• Peregrina Flor

    Divulgación. Deportes y medios

    Primeras retransmisiones televisivas

    por Peregrina Flor


Las primeras retransmisiones televisivas. El caso español.

Con el creciente interés que despiertan los deportes entre el público, y ya que la televisión es, "después de la imprenta el invento más importante del último milenio", 1 no es de extrañar que se incorporen rápidamente los acontecimientos deportivos a sus emisiones como parte de su programación.

Después de una primera fase experimental que se puede situar entre los años 1925 y 1935, la televisión pasa a una fase de emisiones regulares. Alemania es el primero de los países que incorporan un servicio regular en 1935, seguido por Inglaterra (1936), Francia (1937), Rusia (1938) y Estados Unidos (1939).

Los contenidos de estas primeras emisiones evolucionan paralelas a los avances tecnológicos y se acomodan a las nuevas posibilidades de grabación y emisión. Entre sus contenidos se encuentra, por ejemplo, "la emisión continuada de películas de la UFA (1935), la información de actualidad (1936), grabación de espacios dramáticos (1938), hasta llegar a los espacios propagandísticos de carácter cultural. El hecho informativo conserva una pequeña parcela en las emisiones". 2

Dentro de las primeras emisiones regulares, Alemania incorpora lo que es la primera retransmisión deportiva: la Olimpíada de Berlín de 1936, alrededor de la cual se suceden una serie de innovaciones en el mundo de la televisión. Como consecuencia de esta retransmisión se pueden destacar tres aspectos importantes producidos por la propia retransmisión:

"1- La utilización de muchos medios: se usaron en aquel momento los tres tipos de cámaras existentes: la de Baird, Farnsworth y la electrónica.
2- La utilización de una unidad móvil: la primera del mundo.
3- Dotan a las cámaras electrónicas de teleobjetivos.
4- Hay que añadir la transmisión «en directo» de estos acontecimientos". 3

El alcance tecnológico no era mucho, las cámaras eran muy pesadas, existían pocos receptores, la crisis económica era muy grande y toda la experimentación que se estaba realizando se paralizó cuando empezó la II Guerra Mundial.

Una vez terminada la guerra se inician los estudios para mejorar la captación, conservación y reproducción de las imágenes y/o sonidos de la realidad, el color, etc.

La radio y el cine eran dos medios que ya estaban configurados cuando aparece la guerra y que no cerraron sus puertas durante la misma. La televisión debía, pues, destacar sobre estos otros dos medios, tanto en el aspecto tecnológico como en el creativo. Así la mejor demostración de poder que tenía la televisión eran las retransmisiones en directo. En éstas se imitan los esquemas radiofónicos (actuaciones musicales, espacios dramáticos y concursos) y se adaptan también los recursos cinematográficos. Poco a poco surgirán los espacios propios como los telefilms o los documentales televisivos.

Durante los años sesenta salen las cámaras de televisión a las calles, invaden la sociedad y están presentes allí donde hay noticias.

Es en esta década cuando se produce una retransmisión en directo de gran importancia para la televisión. El 21 de julio de 1969 "el módulo de exploración lunar Eagle, pilotado por los astronautas Neil Armstrong y Edwin Aldrin se ha posado suavemente sobre la superficie de la Luna (...), Armstrong se convirtió en el primer ser humano que holla el suelo lunar, pocos minutos después lo haría Aldrin. A través de la televisión, el mundo entero ha podido contemplar en directo la hazaña científica y tecnológica (...). Unos 500 millones de espectadores de todo el mundo pudieron ver a Armstrong y a Aldrin levitando pesadamente sobre el suelo lunar". 4

Las retransmisiones pronto se constituyeron en un "puntal base de toda programación televisiva, pues en ellas se basa uno de los más específicos y definitivos rasgos de este medio de comunicación: su carácter de ventana abierta al exterior, el mundo cercano y lejano del telespectador, que puede participar en los acontecimientos más señalados desde el privilegiado y cómodo espacio de la butaca de su propio salón". 5

En la década de los 70 las retransmisiones se simplifican al aligerarse y hacerse más manejables las cámaras. Llegan los sistemas ENGs.

El sistema ENG "ofrece nuevas posibilidades que se traducen en cuanto al estilo en:
1- Protagonismo de las noticias en directo.
2- Recurso al directo a cámara, relato desde el lugar de los hechos como refuerzo del efecto de la realidad.
3- Presencia habitual del sonido ambiente o directo del acontecimiento.
4- Construcción narrativa sobre la base del plano secuencia (toma continua)". 6

En la década de los 80, a los ligeros equipos ENGs se le suman los autónomos de transmisión de noticias a través de satélites o la edición off-line". 7

Lejos queda en la actualidad esa primera retransmisión deportiva de grandes y pesadas cámaras y de unidades móviles de limitados recursos. Como ya se explicó, a lo largo de estos años se observa como los equipos de toma de imagen sufren grandes transformaciones para adaptarse cada vez más a las necesidades informativas de todo orden que presenta el medio televisivo y la sociedad en general.

En los equipos, "la disminución del peso y del tamaño ha sido muy notable sin reducir la calidad de la imagen, sino todo lo contrario, lo que le otorga a los actuales equipos televisivos una manejabilidad que nos acerca al ideal de ojo-oído que facilita la aproximación a la realidad de su contexto". 8 A todos estos equipos hay que añadirles las facilidades de conexión vía satélite combinadas con las de los equipos móviles de transmisión, que a su vez se han aligerado espectacularmente. Todo este avance tecnológico "acerca cada vez más la televisión al ideal radiofónico de la simultaneidad". 9 De esta forma, es fácil realizar conexiones en directo, lo que hace que las retransmisiones deportivas se multipliquen con estos avances de la tecnología.

Las primeras retransmisiones en España

Puesto que el ámbito de este trabajo se centra en las televisiones autonómicas españolas, se hace a continuación un breve repaso a la historia de las retransmisiones en nuestro país.

En los datos aportados a continuación, el concepto de retransmisión alude "a la captación y difusión televisiva de hechos que ocurren en un lugar distinto a los estudios e instalaciones fijas de la estación televisiva que los lleva a cabo. Implica desplazamiento de medios técnicos y humanos al lugar de interés y la instalación de un enlace entre éste y la emisora central a fin de que la señal generada en las cámaras pueda ser recibida al momento en los receptores de la audiencia. El desarrollo tecnológico posterior ha permitido usar estas unidades móviles para la grabación in situ de los acontecimientos y su posterior difusión en diferido, pero esta posibilidad no existirá en Televisión Española hasta la década de los 60, cuando se incorporen a los equipos móviles los magnetoscopios de grabación." 10

De esta forma, destacan en la historia de las retransmisiones españolas los siguientes acontecimientos, teniendo como base el nacimiento de Televisión Española.

1948: Las primeras pruebas importantes de televisión en España tuvieron lugar en la Feria Internacional de Muestras de Barcelona.

Estas pruebas estaban a cargo de la empresa holandesa Philips. Después de una II Guerra Mundial que había supuesto la paralización drástica de los trabajos de investigación televisiva en el continente europeo, así como el cese de las emisiones regulares en aquellos países en los que, como Inglaterra, la televisión contaba ya con una estructura empresarial y un importante número de receptores en funcionamiento, la empresa Philips decide promocionar la reimplantación del medio en Europa.

La primera fase de esta expansión del medio consiste en propagar la existencia misma del invento y de sus posibilidades. Para esto, lleva a cabo una labor gratuita de promoción con un fin netamente comercial: creación de nuevos mercados para sus productos.

En las plantas industriales de Eindhoven, Philips fabricaba los «Teledem». Se trataba de equipos móviles de televisión, unos equipos rudimentarios y básicos, pero suficientes para poder ofrecer pequeñas demostraciones del medio. Este aparato era de 567 líneas de definición y 25 imágenes por segundo. Uno de esos «Teledem» es precisamente el protagonista de las primeras experiencias televisivas en Barcelona en este año de 1948. De este modo, la Philips procede a montar en el recinto ferial de la Ciudad Condal uno de estos equipos, el «Teledem nº 2», traído desde Holanda. En el piso superior del Palacio de Montjuich se acondicionó un estudio de televisión con capacidad para quinientos espectadores. Este plató contaba con una sola cámara para la toma de imágenes.

A doscientos metros del palacio central, Philips instala varios de sus receptores de televisión. Son aparatos de 30x40 cm. que distribuidos por el pabellón, permiten a unas trescientas personas el visionado de lo que ocurría en el plató. La primera imagen teletransmitida por esta instalación en sus pruebas de puesta a punto, es una entrevista que el periodista Manuel del Arco hace a Luis Egás, Ingeniero Jefe de Philips Ibérica s.a. Ajustados los equipos, todo quedó listo para el día de la inauguración y el día de 10 de junio de 1948, se abre oficialmente la XVI Feria Oficial e Internacional de Muestras de Barcelona. La muestra se cierra el 30 de junio del mismo año y con ella terminan las primeras experiencias televisivas en España.

Como balance de esta experiencia, todos los medios de comunicación, y la propia Philips, coincidían en destacar la calidad técnica de las emisiones y el éxito de público. Philips calculó en 96.000 el número de personas que pudieron ver las experiencias televisivas durante los veinte días que duró la muestra.

En este mismo año, los Estados Unidos, nación puntera en el desarrollo de la televisión y en concreto la RCA, se apresuró tras el éxito de Philips, a traer sus equipos a España. Acabada la primavera de 1948, el equipo técnico americano llegó a Madrid y se prepara para hacer una prueba de televisión ante el Jefe de Estado. Para esta demostración se colocaron los equipos en el Pardo y se acondicionó un salón del palacio como plató en el que se instalaron las cámaras y algunos receptores. Franco y su séquito más cercano tomaron asiento.

La emisión duró unos veinte minutos y mostraba una actuación de Pilar López y su cuadro de ballet. Al acabar se explicó el funcionamiento de la televisión y los asistentes pudieron ver sus caras en los receptores. Esta prueba fue un éxito, gustó a los asistentes y sirvió para lanzar la posterior puesta en marcha de la televisión en España.

El 8 de agosto, en Madrid, las cámaras se instalan en la Plaza de Vista Alegre para retransmitir en directo al Círculo de Bellas Artes un festejo taurino. Esta primera retransmisión fue un fracaso estrepitoso que vino de la mano de la propia empresa RCA estadounidense. Su finalidad era llevar el invento al público madrileño. Antes de realizar esta retransmisión taurina, la RCA monta un pequeño plató en la sede del Círculo de Bellas Artes y se distribuyen diecisiete receptores por los diversos pisos del edificio, así como una pantalla gigante en la sala de cine del Círculo.

Durante los primeros días de agosto se ofrece a los visitantes el visionado de un programa diario de una hora de duración compuesto por actuaciones variadas de artistas del momento. El público madrileño acude entusiasmado a esta novedad y se crea una gran expectación cuando se anuncia que las cámaras van a ejecutar la «primera transmisión televisiva» de una corrida de toros.

Este acontecimiento tiene lugar el 8 de agosto desde la ya mencionada plaza de toros de Vista Alegre. Un hecho curioso es que a los asistentes se les cobra entrada por presenciar dicha retransmisión. Cuando empieza el espectáculo, un murmullo se extiende por el Círculo: imperfecciones constantes mostraban imágenes poco nítidas y solapadas con otras, de forma que lo que ven los asistentes son toros que andan por los tejados, toros con barbas, etc. La avería no se pudo solucionar por lo que se decide cortar la transmisión. El fracaso es rotundo. Su causa, al parecer, fue un problema de ajustes de sincronismos entre los componentes del equipo, debido a un insuficiente y desigual voltaje eléctrico entre los puntos de emisión y recepción. De este fiasco, los madrileños rebautizaron al nuevo invento con el nombre de «telerrisión».

La RCA sigue intentando la experiencia de la retransmisión, aunque a puerta cerrada, y el 19 de agosto se hace por fin una prueba exitosa para un reducido y seleccionado número de invitados. En esta ocasión se trataba de un partido de baloncesto. Después de esta transmisión, que contaba incluso con los comentarios de un locutor que primero aparecía en pantalla y después durante el partido sólo se oía su voz en off, se hicieron otras de temas muy distintos como boxeo, bailes andaluces, lucha libre, etc.

Como se puede ver, el deporte y las retransmisiones de acontecimientos deportivos están presentes desde las primeras emisiones en pruebas de la televisión en España. También es cierto que estas primeras experiencias televisivas en nuestro país -RCA y Philips en 1948- no son estrictamente retransmisiones pues, a pesar de la naturaleza móvil de los equipos, el emisor viaja con el conjunto de los equipos, sin necesidad de mandar su señal a ningún estudio central.

En este mismo año se hace la retransmisión de una operación desde un quirófano.

1949: Las pruebas se suceden, las dificultades tecnológicas se solucionan y el 16 de julio el equipo americano retransmite una corrida de toros desde las Ventas y hasta unos receptores instalados en el Círculo de Bellas Artes, así como otros instalados en el Palacio del Pardo, donde la mujer de Franco celebraba su onomástica. Esta retransmisión es considerada por los historiadores como la definitiva luz verde para la implantación de la televisión en España.

1951: Se retransmiten experimentalmente desde Vista Alegre espectáculos musicales y de variedades.

1952-56: A partir de 1952, todos los medios de comunicación ponen en evidencia la existencia de la televisión en nuestro país. La televisión es, desde este año, una realidad en España.

Los programas realizados y emitidos por el equipo de televisión experimental abarcan desde el 17 de junio de 1952, cuando se emitió el primero, hasta el 26 de octubre de 1956, fecha en la que se inaugura el servicio oficial de emisiones regulares y diarias de televisión. Todos los aparatos que se utilizan en estos experimentos fueron traídos desde Holanda y operados por un equipo de veinte personas.

Los programas emitidos durante estos años de pruebas incluían cine, dramáticos, noticiarios, relatos de actualidad, conversaciones y actuaciones artísticas, entre otros como las retransmisiones en directo de acontecimientos especiales. Estos espacios se emitían desde el Paseo de La Habana en Madrid y bien podían ser espacios tomados en vivo en el plató de televisión o eran contenidos elaborados previamente en soporte cinematográfico. En 1955 las imágenes tomadas fuera del estudio se incorporaron a las emisiones.

Entre 1952 y 1955, las emisiones experimentales salen al aire más mal que bien. Desde este momento se hacen evidentes limitaciones e insuficiencias de todo tipo: técnicas, jurídicas, presupuestarias y administrativas. Todos ellos aspectos fundamentales para el normal desarrollo y funcionamiento de un medio como es la televisión.

Durante estos tres años el gobierno asume la existencia del proyecto televisivo y va tomando cartas en el asunto de forma oficial. En estas determinaciones se adivinan ya las bases del modelo de televisión que lastró en España durante décadas el normal funcionamiento de un medio de comunicación tan importante como es este que nos ocupa.

En 1953 se produce un acontecimiento de especial importancia para su desarrollo en España: Franco ve la televisión, por lo que se adecua la potencia de la televisión experimental para que sus emisiones lleguen con nitidez hasta el Pardo. Además, se instaló un poste telescópico en su residencia, de sesenta metros de altura, con lo que el Jefe de Estado podía ver los programas experimentales con calidad.

Con la regularización de las emisiones a partir de 1952, la posibilidad de incluir en ellas retransmisiones se fue convirtiendo en una necesidad, pues el plató del Paseo de La Habana no tenía medios ni dinero para hacer grandes programas de variedades, y la posibilidad de transmitir espectáculos como el fútbol o las corridas de toros, ambos muy populares en la década de los cincuenta, era algo muy atractivo y de gran impacto y gancho para la audiencia, mucho más que los programas elaborados en estudio y los grabados en película.

Sin embargo, la primera unidad móvil no llegaría a España hasta 1954, con la unidad de Marconi. Gracias a ella la televisión experimental conoció la práctica de las retransmisiones televisivas.

En este período de pruebas experimentales, las retransmisiones fueron siempre acontecimientos extraordinarios y se apoyaron en la utilización de los siguientes medios tecnológicos:

1- Unidad móvil de Marconi (1954-55)

El apoyo de la industria especializada al crecimiento e implantación de la televisión se hizo notorio en lo tocante a las transmisiones desde los exteriores de los estudios, es decir, a las retransmisiones.

Las casas fabricantes elaboraron sus primeras unidades móviles y era usual, en estos primeros años, que los fabricantes prestaran estos equipos como prueba y para promocionar estos pesados camiones en los que se transportaban las cámaras, los enlaces y toda la infraestructura técnica necesaria para realizar estos espacios desde exteriores.

De esta forma, prestada, llega la Marconi a España en 1954 y se convierte en la primera unidad móvil que existe en nuestro país. Con ella se hacen varias pruebas de retransmisiones. Tuvo su estreno con un partido de fútbol, el primero que se dio por televisión; era el encuentro Atlético de Madrid-Rácing de Santander desde el estadio Metropolitano.

Esta unidad sirvió para una retransmisión de La noche del sábado; programa de variedades de RNE que se hacía desde el Círculo de Bellas Artes; una misa desde una iglesia madrileña y corridas de toros desde las Ventas. Estas fueron, sin duda, las primeras retransmisiones de TVE.

Retomando esa primera retransmisión, el partido de fútbol, ocurrió el 24 de octubre de 1954. El comentarista de ese primer encuentro televisado fue Juan Martín Navas, un afamado locutor de Radio Nacional llamado para la ocasión por los directivos del Paseo de La Habana. Antes de empezar el partido se le dieron una serie de datos sobre la forma de hacer comentarios deportivos en el nuevo medio y se le comunicó la importancia de que se guiara en sus comentarios por el monitor de televisión y no sólo por lo que veía directamente con sus ojos en el campo.

La unidad móvil se instaló en las afueras del estadio Metropolitano y como era un equipo inglés, la unidad estaba a cargo de un técnico inglés, aunque también había un español, así como el resto del equipo que hizo la retransmisión.

El deporte, y el fútbol en concreto, abría el capítulo de las retransmisiones en general, fueran éstas deportivas o no, por casualidad. Eran años en los que España entera vibraba de pasión por el fútbol. En 1953 Alfredo Di Stéfano había llegado al Real Madrid y en ese mismo año consigue el título de Liga que el equipo blanco buscaba desde hacía veintiuna temporadas. Esta época de esplendor se corona con la consecución sucesiva, a partir de 1956, de las cinco primeras copas de Europa por parte del equipo madrileño.

En la década de los cincuenta ya el fútbol se convirtió en una de las indiscutibles estrellas de la programación de la naciente televisión en España.

En resumen: fútbol, toros, misa y variedades son los asuntos de estas primeras retransmisiones, aunque también se transmitieron acontecimientos políticos. Entre ellos destaca la emisión, por primera vez el primero de abril de 1955, del tradicional Desfile de la Victoria desde la Avenida del Generalísimo.
En estos años de pruebas también se hacen experiencias curiosas como por ejemplo la transmisión de diferentes operaciones quirúrgicas desde el Hospital de San Carlos en Madrid. Esta experiencia sin embargo, no puede considerarse una retransmisión en sentido estricto ya que las citadas operaciones fueron televisadas por circuito cerrado de televisión para estudiantes de medicina, y no para el público en general.

Con esta aplicación se comienza a ver la utilidad de la televisión dentro de la enseñanza.

2- Cámaras KK-0-1000 (1955)

En el verano de 1955 llegan tres nuevas cámaras de tubo orticón, las cuales tenían una importante característica que las diferenciaba de sus antecesoras: son portátiles. Esta característica originó las salidas del estudio de La Habana, aunque en un principio estaban montadas para trabajar en plató. Cada vez que se hacía una retransmisión se tenía en cuenta que eran las únicas cámaras existentes para sacar al aire la programación desde el plató, motivo por el cual no podían llevarse muy lejos.

La primera retransmisión con estas cámaras consistió en la emisión de una misa solemne desde El Escorial. Fue una transmisión complicada en su preparación por causa de los enlaces.

Otra retransmisión curiosa con estas cámaras ocurrió entre 1955 y 1956 cuando se televisaba un programa de variedades desde el salón de actos de la Unión Mercantil e Industrial. El programa empezó de forma diferente, pues se colocaron dos de estas cámaras en los balcones del edificio desde donde se veía el tráfico de la Gran Vía madrileña. Todo esto formaba parte de un plan para convencer a Franco de la utilidad del nuevo medio de comunicación y acabar definitivamente con las reticencias iniciales del General hacia el desarrollo español de la televisión, basadas siempre en el alto costo que se le supone al proyecto.

Previamente se habían hecho todas las comprobaciones técnicas en el Pardo para asegurar que la señal de esta retransmisión llegaría en condiciones óptimas al receptor del Jefe de Estado. El resultado del plan no pudo ser mejor. Franco vio la retransmisión y se interesó por todo lo relativo a la televisión, incluso por aspectos tecnológicos. Por si le quedaba alguna duda sobre la eficacia propagandística del nuevo medio, conoció la repercusión de la emisión del Desfile de la Victoria que se había realizado por primera vez, y como ya se explicó, el uno de abril de 1955. Definitivamente convencido, el Generalísimo se convirtió en un asiduo y agradecido espectador televisivo, que nunca se perdía las retransmisiones de acontecimientos deportivos, especialmente los partidos internacionales de fútbol y en los que participaba el Real Madrid.

Las retransmisiones hechas gracias a la adquisición de estas cámaras fueron programas de variedades, desfiles de modas, zarzuelas, misas y obras de teatro. El número de retransmisiones se incrementaba, aunque es difícil definir cuantas se hicieron en estos años de pruebas.

1956: Se inaugura TVE el 28 de octubre de este año. Este día se cierra el período de emisiones experimentales y nace oficialmente un nuevo servicio público. El número de receptores en funcionamiento es de 600 y la cobertura de la emisora no supera los 70 km.

1957: Se lleva a cabo la retransmisión de «Doña Francisquita» desde el teatro de la Zarzuela. Ésta es una de las primeras retransmisiones de la naciente TVE. Fue también en este año que llegó la primera unidad móvil PYE que luego fue adquirida por TVE.

1958: El número de aparatos de televisión en Madrid llegó a los 25.000. TVE sólo se ve en Madrid y en un radio de acción de 70 km.

El 13 de marzo de este año se retransmite en diferido el partido de fútbol Francia-España, pocas horas después de celebrarse y el 27 de abril TVE retransmite en directo, el partido Atlético de Madrid- Real Madrid desde el Metropolitano.

Durante la feria de San Isidro se retransmiten en directo cinco corridas de toros.

En verano se produjo un éxito total con la retransmisión en directo de la representación de La venganza de Don Mendo desde la Plaza de la Villa de París.

El 12 de octubre se retransmite en directo la misa desde el interior del templo del Pilar. A la misa le sigue una corrida de toros y un partido internacional de fútbol.

1959: En febrero, llega TVE a Barcelona, donde existen unos 20.000 televisores, pero la retransmisión de lo que dio en llamarse el «primer partido del siglo» entre el Real Madrid y el Barcelona, provoca que en la ciudad Condal se agoten todas las televisiones a la venta. La audiencia se cifró en un millón de personas y, el resultado del partido fue 1 a 0.

El 1 de abril se inaugura el Valle de los Caídos y durante dos horas, TVE retransmite minuciosamente los actos de estas efemérides.

El 21 de diciembre fue un día histórico para TVE, cuando se retransmite la llegada del presidente estadounidense Eisenhower a 50 millones de hogares europeos por medio de Eurovisión.

1959-60: En estos años TVE llega a Barcelona, Zaragoza y a toda Castilla cuando se inaugura la emisora de Navacerrada. En enero de 1960 se ve en Valencia y al poco tiempo en toda la región levantina y Tarragona.

1960: Se retransmite el primer partido de tenis por TVE. Fue la final del «Trofeo Godó», que es ganado por Andrés Gimeno.

El 15 de diciembre TVE consigue otro éxito. Desde las diez de la mañana y hasta las dos de la tarde, todo el país estuvo pendiente de la boda de la española Fabiola de Mora y Aragón con Balduino de Bélgica.

En este año entró España en Eurovisión gracias al fútbol por medio del partido Madrid-Niza de la Copa de Europa, disputado el 2 de marzo de 1960. También en 1960 llega a Madrid el primer magnetoscopio que permite emitir programas grabados.

1961: En este año las emisiones llegan a gran parte de Andalucía y a Galicia. Se calcula la existencia de 420.000 aparatos en todo el territorio nacional y que un 69% de la población española puede captar sus emisiones.

1963: Comienza la costumbre de retransmitir a las siete de la tarde los partidos de fútbol del domingo. En abril, el baloncesto y el balonmano se estrenan en TVE con la retransmisión desde el Frontón Vista Alegre del partido de baloncesto Madrid-Honved de Budapest y del partido de balonmano España-Francia de la Copa Latina.

1964: Las emisiones de TVE llegan a Canarias.

1965: En junio comienzan a transmitirse de forma continuada corridas de toros.

En agosto se produce la «explosión» de Santana y del tenis, gracias a la popularidad que le confiere la televisión a este deporte.

1969: El 21 de julio se emite por TVE la llegada del hombre a la Luna, de la que ya se habló antes.

1975: Se producen dos grandes retransmisiones en este año, el entierro de Franco y la proclamación de don Juan Carlos como Rey de España. Ambas se pueden considerar las más importantes de la historia de TVE.

1976: TVE está presente en los Juegos Olímpicos de Montreal.

En este año, ya existen 8.200.000 televisores, de los cuales 800.000 son en color. Este equipamiento equivale a que el 93% de los hogares españoles tenía televisión.

1987: El baloncesto triunfa en la segunda cadena con unos índices de audiencia insólitos. 11

En toda retransmisión, sea deportiva o no, existe entre el acontecimiento y el espectador unos intermediarios que son los responsables de la realización televisiva en las retransmisiones.

El realizador es la persona que decide la última imagen que llega a los televisores de todo el mundo. La realización es un trabajo de equipo en el que se movilizan un gran número de personas, cuyo número depende de la magnitud del evento y del alcance del mismo. En el equipo humano se incluyen los cámaras, control de cámaras, iluminación, sonido, los equipos de producción y realización, montadores de unidad, personal de enlaces, mantenimiento, etc.

Todo realizador quiere, en sus retransmisiones, ofrecer todo lo que el espectador puede llegar a desear ver, y aquí es donde la aplicación de la tecnología en la realización televisiva juega un papel primordial. La tecnología unida a una buena técnica, es decir, a una buena utilización de los equipos, lleva a que la retransmisión sea un éxito. Pero también es importante resaltar que la tecnología avanza porque se crean nuevas necesidades en el lenguaje audiovisual. El público cada vez quiere enterarse de más detalles, de lo que ocurre en el partido de fútbol, o en el campeonato de tenis que se está ofreciendo por televisión. Nacen así las cámaras superslow, las minicámaras, la steadycam, las tomas aéreas desde helicópteros -zepelin- o desde edificios altos, travellings aéreos, colocación de cámaras en ángulo inverso para ofrecer repeticiones, etc. o bien se aplican a las retransmisiones deportivas equipos ya existentes como el travelling, cabeza caliente controlada por control remoto, cámaras que permiten gran cantidad de tomas cortas, etc.

En la realización deportiva, sobre todo del fútbol, no sólo es importante lo que ocurre en el campo durante el partido, sino que es necesario un gran despliegue de medios que permitan cubrir entrevistas a pie de campo, entrar en los vestuarios, ofrecer con detalle lo que ocurre en los banquillos, etc., e incluso es importante mostrar al público lo que acontece fuera del estadio.

Todo esto lleva a la conclusión de que son necesarias una gran cantidad de cámaras dispuestas en los lugares más inverosímiles por si pasa «algo». En España, una retransmisión con muchos medios cuenta, a lo sumo, con veinte cámaras. Este número puede elevarse en Estados Unidos y para grandes acontecimientos deportivos, a cincuenta cámaras. Pero cincuenta cámaras son muchas para los dos ojos del realizador, por lo que el personal técnico se multiplica y se distribuye en diferentes unidades móviles. Esto trae como consecuencia que, ya que la retransmisión debe ser «única», exista una unidad móvil central donde el realizador jefe elige los mejores planos de cada una de las unidades móviles periféricas en cada momento. Así, las cincuenta cámaras son filtradas en veinte o menos, algo más asequible para el realizador jefe que, además cuenta con los planos más espectaculares de macro-realización.

En la actualidad la retransmisión deportiva debe «adornarse» con efectos, grafismos, animaciones y postproducciones donde se usan al máximo todos los equipos existentes en estas salas. Hoy en día hay que informar de lo que pasa antes, durante y después del partido; hay que informar de lo que ocurre dentro y fuera del estadio; hay que ver con detalle las reacciones de los jugadores, del entrenador, del público asistente; hay que ver el gol desde múltiples puntos de vista y a diferentes velocidades... Hay que mostrar «todo» aquello que está alrededor del hecho deportivo en sí, por eso se hace necesario ese gran despliegue de medios que se lleva a cabo en la actualidad.

La retransmisión deportiva pasó de ser un reflejo del acontecimiento deportivo en sí a ser mucho más, algo donde el deporte debe «adornarse» con lo que podía llamarse «cara humana» del evento deportivo.
El acontecimiento deportivo como tal, sufre esta espectacularización por el sencillo hecho de ser transmitido por televisión. Allí donde se coloca una cámara, la realidad se modifica en función de esa presencia.

Evolución de las retransmisiones

Las retransmisiones en general y las deportivas en particular sufrieron muchos cambios desde sus orígenes, partiendo de aspectos tecnológicos hasta sufrir modificaciones dependiendo de los gustos de la audiencia. Básicamente son los siguientes:

1- Desde los orígenes de la televisión se produjeron grandes avances tecnológicos. Algunos de ellos son:
1.1- Se hizo posible la grabación de la jugada y la repetición instantánea de la misma, incluso a diferentes velocidades.
1.2- El número de cámaras se multiplica para cubrir todos los posibles imprevistos durante el partido, incluso lo que ocurre fuera del estadio.
1.3- Las cámaras son más sensibles (captan mejor las imágenes aunque no existan buenas condiciones de toma en cuanto a luz) y ofrecen mayor calidad de imagen. Son también más manejables y menos pesadas, por lo que permiten mayor movilidad. En cuanto a ésta se hace necesario hablar de las cámaras de enlace, que al no tener cables, tienen gran libertad de movimiento.
1.4- Los soportes de las cámaras cambian. Ya no sólo se usan los trípodes, sino que en las retransmisiones se introduce el travelling, las tomas aéreas desde helicópteros, cámaras controladas por control remoto, grúas, etc.
1.5- Los sistemas de transmisión de la señal han mejorado notablemente su calidad. También es posible enviar la señal muy lejos y sin zonas de sombra por medio de los satélites.
1.6- Muchas retransmisiones se hacen ya en digital (Formato 16:9) en Televisión de Galicia. El canal autonómico tiene una unidad móvil digital que también funciona como postproducción cuando no se está realizando ninguna retransmisión con ella. Todo su equipamiento es digital.
1.7- Los micrófonos son más sensibles y permiten captar mejor los sonidos que se producen en el partido, ofreciendo por esto mayor calidad de audio.
1.8- Las unidades móviles están perfectamente equipadas con vídeos, una buena mesa de mezclas de imagen y otra de audio, generadores de efectos digitales de audio y vídeo, grafismo, panel de monitores en color, magnetos, control de cámaras, sistemas de comunicación (teléfono, 4Hilos, etc.), etc.

2- Nace la cámara del «ángulo inverso».

3- La retransmisión deportiva pasa de ser eso, una retransmisión deportiva, a ser una espectacularización del hecho deportivo en sí mismo. El encuentro deportivo se acomoda a las necesidades televisivas en cuanto a tiempo de descanso, hora de inicio y finalización, se crean las ruedas de prensa posteriores al encuentro ofrecidas por los entrenadores y los jugadores, etc.

4- Nacen muchos programas en torno a la información de deportes.

5- Surge la «macrorrealización». A los grandes acontecimientos deportivos no sólo se envía una unidad móvil, sino varias. Todas las unidades móviles controlan un número de cámaras y seleccionan la mejor, que se convierte en la señal que envían a la unidad móvil central, en la que se selecciona que señal es la que sale al aire.


Notas:
1 TOJO, R.; LEIS, R.; QUEIRO, T.; MARTINÓN, J.M.: Nenos adolescentes e televisión: Riscos biopsicosociais. Publicado en Revista Galega do Ensino nº2. Edita Consellería de Educación e Ordenación Universitaria. Santiago de Compostela, febrero de 1994. 223 págs. Págs. 9 a 11.
2 GUTIÉRREZ ESPADA, Luis: Historia de los medios audiovisuales. Tomo III. Editorial Pirámide. Madrid, 1982. 135 págs. Pág.121.
3 GUTIÉRREZ ESPADA, Luis: Historia de los medios... O.C. Pág.122.
4 Crónica del siglo XX. Plaza & James Editores. Barcelona, 1987. Pág. 1029. (Total págs. 1325).
5 MÁRQUEZ RODRÍGUEZ, Nacho y MARTÍNEZ UCEDA, Juan: La televisión: historia y desarrollo. Editorial Mitre-RTVE. Barcelona, 1992. 262 págs. Pág. 216.
6 BARROSO GARCÍA, Jaime: Realización de los géneros televisivos. Editorial Síntesis. Madrid, 1986. Pág. 382.
7 PEÑAFIEL, Carmen; IBÁNEZ; José Luis y CASTILLA, Manu: El periodismo audiovisual ante el año 2000. I Jornadas Internacionales. Servicio editorial U. del País Vasco. Bilbao, 1990. Pág. 59.
8 PEÑAFIEL, Carmen; IBÁNEZ; José Luis y CASTILLA, Manu: El periodismo audiovisual... O.C. Págs. 74 y 75.
9 PEÑAFIEL, Carmen; IBÁNEZ; José Luis y CASTILLA, Manu: El periodismo audiovisual... O.C. Pág. 75.
10 RODRÍGUEZ MÁRQUEZ, Nacho y MARTÍNEZ UCEDA, Juan: La televisión... O.C. Pág. 216.
11 Para la elaboración de esta cronología se usó la siguiente bibliografía:
DÍAZ, Lorenzo: La televisión en España 1949-95. Alianza editorial. Madrid, 1994. 751 págs. Págs. 689 a 703.
RODRÍGUEZ MÁRQUEZ, Nacho y MARTÍNEZ UCEDA, Juan: La televisión... O.C. Págs. 48 a 239.
-Tesis: Las audiencias de los programas y retransmisiones deportivas de TVG desde 1990 hasta 1996, USC, 1998.

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