• Maritza Álvarez

    Al desnudo

    Qué es el desnudo

    por Maritza Álvarez


Qué es el desnudo... el desnudarse, el desnudarnos?...
Cuánto hace que no lo hacemos?...

Si miro por la ventana, ahí está el cielo, el árbol, la luz... silenciosos obreros del día a día, hacedores de ilusiones, cómplices del alma. Callados...siempre callados (porque no les fue dado el beneficio de la voz. Y no digo que esto sea un descubrimiento. Sólo piensa si es mejor), siempre expuestos al ojo humano; escrutador, crítico, bueno para mirar hacia afuera, cuando quiere, no hacia adentro, cuando debe...

Desnudo. Desnudo es el silencio, cuando lo hago mío. Y se me adentra, y lo devoro y me devora.

El desnudarse (completamente) es un acto de valentía intrínseco. Podemos hacerlo frente a un espejo, a solas. O podemos compartir nuestra desnudez con alguien (lo más habitual es sacarnos la ropa, que no es lo mismo)...

El desnudarnos. Implica que tú y yo nos miremos no sólo los ojos. Es poder ver, a través de ellos, cómo ha sido tu crecer, y cuántas marcas alrededor de ellos ha dejado esto. ¿Tienen brillo, tienen alma, van de frente, o... el temor vestido de muchos nombres los ha cubierto con su abrigo de sombras?

Desnudarnos, es tanto, y tanto más. Es poder leer en una arruga la profundidad de la experiencia Desnudarnos, por completo, despacito, sin prisas ni tapujos, sin exigencia alguna de parte de quien observa, y sin tabúes de nuestro propio ser, implica beberse esa línea de expresión que hace gesticular la boca, hacia arriba, o hacia abajo... ¿Cómo te sabe? ¿Te la bebes, o la escupes?... Implica, ver la textura de las manos; el trabajo, la disciplina... Y presentir su temblor.

La curvatura de la espalda, su postura, o el giro de la barbilla, el sonido de los zapatos, el arrastre o la liviandad al caminar, marcando firme el sonido, o suave y titubeante en el camino... Todo ello, y hasta el color que usamos, tiene un nombre, una historia, un valor.

Hay un ser, único (no un número más), irrepetible, con naturaleza humana y divina, paseando por nuestra vereda, por nuestra casa y nuestro espejo. Un ser al que se le ha dado la vida para vivirla, y para vivirse. Para encontrar su propio ritmo, su propio vuelo, sin sufrir comparaciones. Un ser, que desnudo, es tan grande en su propio e inestimable valor, que muchas veces acercamos nuestros pasos curiosos y hasta morbosos, sólo por ver...sin aportes, desechándolo como el papel del caramelo que acabas de comer.
Un ser, que tiene tanto que ofrecer en sus manos!

Muchos viajan con abrigos y abrigos de dolor sobre si, pero las altas temperaturas de la vida les despojan de sus trajes, en pesada obligación. Y entonces...están ahí... transparentes; desnudos. Intactos. Y quién lo soportará?...

Hay una ventana del alma que espera por tus ojos. Hay un desnudo realmente potente y vigoroso, esperando ser de verdad visto y valorado.

Qué es el desnudo... el desnudarse, el desnudarnos?...
Cuánto hace que no lo hacemos?...

Alguna vez lo hicimos realmente?



La autora:
Maritza Cristina Álvarez Vargas es natural de Valparaíso, Chile (1962) y reside en Villa Alemana (Chile). Estudió Dibujo Gráfico Publicitario y Fotografía, colaborando en publicaciones de ilustraciones y poemas:.
En el campo de la Literatura escribe diversas modalidades, principalmente poesía y ensayos.






volver      |      arriba

Pulse la tecla F11 para ver a pantalla completa

contador

BIOGRAFÍAS    |    CULTURALIA    |    CITAS CÉLEBRES    |    plumas selectas


Islabahia.com
Enviar E-mail  |  Aviso legal  |  Privacidad  | Condiciones del servicio