea y Elisa son los nombres que da Garcilaso de la Vega a Isabel de Freyre en la Égloga I, en la que él se desdobla como Salicio y Nemoroso para cantar los desdenes y la evocación placentera respectivamente. Como se ve, las situaciones están trasladadas a la vida moderna.









volver      |      arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS    |    CULTURALIA    |    CITAS CÉLEBRES    |    plumas selectas


Islabahia.com
Enviar E-mail  |  Aviso legal  |  Privacidad  | Condiciones del servicio